domingo, 27 de diciembre de 2009

EL MUSEO DE LA INOCENCIA.



Hoy he finalizado la última novela de Orhan Pamuk, un casi desconocido para mí. Hasta el pasado mes de septiembre solamente conocía de él que en 2006 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura. Sin embargo, buscando lectura en una librería para un próximo viaje por Turquía, ví en un estante dedicado a él un libro titulado Estambul. Me hizo ilusión poder leerlo cuando estuviera allí. Y así lo hice. La experiencia fue tan interesante como inolvidable. Ya no porque me abriera los ojos a una ciudad "diferentemente especial", sino más bien por cómo lo decía, cómo explicaba el latir de una ciudadanía dentro de una historia encrucijada de costumbres, sentimientos y ... deseos. Y sobre todo por cómo repetía una palabra: amargura, para insertar las connotaciones de cómo fue, cómo él la vio, cómo la sintió, cómo la deseó...
Por éso, cuando ví el anuncio de su última novela tras volver de recorrer Turquía, El Museo de la Inocencia, no me resistí ni un instante en hacerme con ella. Es de ley decir que tan importante como la novela es la traducción de Rafael Carpintero, esencial en captar todos los matices que, seguro, Orhan Bey deseaba transmitir a sus lectores.
Solamente voy a decir de la novela que es la historia de una pasión, de una devoción y de un respeto inconmensurable hacia un gran amor. Y por supuesto, con ella se podrá conocer más el carácter y la vida de una ciudad, un país, que lucha por conseguir su destino y demostrar lo que fue. Pero también es un ejercicio autocrítico, no se crea.
Leerla habiendo conocido Estambul es una delicia, aunque si todavía no lo han podido hacer, este año entrante es el mejor para pasear por sus calles, por el puente Galata, la plaza Taksim, la calle Cumhuriyet... o la Calle Cukurcuma. O también, ¡quién sabe!, la boutique Champs Elysées, el edificio Compasión o la Academia Sobresaliente...
Y es que este año se podrá ver el Museo de la Inocencia, en la calle Cukurcuma, la verdadera novela viviente. Por ello deberá llevarse consigo la novela, porque tal vez con ella le sea más fácil entrar y comprender todo lo que allí se expone y hacer realidad aquella frase que alguna vez todos hemos oído o dicho: lo que une dos momentos es el tiempo.
El libro, como no podía ser menos en este blog, es deseante, todo él, desde principio hasta más allá del fin... Al menos hasta que se vuelva de nuevo de Estambul, de haberla reconocido de nuevo de la mano de la persona amada, a la que se le descubra los hechizos de las miradas, de los sonidos y olores que la ciudad esconde. Dicen que las ciudades esconden metáforas descubiertas por los ojos de los peregrinos que indagan respuestas: Estambul las tiene, solo hay que buscarlas.
Si desean tener momentos felices, lean la novela. Se habrán hecho un gran favor.
Ah!... y luego, váyanse a Estambul a ver El Museo de la Inocencia y a celebrar lo hermosa que se ha engalanado para celebrar en ella la Capital Europea de la Cultura, ciudad que vivió el poder de tres imperios, el romano , bizantino y otomano, observen el mar Negro y el Mármara, la vieja y la nueva Costantinopla en la que siguen conquistando la opulenta belleza de sus mezquitas, palacios y bazares en una magnífica cuña geográfica formada por el Bósforo y el Cuerno de Oro, en la que viven alrededor de quince millones de personas. Visiten también la basílica de santa Sofía (Aya Sofya), la Mezquita Azul y la Mezquita de Solimán, Naz perver kalfa y la Biblioteca Murat Molla, el palacio de Topkapi, el Centro Atatürk o el coqueto y romántico Café de Loti enclavado en un cementerio, sin dejar de ver el Palacio Dolmabaçe. Y si desean embadurnarse de objetos de toda condición y textura, visiten el Gran Bazar, con sus cuatro mil tiendas, un verdadero laberinto de deseos comprometidos.

viernes, 25 de diciembre de 2009

EL AZAR.

Cuenta Jassiba en un pasaje de La mano del fuego, cómo añoraba a su abuela, su forma de contar historias, su deseo de verla de nuevo en sueños... pero no sucedía e iba arrinconando poco a poco su deseo en el olvido.
Sin embargo, un día, a los nueve años de sentir estéril aquel mandato de su corazón, previo un viaje a Mogador, oyó de nuevo la voz de su abuela: "Te voy a contar lo que pasó la noche que tu abuelo y yo llegamos al bosque tropical de la Guayana. Nunca hubiera pensado que aquello fuera posible...".
Habla ARS de que es más fácil pensar que el azar ata y desata en nuestras vidas coincidencias sorprendentes. Pero esta misma idea es una poderosa creencia más.¿Endiosamos el azar?.
Posiblemente lo que nos acerca al azar es el deseo, también, de insertar nuestra mente en la parte más racional de la irracionalidad, ¿o será la parte más irracional de la racionalidad?, aquella que nos impulsa a usar los sentidos de la forma en que esencialmente fueron creados, la que no se conforma con mantener los equilibrios que dicta la sensatez de nuestra sociedad.
El sonámbulo se deja llevar mucho por el azar, defintivamente, sintiendo, viviendo lo que le queda cada día por seguir viviendo... todavía.

domingo, 20 de diciembre de 2009

EL APROVECHAMIENTO DEL DESEO.


Hace frío en donde estoy, y me consuela saber que antes mi cuerpo se ha alimentado con los rayos solares del verano y de parte del otoño. Está cargado de calor. Es tan importante sentir el calor...
Independientemente del clima que nos rodea, el calor que te generan los que te quieren es esencial. Se nota, se aprecia esa termoregulación que tenemos los humanos y que nos empuja a movernos físicamente o con nuestra mente operante. Tenemos mucha suerte los humanos por poder contar con la posibilidad de hacer, tocar, besar, amar... simplemente con del deseo de satisfacerlo. ¿Pensará el humano alguna vez al mes lo dichoso que debiera sentirse...?, ¿entenderá lo maravilloso que puede ser el entendimiento con otro alguien que se implica en desear lo mismo...?, ¿sabrá que estamos aquí solamente un pequeño lapso de tiempo y que resulta estéril no aprovechar lo que tenemos a nuestro alcance...?

viernes, 18 de diciembre de 2009

FALSO ATARDECER y DESEO.

