lunes, 28 de septiembre de 2020

SENTIMIENTOS AL AIRE


En un mundo de palabras inútiles, sentidos inertes en stand by, pinceles batidos en un lienzo vacío, el Sonámbulo recuerda los ecos perdidos de sonidos guturales teñidos de momentaneidad resplandecidos en sombras chinescas de velas solitarias. Aquellos silencios interrumpidos en los que hasta las horas llegaban con retraso marcaban noches aturdidas hasta ser vencidas por espejismos de realidad despejada por las primeras luces del amanecer. Nadie sabe qué es el paso del tiempo hasta que éste llega sin avisar a cobrar la hipoteca de felicidades circunstanciales. Y se entiende entonces que los sueños que dieron espesor a los sueños fueron reales mientras duraron, no escarceos ni humo suspirante. Escuchar gemir a los jacintos dijo el poeta es el deseo inherente del nacido. Bendito sea quien lo haya escuchado y querido ser influído como él por el de Fuente Vaqueros para confesar su interior y deseardeseardeseardeseardesear...... 

martes, 15 de septiembre de 2020

DESEOS DESEABLES


Existen siempre momentos, importantes unos, inútiles otros, pero siempre propios. Es lo que le pasaba a aquel caminante que un día me dijo que cuando vivía en Chicago iba con frecuencia al Art Institute para admirar los cuadros de Edward Hopper, especialmente el Nightawaks. Más tarde hizo lo mismo en Nueva York, en el Whitney donde también recogen abundante obra del pintor de la soledad y del aislamiento. En algunos idiomas hay dos palabras que se traducen al castellano como soledad. En inglés, por ejemplo, hay la pareja solitude-loneliness, significando la segunda una soledad triste, no buscada. La misma pareja lingüstica descubrí que en checo: samota-osamelost. Mi impresión, y la de muchos otros, es que Hopper pinta ambas. Lo mismo pinta en Hotel Room o en Automat, donde aúna melancolía con ligero desasosiego, un estado de ánimo al que se llega por falta de esperanza, o al menos con indefinición de cuánto va a tener que esperar para que todo vuelva a la normalidad. Es éso lo que aquel conocido me intentaba transmitir con los días que en estos períodos estamos viviendo en todo el mundo. Vivimos momentos, inolvidables la mayoría pero con la sana intención de que formen pronto parte del pasado, ése en el que el deseo volverá a formar parte de nosotros, aligerando la vida de momentos, de nuevo, olvidables.