Cada mes, al mediodía, una bruma púrpura muy tenue llenaba el aire de Mogador. Se veía desde las azoteas como un resplandor rojizo que extrañamente despedían los muros blancos. Todos lo llamaban "el falso atardecer" y no duraba más de quince minutos. Se desvanecía lentamente, como había llegado, latiendo tras el pulso del mar sobre la arena. Cuando entraba en la ciudad se iba untando a todas las cosas, tocándolas casi sin tocarlas, respirando con ellas el mismo aire quieto. Por eso, cuando un amante ostentaba maneras demoradas pero certeras, se le elogiaba diciendo que era "un falso atardecer", "una nube morada" o "una oleada de sangre muy diluida en el viento".
(Tomado de Los nombres del aire, de ARS)

En ocasiones, el deseo se tambalea entre la atracción y la estable sensatez. Pocas veces la veracidad de los sentimientos está tan equilibrada como el agua de un lago, y el ser humano se estremece cuando aparece algo que distorsiona su aparente móvil quietud. ¿Son lo que parecen o parecen lo que son en realidad?. Qué más dá, So what, diría el amigo americano, rebelde y feliz. El deseo oficializa momentos felices y le otorga las medallas al sufrimiento que nunca antes le dieron...

domingo, 13 de diciembre de 2009

MIRAR CON AIRE.


De todos es conocido el arte que las mujeres de Mogador poseen en sus ojos, que hablan cada vez que parpadean, tal vez producto de su educación extremadamente hacia adentro que han tenido. Pasión, desdén, rechazo, acercamiento, transmiten por medio del último eslabón orgánico que su alumbramiento le acompañó al venir a este mundo y que es vehículo comunicante de cualquier idea que desee describir.
Cuando una mujer en Mogador desea a alguien pone ojos sonrientes y brillantes, como dice ARS en sus libros, ... se dice que "ella mira con aire".
De siempre me ha intrigado el aire y su influencia sobre los seres vivos, pero nunca lo pensé alimentando el deseo. Lo afirmé con la locura, eso sí...
¿Será locura el deseo...?, ¿será abandono de lo absoluto...?, ¿o será lo intuitivo que con el vivir y desvivir nos ha ido abandonando?.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

LOS NUEVE NIVELES.


Maimuna hacía del baile lo que en su país dicen "los nueve niveles de la escalera iluminada", cuenta ARS en su libro En los labios del agua.
Son: el rigor, que conlleva el placer de la contención; la conciencia del cuerpo, el descubrimiento; la seducción, el arte supremo; el conocimiento de la otra persona por el cuerpo, la mirada continuada; el abandono, primero en las manos de la música, luego en las manos de con el que baila; la transformación continua del propio cuerpo por quien baila; la sensación de juego, el goce gratuito, vacío de intención; el placer de transportarse, de viajar mentalmente; y el placer sin nombre, dicho así porque son pocos los que lo alcanzan y quienes lo alcanzan no pueden describirlos con palabaras sino bailando.
Llevar dos cuerpos hasta tal nivel requiere lo que dos mentes han sido capaces de crear a la par, al unísono, sin apenas palabras. El baile de los cuerpos, la ilusión de los sentidos iluminados exige concentración y tiempo. No pueden ser inexpertos ni demasiado jóvenes. El sonambulismo precisa estudio y meditación no aprendida en las universidades del conocimiento básico, ni aunque se hayan equiparado a los planes de Bolonia. Se requiere un máster en teorías mucho más elevadas, las que acompañan al espíritu, asignatura de la que no hay cátedras... aún.

martes, 8 de diciembre de 2009

OTROS TIPOS DE DESEOS.


Nos cuenta ARS en De cómo llegó a Mogador la melancolía, que : "Todos los habitantes de Mogador iban diariamente a las murallas para tomar en la brisa y en los últimos rayos ardientes del sol, un baño de eso que ellos consideraban como la parte más íntima y más valiosa de sus antepasados. La piel bronceada era en Mogador la huella alegre de los muertos. Hombres y mujeres iban al puerto para reconocer en el aire el afecto de los suyos".
También en Occidente se tienen rituales similares que impregnan en el presente lo que el ausente le dejó. Son en símil de dios aúreo, sus enseñanzas, sus ejemplos, sus deseos de mejora frente a lo que él, el ausente, ya se siente derrotado.
Llega un instante en la vida, que el ser humano no vive por él mismo, vive para él, para ellos, confeccionándolo con trozitos de él mismo y aromas de esencias y colores que siempre quiso tener y nunca poseyó. Vive para él, para ellos, y sin embargo, no deja de desear. Todo lo contrario, desea más y más, hasta la extenuación por haber anhelado ser lo que en su imaginación siempre supo que fue.

viernes, 4 de diciembre de 2009

LA FIB.


El 2 de junio de 1974, en su discurso de coronación, Jigme Singye Wangchuck dijo: " La felicidad interior bruta es mucho más importante que el producto interior bruto". Tenía 18 años y se convertía, tras la muerte de su padre, en el monarca más joven de Bután, un país pequeñito en el Himalaya.
Desde aquel día, la filosofía de la felicidad interior bruta (FIB) ha sido el principal objetivo del gobierno butanés. La idea es que el progreso no se objetive únicamente por el nivel económico del país. Bután sabe de cómo son los países occidentales y modernos, y recuerda cómo era hace cuarenta años, mísero, sin educar, medieval casi. Su objetivo es situarse en medio.
La FIB se basa en dos principios budistas. Uno, saber que todas las criaturas vivas persiguen la felicidad, la individual. La otra, la nacional, queda en manos de sus gobernantes, que buscarán el entorno que facilite al individuo encontrar esa felicidad. El otro es el principio budista del camino intermedio.
La FIB, incluso se ha llegado a medir para convertirla en un valor seguro. Se han tabulado: el bienestar psicológico, el uso del tiempo, la vitalidad de la comunidad, la cultura, la salud, la educación, la diversidad medioambiental, el nivel de vida y el Gobierno. Y los resultados han sido óptimos.
Sin embargo, intentar equiparar nuestros resultados a Bután no es posible. Nuestras realidades son muy diferentes. No obstante, cuando se ve cómo viven y cómo se han arreglado para "reinventarse modernamente" mediante una Constitución hecha a imagen del butanés, da que pensar...
Lo que sí es copiable es el respeto que tienen por su transitar por la vida intentando no hacer daño a nadie, y hablando con ellos, a fé que lo consiguen en un alto porcentaje. De ésto sí debiéramos ser aprendices de ellos... al menos unos días al año... al principio. Es también un deseo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

MIRADAS DE DESEO.


Puede leerse en NUEVE VECES EL ASOMBRO, de ARS: "Dicen que un año sí y otro no, las ventanas de Mogador devoran también toda la luz de la luna. Pero hay quien asegura que esa es una falsa impresión porque son los ojos de las mujeres llenas de deseo quienes desde sus ventanas mogadorianas iluminan todo lo que en la noche brilla, incluyendo la luna y a la ciudad entera. De la misma manera que son ellas y no la luna quienes depositan su mirada sobre la piel morena de sus amantes imprimiéndole un tono de plata calentada por el cuerpo. Y, además, lo hacen como minucioso tacto de filigrana".
Siempre el deseo viene por la mirada, siempre la timidez del instante es sustituida por el sonrojo interior de quien conoce qué es lo que quiere, qué lo que desea para tener más momentos felices.
La amada-amante sabe quién es el que mira, quien el que desea, como tú, como yo...

domingo, 29 de noviembre de 2009

SENTIR LO QUE SE DEJÓ DE SENTIR.


Leí e hice casi propio este fragmento de Los jardines secretos de Mogador, de ARS, tras estar allí, en Mogador y ver el Atlántico en frente mío, sagaz, atronador el aire que le acompañaba, hiriente en su mensaje de soledad... :
Un día se encontró con un jardinero de fuentes, posiblemente atrapador de nubes, quien le dijo, mientras se protegía agazapado en la muralla de las miradas y caricias oceánicas, muy cerca del Bastion de la Sqala: "Nosotros somos parte del jardín. Y antes de ser marchitados tenemos la obligación de sentir sus mensajes".
Más tarde, he aconsejado en muchas ocasiones irse allí a sentir lo que solamente lejos se puede sentir cuando se ha dejado de sentir lo que en otro tiempo se sintió. Allí, entre sus molestos vientos oceánicos se halla el interior que no se encontró por haberlo perdido.
Y es que cuando el deseo se va hay que salir a buscarlo allá en donde esté y recolocarlo en aquello que le inspire.

sábado, 28 de noviembre de 2009

INSECTOS FEROMÓNICOS.


"Lo que siguió fue aún más sorpresivo que nuestro terremoto amoroso. Estábamos abrazados y desnudos cuando entró por la ventana entreabierta un enjambre de esas luciérnagas gigantes y nos envolvió en su nube. Por un momento, aquello fue tal vez una de las cosas más bellas que nos podían haber pasado haciendo el amor, como si la luminosidad que sentíamos desde el sexo nos brotara por toda la piel; como si perdiéramos las orillas del cuerpo y todo en nosotros tendiera a ser luz. Era un jardín de luces, nuestra piel encendida. Y en ese jardín las fuentes más luminosas, más llenas de luciérnagas estaban entre nuestras piernas. Era como si los diminutos insectos brillantes nos olieran, como si percibieran en el aire, como si sintieran la misma atracción nuestra ir muy adentro uno del otro por las puertas secretas del sexo.
Desgraciadamente, muy pronto nos dimos cuenta que no eran luciérnagas. El enjambre entero comenzó a picarnos, a beber de nuestra sangre, a atormentarnos hasta la impaciencia y luego la fiebre.
Un médico nos explicó esa misma noche que en la Guayana llaman Luciérnaga del Amor a esa especie de insecto que es más pequeño que un mosquito encendido pero que pica como una avispa. Se alimenta, normalmente, de la sangre de los animales en celo. Pero también de los humanos que, como nosotros, se descuidan cuando hacen el amor. Algún ingrediente de la sangre enamorada lo atrae y lo satisface. Son insectos feromónicos, dijo el doctor."
(Tomado de La mano del fuego, de Alberto Ruy Sánchez)
Somos química y a los componentes primarios no se les puede engañar, falsear o evitar. Forman parte de nuestra propia naturaleza desde... siempre. De poco sirve que descubramos, inventemos y postulemos nuevas teorías de vida si no recordamos lo original, la esencia, el principio.
Somos, hoy, lo que no seremos nunca más, por ello somos como somos y no como otros son o fueron. Y en ese microcosmos que nos hemos creado, hoy, mientras estamos y nos vemos, somos lo que somos, nada más pero nada menos.
Dos cuerpos, amados y amantes segregan lo que con palabras no pueden ya transmitir, sean feromonas o simplemente... sudor.

jueves, 26 de noviembre de 2009

LO INVISIBLE.


En Los jardines secretos de Mogador, cuenta ARS, que paseando por el mercado de las especias, se topó con un puesto en el que una mujer vendía plantas provenientes de un jardín invisible. No eran bonitas pero cada una, como ella misma aseveraba, poderosa. ¿Y donde está ese jardín?, preguntó lleno de curiosidad Alberto, a lo que ella respondió:
-El jardín de lo invisible no puede verse con tus ojos. Algunas plantas huelen mal, son feas... pero allá, en el jardín invisible, su olor es bueno y son bellas. Mira ésta- le señala una- es una de las más apreciadas...
-¿Allá?
- Allá y aquí- le respondió- Lo invisible también está entre nosotros... Es como un hilo que nos cruza y nos hace enamorarnos, enfermarnos gravemente o atarnos a algo o alguien.
Imagino a Alberto conversando con ella largamente, comprendiendo de qué está hablando la mujer, viéndolo en sus ojos, sintiéndolo en la pasión comedida con la que desgrana su saber frente al forastero. Él, como nosotros, ha conocido en alguna ocasión esa invisibilidad que impele nuestra indolencia de creernos eternos y sentir latir el deseo en nuestro interior. Más aún cuando ella finaliza su explicación:
Los que se han metido a lo invisible con curiosidad afiebrada no han regresado. No todavía.
Para qué más...

miércoles, 25 de noviembre de 2009

ETERNO DESEO.

Alan Sokal, profesor de Física en la Universidad de Nueva York, consiguió publicar hace unos años en Social Text, una sesuda y progre revista norteamericana, un artículo titulado Trasgrediendo las fronteras: hacia una hermenéutica transformadora de la gravedad cuántica. El artículo, de 34 páginas, no era más que una boutade plena de insensateces y barbaridades inmerso en un plan perfectamente tramado por el enseñante, puesto que al mismo tiempo publicaba en otra revista, Lingua Franca, la experiencia en la que demostraba que si un artículo sonaba bien y halagaba los supuestos ideológicos de la redacción, se publicaba fácilmente. Un año más tarde, junto a Bricmont, otro físico de la Universidad de Lovaina, completaba su análisis publicando un libro titulado Imposturas intelectuales, en donde critican a grandes figuras del pensamiento posmoderno como Lacan o Deleuve, entre otros, por utilizar principios científicos de manera pretenciosa, ignorante, errónea y fundamentalmente de manera superficial.
Sokal, a su manera, hizo ver a quien quisiera ver, que estamos hablando de una cultura basada en la apariencia y no en el ser, y yo añadiría que para no ser descubierto tal engaño hace falta incluir el aumento en la velocidad, para que no se reflexione demasiado lo que en apariencia suena extraordinariamente.
Cuando Alberto Ruy Sánchez, cuando los sonámbulos, hablamos del deseo, nunca nos quedamos en lo superficial. Siempre introducimos la esencia vital en lo que decimos, en la creencia de que será eterno mientras dure.
Cuenta ARS que su periplo por Japón y Vietnam fue extraordinariamente bien. Sus libros han sido editados y ya cuenta con legión de adeptos a su causa. Mi interés radica en que sean muchos aquí los que lean sus mensajes y tengan muchos momentos de felicidad, de autosatisfacción, de vivir con letras mayúsculas, con acentos y negritas, la única forma de vivir... sanamente.

domingo, 22 de noviembre de 2009

REALIZAR NUESTRO DESEO.


Susana contemplaba diariamente aquel árbol cuando salía de trabajar en la fábrica. Tan robusto en su tronco, tan frondoso pero a la vez tan estilizado y elegante en sus ramas más altas ... Simulaba a una gran dinastía que orgullosamente mostraba todos sus integrantes, pasados y presentes. Lo divisaba y se veía subida a él, observando todo el paisaje frente a ella, sintiéndose como la reina del mundo, ese pequeño mundo que la mantenía separada del otro, el de verdad, el que se le tenía vedado por quién sabe cuánto o tal vez por siempre... Un domingo se acercó parsimoniosamente a él, lo rodeó con sus finas manos todavía y no se lo pensó más.
Empezó a subir rama a rama abrazada al tronco sin mirar hacia abajo hasta que hizo cumbre. Entonces lo vio todo por primera vez. Las casas, los caminos, aquel parque que decían se había construído hacía dos años... hasta los coches que circulaban allá donde ya no se distinguían las personas. La claridad que afrontaba el día no se notaba desde la base, en donde ella se situaba a diario. Veía los pajaros revolotear, extrañados por tenerla de okupa en su espacio. Hasta el aroma era diferente. Habían desaparecido los olores a rancio y obediente consentimiento que agobiaban sus monótonos trayectos diarios. Se sentía tan feliz en aquel instante...De pronto se levantó un vendaval, que por inesperado le sorprendió, olvidando asirse a lo que tuviera más cercano. Sus ramas se ladearon con tal intensidad que perdió el equilibrio y Susana fue cayendo de rellano en rellano "rámico" frenando su camino hasta que finalmente fue a dar con su cuerpo en el suelo...
Pasó entonces una vecina que había visto lo sucedido y, entre recriminante y preocupada, y casi con lágrimas en los ojos, le gritó las posibles consecuencias negativas de su aventura.
-No te preocupes- le contestó Susana- Sí, me he hecho daño, pero al menos he realizado mi deseo.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

EL JARDÍN DE LAS VOCES.


Habla ARS en uno de sus relatos de un jardinero que rompe con energía todas las plantas que encuentra en su jardín, en el que no hay hojas ni flores. Tan solo existen las que deja como alimento en las pequeñas jaulas de sus grillos. El jardinero sabe qué planta adora comer cada animal diminuto y cuáles hacen que su tono se vuelva más grave o más agudo. Y añade más adelante que "... son muchas las cosas que, además de la comida, pueden modificar el canto de los grillos. Y una de ellas es invisible y poderosa. Es el deseo. El jardinero sabe que algunas jaulas puestas al lado de otras hacen que toda la noche se oigan gritos entusiastas de cortejo. Y sabe que al alejarlas poco a poco un tono hondo de dolor se va apoderando de ese canto. La distancia es una cuerda imaginaria de deseos que él va templando"
(Tomado de Los jardines secretos de Mogador. Alberto Ruy Sánchez.)
Siempre desear modula con insistencia el volumen de llamada de nuestra supervivencia. Desear es siempre la vida misma, la intención de lo que diferencia al inconstante, aquél del que hay que apartarse porque es como el préstamo que hay que devolver. Desear es lo que mantiene al apóstata que busca renunciar lo que no eligió y le fue impuesto.
Confundieron al deseante con el hedonista y todavía no ha salido en el BOE de los sentimientos el resultado a tal dilema.

domingo, 15 de noviembre de 2009

EL CAOS.





..."Dicen que la línea de la vida y el deseo crecen y avanzan aquí con más naturalidad en forma de espiral: esa línea interminable, lenta, indecisa, siempre comenzando de nuevo. Y no se piensa de ninguna manera que la vida sea esa cima escalable con la cual se le representa con frecuencia en otras ciudades y culturas. La cúspide única de poder y riqueza, el clímax, el éxito ascendente, la fama mayor, no gozan de ningún prestigio en Mogador. Todo lo contrario: de quien vive el espejismo de haber ascendido se dice que se cayó desde arriba".

(De: Nueve veces el asombro. Autor: Alberto Ruy Sánchez)


Me recuerda este pasaje de la obra de ARS a la teoría del caos, tan actual por el constante enfrentamiento entre defensores y detractores de su esencia.
Opino que una vida sabia y sana ha de pasar por ambas fases, la de la estar en contra de toda irregularidad y la de laisez faire ante cualquier contingencia porque por sí sola se regulará, o se creará de nuevo, totalmente distinta. Aún así, siempre poseerá átomos de la anterior, aromas a lo que pudo haber sido y no fue, deseos insatisfechos que insisten e insisten... para reflejarse ante nuestra mirada obtusa y miope.

lunes, 9 de noviembre de 2009

LOS SONÁMBULOS.


"Los sonámbulos no distinguen entre la realidad y el deseo. Su realidad más amplia, más tangible, más corporal es el deseo. Me muevo porque deseo. La vida en sociedad es un espeso tejido de deseos. El hogar una casa de deseos. La alcoba un jardín deseos. Mi jardín es la trenza de mis deseos con la naturaleza. La realidad es también, y sobre todo, aquello que deseo".

(Tomado de En los labios del agua. De ARS).

El día, la noche, que no siento ser, mi organismo se da cuenta y me trata mal. Cuando, en cambio, mi atención está en lo que me permite seguir siendo, me reconforta, me da tranquilidad, me dice que llame a quienes son de los míos, los de mi casta. Y me anima a contestarles cuando me llaman y de lo concentrado que estoy en lo que hago no les atiendo. No ser y seguir siendo es totalmente imposible.

domingo, 8 de noviembre de 2009

PRESCRIPCIÓN.


Le comenté a Alberto, que suelo recomendar a aquellas personas cuyo sufrimiento no acaba de apagarse, ir a Mogador (Essauira), conocerla para conocerse, aunque no entren por el agua, como recomienda él.
Les animo a que caminen por sus calles empedradas, toquen sus paredes adobadas, respiren el salitre mientras observan cómo revolotean las gaviotas al atardecer o a un músico gnawa imbocar a sus espíritus, o beber el mejor té a la menta que puede degustarse en aquellas tierras atlánticas.
Los primeros días son de toma de contacto, los demás son de diálogo con ella. Pero en todos ellos, los sentidos les irán sometiendo a sus caprichos hasta que comiencen a ver como si fuera la primera vez.
Mogador es energizante y psicoanalizante, moderada y salvaje al mismo tiempo, pero nunca peligrosamente segura. De alguna forma simula la atracción de los amantes-amados, siempre poderosamente frágiles mientras dura su pasión.
Leí el episodio de las tres libélulas que van a conocer el fuego, que escribió ARS en La mano de fuego. Podría simplificar perfectamente lo que he dicho con ese relato. Otro día lo transcribiré. Hoy, prefiero escuchar a Lee Konitz en Lover man.

viernes, 6 de noviembre de 2009

LOS COCUYOS


Leo en Nueve veces el asombro: " los amantes en Mogador, coleccionan y se regalan esos otros insectos fosforescentes de noche, tan comunes antes en los cañaverales del puerto, los cocuyos. Con ellos se juran amor eterno porque son los únicos animales cuyo brillo sorprendente sigue vivo una vez que el insecto muere. Y cuando se secan los muelen y mezcándolos con aceite de argano hacen una pasta que los amantes se untan discretamente en los labios antes de besarse. Se atribuyen poderes afrodisíacos a ese unto de luz".
Siempre es hermoso crear-creer atmósferas que recreen el deseo de amar. Somos todo sentidos y como tales hemos de reaccionar ante y por ellos. Es la vida demasiado breve para renunciar a emociones y sensaciones envueltas con el celofán del deseo.
Los sonámbulos se niegan a no comulgar con la filosofía de la conciencia vital, la que estuvo marginada tantos años en favor de rigideces fariseas de las que ahora tantos se arrepienten haber seguido... sobre todo si se acercan al fin de sus vidas.
Los cocuyos pueden ser la perfecta cosmética para esa comunicación, esa apertura a otros mundos sensoriales a los que los cuerpos se vierten. Podría utilizarse también para otras zonas corporales que merezcan ser investigadas y reconocidas por el amante-amado.

lunes, 2 de noviembre de 2009

AZUL


Como si fuera teledirigido he tomado de mi estantería un librito que a la pintura dedicó Alberti. Lo compré hace años y apenas le he dedicado unos minutos. Te pido perdón, libro. Aunque tal vez intuí necesitarlo hoy... Busco en él si escribió acerca del color azul. Y sí:
Llegó el azul. Y se pintó su tiempo/ ¿Cuántos azules dio el Mediterráneo/Venecia de azul Tiziano en oro/ Me entrevero de azules Tintoretto/ Hay un azul Murillo Inmaculada precursor del brillante de los cromos/ También dio azules Tiépolo a su siglo/ Dieron las Baleares su azul a la pintura/ Dio el azul un día:
-Hoy tengo un nuevo nombre. Se me llama: Azul Pablo Ruiz Azul Picasso.
Sus 200 páginas se me quedarán escasas en breve. Es interesante cómo este bruñidor del lenguaje sabía sacar a pasear sus pensamientos para que se encontraran y crearan fantasías animadas de colores.
Me gusta el azul. De hecho lo incorporo siempre que puedo a mi espacio.
Me contaba nuestro gran ceramista Fernando Malo que es un misterio siempre cómo nacerá el color tras pasar por el horno. Antes era polvo, luego será... ¿será lo que yo quisiera que fuera?. Es el misterio del fuego.
Desconozco si el azul es deseo pero para mí sí lo es. Deseo es siempre algo inconcluso, como este incierto cromatismo que cuando te acercas a él te revela la duda de si se oscureció o son tus ojos quienes son sometidos a la duda de no ser los mismos que ayer...
Añade el poeta: Tiene el azul estático nostalgia de haber sido azul puro en movimiento.

domingo, 1 de noviembre de 2009

OTOÑO.


El amarillo de los bosques
es el mismo del año ayer?
Y se repite el vuelo negro
de la tenaz ave marina?
Y donde termina el espacio
se llama muerte o infinito?
Qué pesan más en la cintura,
los dolores o los recuerdos?
.........................
Ésto anterior forma parte de El libro de las preguntas, del siempre eterno Neruda, don Pablo. Isidro Ferrer lo "rehizo" en un magnífico libro que en estos momentos tengo frente a mí, con sus iconos incrustados en las páginas blancas, respirando movimientos mientras los contemplo ensimismado como un niño al que le están contando su primer cuento de aventuras.
Un humano que no se haga preguntas no es de fiar... Nunca conocemos todo porque todo cambia y deja de ser como era... De allí el deseo de conocer, de reinventarse continuamente.

sábado, 31 de octubre de 2009

LEILA


Leila le dijo: "No te preocupes. Ella nos va a cuidar. Es de los nuestros. Se lo noté desde hace rato y lo confirmé ahora en sus ojos".
...
Ante mi cara de desconcierto siguió explicándome: "Los sonámbulos somos cuerpos poseídos por los deseos hambrientos de miles de otras personas que murieron antes de realizar sus sueños. Somos enjambres de sueños, enredaderas de sueños, muchas veces con espinas. Nudos de sueños. Por eso estamos aquí, cumpliendo deseos de personas que no conocimos pero que ahora son deseos nuestros".
(De: En los labios del agua. De ARS)
Sería más práctico carecer de sueños, menos complicado para cuando se vive una vida solamente. Pero ¿qué ocurriría cuando se regresara y apercibiera que se había desperdiciado tanto tiempo... ?.
No. Los deseos forman parte del inconsciente humano y se deben utilizar, aunque se corra el peligro de hacerlos realidad...

jueves, 29 de octubre de 2009

PERMANENCIA.


"Así hizo el príncipe, pero la promesa de una larga vejez no era un verdadero para sus 25 años. Prefería pertenecer a la raza de Los Inmortales aunque para ello, como le había dvertido Luan-tuai, tenía que viajar hasta la isla de Pong, que es isla no por estar en medio del mar sin por estar rodeada de la "masa confusa" del caos. Y no bastaba con llegar e instalarse entre los habitantes de Pong; la inmortalidad no le vendría por vivir con ellos, era necesario instalarse en ellos".
(De cómo llegó a Mogador la melancolía". De ARS)
Nadie sabe para qué existe pero sí por qué existe...

miércoles, 28 de octubre de 2009

DEJAR HUELLA.




"Hawa y Aziz salían del hammam metiéndose en la red de callejuelas con la certeza de quien pisa un camino más de cien veces recorrido. Pero a ambos les gustaba dejarse llevar por la sensación de que algo especial en el aire alrededor de ellos los hacía respirar más hondo y les permitía sentir en todo lo que encontraba su mirada o su tacto, una forma de intensidad que de pronto crecía. Como si las cosas se erotizaran a su paso. Como si todo en el mundo les hablara de la intensidad posesiva que los ataba, que en la misma fuerza del nudo les consumía.

Al salir del hammam toda la ciudad se volvía una prolongación de las sensaciones que habían tenido dentro".

(De La huella del grito. De ARS)


En ocasiones es necesario abstraerse de lo rodeante, introducirse en la burbuja que nos tiene y la tenemos, que nos inspira y la expiramos. La fuerza debe ser siempre alimentada por otras fuerzas.

Nunca el grito puede salir de nuestro interior si el impulso del instante no ha surgido primero, si el mismo grito no sabe si es principio... o fin.


"Después del grito, lanzaste hacia atrás la cabeza tensando como un arco la espalda, abriendo un hueco luminoso entre la cama y tu cuerpo"

(De La huella del grito. De ARS).

lunes, 26 de octubre de 2009

ARTESANÍA.


"Para convertirlo no solo en jardinero sino en el mejor, fue tocado con cuidado en la cabeza por los tres arquitectos magos incrustándole cada uno, como una herencia extraordinaria, su propia pasión dominante. Así, además de continuar gozando sus cualidades anteriores, el nuevo jardinero quedó poseído por tres grandes pasiones: el primero, un gran hedonista, le transmitió su interés desmesurado por las flores; el segundo, el más hábil, lo impregnó del placer de trabajar incansablemente con las manos; y el tercero, el más santo y dominante de ellos, su absoluta pasión por la geometría. Asumiendo además que ésta, por su perfección, era sin duda la última manifestación de Dios".
(De ARS en Los jardines secretos de Mogador)
Todo aquel oficio cuya esencia brota de las manos lleva consigo la reflexión. Es por ello que se le permite el espacio suficiente para modelar su pensamiento, su idea, para que cuando se externalice sea lo más cercana a la realidad que propone su mente.

domingo, 25 de octubre de 2009

ENTUSIASMO DESEANTE.


Alguien me preguntó mi edad
al ver canas en mis sienes.
Le respondí: "Sólo cuento que he vivido un momento
pensando justa y razonablemente"


(De: El collar de la paloma. Ibn Hazm de Córdoba)
También el deseo es inacabado con la edad. Nada tiene que ver con los años. Solamente la motivación, el interés por seguir vivo importa, nada más que la sensatez de pensar que la vida es finita y la esencia es eterna.

miércoles, 14 de octubre de 2009

ES LA VIDA.




En ocasiones, el ser humano se pregunta qué sería de su vida sin el deseo... ¿un objeto?,¿un halo de moléculas embadurnadas de apariencia?, ¿un no...ser?.



Decían frente a aquella mezquita de Samarkanda: "Dodná, dodná, hasta el fondo de la vida..." y el no iniciado seguía sin entender que la casualidad le había llevado hasta aquel lugar perdido entre el polvo de caminos que ya no conducían a ninguna parte con un sentido...

lunes, 12 de octubre de 2009

DESEO DE FETICHES.

Me gusta la poesía de Cristina Peri Rossi. Lo reconozco. Es tan brutal, tan sin límites que en ocasiones, para definir pensamientos es ideal.
FETICHE es una de su mejores poemas. Algo de él dice:

Fetiche tu cuerpo
fetiches tus pechos
fetiches de mi deseo de lujuria
...

fetiches tus nalgas, lunas paralelas
fetiches tus labios blancos
fetiche tu orgasmo desgajado
raiz del fondo de la tierra
...

Ejemplo de deseo, como el que más, es la inspiración, que es elástica, móvil y serena para evitar ser sorprendida por otros que puedan interferirla en su única mansión, la comúnmente vívida.

Al deseo se le ha de dar la medalla al mérito imaginativo, tan precario... tan escasamente fecundo...

Los deseantes nunca son seres zozobrantes, son catedráticos de la indiferencia hacia lo vulgar, aunque por ello se vean abocados a la soledad de quien transmuta la palabra porque su diccionario es de hojas níveas.

domingo, 11 de octubre de 2009

EL DESEO IMPREGNA TODO.



En Los jardines secretos de Mogador, se habla del jardín ideal, el jardín necesario.

Hace decir su autor: Así, Jassiba, yo pongo en el jardín que formulamos cada día mi pasión y el sentido de mi vida.

El hombre que se convirtió en una voz para habitar el cuerpo de su amada, para buscar en ella su paraíso, su jardín único y secreto, como relata ARS.
Hoy, también vive intensamente cada segundo de su vida, la que se entona con el cántico de cada mañana anunciando que un día ha amanecido para que sienta, revolucione su mitología dormida hasta que deje de estar, hasta que ya no sea ella y sea ya... nosotros.
Se ven cosas y no se analiza por siquiera un momento los sugerentes mestizajes de pensamientos que habitaron en ellas. Hoy allí están todavía…

viernes, 9 de octubre de 2009

TODO FUGAZ.


Contacté ayer con ARS al que le envié la conexión con el blog de Fernando Malo, posiblemente el mejor artista y maestro ceramista que tenemos por aquí. Discípulo del enorme Llorens Artigas y creador terrenal que nos entusiasma, aún más, cuando se deja llevar por sus abstracciones alfareras, buscando sus orígenes entre formas desgarradas e inmensurablemente cómplices de sus neuronas.
Le entusiasmó a ARS saber cómo llegaron sus palabras a esas manos y esos ojos albergados en San Mateo. ¿Existen las casualidades o la genética de la casta va más allá de los ADN?. Me cuenta que se va a Japón a presentar sus libros traducidos magistralmente. Le deseo feliz viaje y conocimiento de su aventura en el país del sol naciente cuando regrese a su Méjico del alma.
Escucho en la radio que a Caballero Bonald le han premiado. Voy rápidamente a buscar uno de sus poemarios:
Los que un día fundaran la suma fastuosa
de estos palacios y jardines,
¿vislumbraron acaso su efímera grandeza,
fueron conscientes de su fugacidad?
Me proporciona tanta paz leer instantes de vuelos de alas invisibles que sigo sin entender lo que otros olvidan contar con la posibilidad de tener...

jueves, 8 de octubre de 2009

ARCILLA CREADORA DE SENTIMIENTOS.


Ayer hablamos de arcilla, de fuego y de sentimientos con Fernando Malo en su estudio. Humanista antes que artista, enamorado de la vida antes que ciudadano de lo rodeante, Fernando también ha leído a ARS en La mano del fuego, libro reivindicante de la obra del alfarero que sentimenta sus obras, las unifica y reivindica su pálpito. Defiende la funcionalidad del objeto incluso por encima de su belleza, la que él le proporciona en cualquier expresión que anida en su imaginación. Me dijo que habló de ARS en su blog: http://fernandomalo.blogia.com/2008/070401-la-mano-de-fuego.-un-kama-sutra-involuntario..php
Cada vez somos más... sonámbulos.

domingo, 4 de octubre de 2009

LA BARAJA HABLA DE DESEO.


Aisha levantó la tercera carta como si de antemano hubiera sabido lo que había en ella.
- El Deseo...
Fatma sintió de pronto, con temor, que su secreto podría ser descubierto por la abuela. Pensó que debería levantarse y correr. Pero la obligó a permanecer quieta una ligera esperanza de que La Baraja le dijera cómo encontrar lo que deseaba.
En Los nombres del aire, ARS introduce el factor suerte en el deseo. Sabe que siempre el azar está presente en la vida de los sonámbulos, aunque sean ellos mismos quienes lo manejan, le volteretean, lo decisionan para interés propio... Somos, al fin, lo que nuestra imaginación desearía que fuéramos, aunque no lo manifestemos.

sábado, 3 de octubre de 2009

ESCUCHAR


Para acercarse a la ciudad de Mogador hay que apagar los motores por dos razones: para dejar que nuestros ojos se acostumbren a su belleza y, además, para esperar y escuchar con más atención las corrientes que vienen de la ciudad hacia nosotros. Serán la señal para poder entrar en su puerto. No antes.
Así describe ARS cómo el viajero conoce la ciudad del deseo. De esta forma intuye cuando la amada le permite penetrar en su alma. La epifanía del momento... que no existe siempre, no dura siempre... Siempre, qué palabra más dura, regia, grave en su concepto, incluso inducente a temer y tan sobria y a la vez amplia en la tonalidad de su expresión.

domingo, 27 de septiembre de 2009

DESEO INTERMINABLE

Donde el deseo todo habita
el aire es a la ventana
lo que la red a los peces.
(Fórmula grabada sobre una ventana de Mogador en el siglo XII)

Este pequeño texto tomado del libro Los nombres del aire, de ARS, recuerda la importancia del deseo para los sonámbulos. Renueva el pensamiento que sin deseo no hay vida. Cualquiera que note vacíos está queriendo seguir conociéndose, acercarse al motivo por el que un día es un universo para continuar sintiendo que todo merece ser. Una mirada, una opresión en el interior, se interpreta como el bálsamo añorante de una esperanza que pugna por asirse.
Nunca los sonámbulos se creen perfectos, es más, recelan de la perfección, siempre interpretan que todo queda por hacer, de distinta manera, sin final en nada.

sábado, 26 de septiembre de 2009

LA IMPORTANCIA DE LOS COMPONENTES.


Dice ARS en su obra LA MANO DEL FUEGO:
Tarik se da cuenta de que finalmente su pieza está lista para entrar en el horno, para ser entregada al fuego, ese otro ceramista impresvisible que siempre tiene la última palabra.
A nadie le ha dicho que cuando aceptó el reto y el encargo de Jassiba, este ceramista pensó inmediatamente que necesitaba conseguir verdadera ceniza de un par de muertos. La compró clandestinamente y no podía revelarlo. Él mismo no sabe de quién es la ceniza. Como no sabe qué resultará finalmente con ese barro mortuorio después del horno.
La clave y el gran misterio es siempre cómo se comportarán los diferentes ingredientes químicos del barro al llegar a su punto de fusión. Hay materiales más lentos, otros intempestivos. El punto de fusión es ese momento primordial y oscuro que naturalmente obsesiona al ceramista.
Haciendo el amor sucede lo mismo, ha pensado Tarik: hay un momento en el que todo lo que pongamos en juego al hacer el amor se funde de maneras distintas y, si tenemos mucha suerte, muy buena química y un poco de destreza, de la fusión absoluta de los amantes resultará una obra llena de esplendor y belleza.
Pero todo ceramista lo sabe, incluso usando los mismos ingredientes, el resultado nunca es igual. El color de una pieza esmaltada, por ejemplo, no depende de una fórmula fija, sino de una sucesión de acontecimientos dentro del horno que determinan su apariencia final. El fuego precipita una especie de composición musical de fenómenos distintos para cada materia, no una matemática precisa.
Y finaliza el capítulo diciendo: "El alfarero como el amante -piensa Tarik- somos artesanos del fuego y por lo tanto, en verdad, somos amantes de la bella incertidumbre".
Vine hace unos días de un lugar en donde la tierra proporciona a sus gentes prácticamente todo lo que necesitan. Tal vez por eso sus miradas son tan excesivas, tan profundas, pocas veces divergentes. Allí, el lenguaje no precisará más herramientas para hablar con sus habitantes que saber tensar las intenciones para hacerse comprender.
Y mientras, el Bósforo se hacía cómplice de los argumentos del sonámbulo .

viernes, 25 de septiembre de 2009

PAISAJES OBSERVANTES


Pamukkale, cerca de Hierápolis, es un paisaje subrealista dentro de la inmensidad de contrastes con los que cuenta la costa del Egeo. Terrazas de traventino se amalgaman para sobresalir en un espacio en el que la aridez del terreno manda.
De repente, esa soledad blanca, resplandeciente, casi provocando dolor a quien la mira, me recuerda uno de los últimos poemas que escribió Ángel González: VISTA CANSADA. Dice:
No achaques a tu edad
este desinterés, la indiferencia
-casi desdén-
con que hoy miras la vida.
No culpes a tus ojos fatigados.
La fatiga
no está en los ojos que miran,
está en todo lo que ven.
Murió acariciando su marcha con unos poemas de desencanto, de desmotivación, tal vez no depresivos ni deprimentes y sí hermosamente de despedida. ¿Por qué cuesta irse...?

lunes, 21 de septiembre de 2009

EL SENTIDO DE LA VIDA

EL SENTIDO DE LA VIDA
Me decía un buen amigo, alguien al que no fuí y que la casualidad nos juntó, que a la vida se le ha de dar sentido, de lo contrario, no es vida ni es nada.
El tiempo me hizo acudir a esta reflexión cuando me paré a la vera del camino y ver cómo pasaban las nubes.
La vida debe ser analizada periódicamente: ¿vamos por el camino adecuado para que tengamos momentos felices, o hemos tomado el inadecuado?, ¿sentimos o consentimos...?, ¿saboreamos o deglutimos...? ...
Definir el sentido, obliga a resetear nuestra escala de valores, que no deben ser obligatoriamente los mismos siempre. Cada vez comprendo, estimulo y valoro a las personas que dan un giro a su trayectoria vital, ya sea profesional, sentimental o cualquiera diferente, para seguir otro, a veces muy distinto y en nada parejo al anterior.
También me he preguntado en muchas ocasiones: ¿Hay personas que pueden no tener que cambiar nunca...?

viernes, 28 de agosto de 2009


A VUELTAS CON EL DESEO...
Decía, o dicen que decía, San Francisco de Asís: " Yo necesito muy pocas cosas, y las pocas que necesito las necesito muy poco". Cuanto más años acumulo en mi DNI más me acerco a este pensamiento y más deseo lo que no tiene precio: la salud, el amor, la posibilidad de ver una puesta de sol, sentir el aire en tu cara... pero siempre DESEOS.
No temo, como tantos otros sonámbulos de casta, carecer de este mecanismo de vida, estigma para otros. Evito modas y marcas, busco cada vez más la esencia, el impulso que aparece cuando menos se espera y torna mogadoramente incabal, sensitivamente deseante.

jueves, 27 de agosto de 2009


ENDORFINAS.
Los entendidos de bioquímica han catalogado a las endorfinas como las hormonas de la felicidad porque estimulan los centros del placer del organismo y actúan como analgésicos contra el dolor y son equilibrantes contra la depresión. Y añaden que reir produce un mayor volumen de las mismas. Estoy convencido que este ejercicio, el de reir, con su puesta en marcha de casi 400 musculitos, influye positivamente, muy positivamente, en sentir momentos felices en el individuo. Yo añadiría también que: relaja, aparca el estrés, reduce la ansiedad, aumenta la actividad cerebral o incluso, como he tenido oportunidad de leer hace pocos días en Science, aumenta la actividad cerebral, fortalece el sistema inmunológico, oxigena las neuronas y por ende, incrementa el bienestar y la creatividad. Entonces, ¿por qué no se ríe más la gente...?. Yo creo que es porque no se piensa que existen oportunidades para hacerlo... Y éso no es realmente cierto. Sí que las hay. Solamente hay que buscarlas. Conozco a personas que disfrutan oyendo a otras reir... les hacen tener momentos felices. Y si la risa es inteligente... mucho mejor.
Hoy puede ser un buen día para proponerse reir un rato... ¿lo hacemos?. Estaremos haciendo felices a otros. Seguro. Aunque estén a kilómetros de distancia.
Gracias.

sábado, 22 de agosto de 2009


MODAS y ESTILO.
¿Se han fijado alguna vez en la mirada de asco, falta de vida o ingravidez anímica que tienen algunas modelos de las que pueblan las revistas o pasan vestidos en pasarelas...?. Ignoro quién les induce a remedar desprecio a quien se acerca a ellas para que le permitan comprar sus prendas. Tal vez sea para que las miradas del público vayan hacia las creaciones de los artistas y no hacia las que las portan... sí, podría ser... pero lo que resulta más creíble es que otros puedan temer que el hábito haga al monje y ello oponga su postrer adquisición.
Mi deseo es que lo que se muestre se haga con alegría, con divertimento, con la fragancia de un comienzo y no con el anuncio de un final. Y lo hago extensivo a cualquier objeto animado o no.

viernes, 21 de agosto de 2009

CASTA DE SONÁMBULOS


DESEAR.

Sentir el deseo, en no pocas ocasiones ha sido calificado como pecaminoso o al menos "apartable" de la esencia del ser humano cuando en sí, el deseo, es lo que dirige la vida misma. Hoy, como ayer o mañana, nuestro impulso más primario nos llevará a esa situación, esos ojos o esos labios que nos hablan con silencios y movimientos de diminutos músculos. Ese desconocido, invisible hasta un preciso instante en el que se incrusta en nuestra mente y se torna en parte nuestra, será la motivación que desplace otras existencias. ¿Por cuánto tiempo...?. Tal vez este extremo sea lo de menos...
La casta de los sonámbulos nos cuenta el escritor del deseo, Alberto Ruiz Sánchez (ARS), esencia de este blog, mi respetado Alberto al que citaré a menudo, en su libro Los jardines secretos de Mogador, son personas que, sin saberlo tal vez, tienen en su cuerpo una cualidad extraña que los hace desear con intensidad absoluta a otras personas de su misma condición. Ser sonámbulo, añade, es vivir bajo la ley del deseo, bajo el dominio de lo invisible en el amor, escuchar y ver algo en el otro que nadie más ve...
Desear ha hecho seguir viviendo a muchos corazones rotos, por el dolor, por la indiferencia o por el simple cansancio de vivir... Todo ser humano tiene un deseo. Saber encontrarlo es el objeto de la existencia.