miércoles, 29 de enero de 2014

SER LUZ



Me dijo hace unos días que amaba por delegación, por lo que el Sonámbulo escribía y decía. Aunque todos están-estamos invitados a la pasión, a muchas les da miedo entrar porque desconocen con qué se van a encontrar. Pensar en lo ideal confunde, sí, como algunas manos no son de quienes las tienen, sí. Lo entiendo. Unos/as entran pensando el amor como pasión, otros/as se diluyen cuando solo hay pasión en el quicio de la entrada... y es que hay pasiones que son solo pasión, posiblemente porque no puedan existir de otra forma. ¡Y qué más da!. Lo importante es llegar a que los sentidos hablen por sí solos, a que las palabras tengan aroma, a no hacer preguntas al viento, como contaba Neruda, porque se le acababa el tiempo, ése gran ignoradoocultoincógnitoanónimo enemigo del humano... 
Hoy, que el Sonámbulo es consciente de esa encomienda, le cuesta hablar de tópicos (como siempre... lo sabes). No sirven ni para hacerse una ligera idea de nada. Y aunque en las estaciones de tren al igual que en las floristerías, las probabilidades de todo son otras, nunca las que son/no son/no son, lo importante es ser luz, ésa que igual es pintora como estrella del rock. Convertirse en luz debiera ser la idea, aunque despertarse para sentirla... o seguirla, lleva a veces muchos años.

sábado, 25 de enero de 2014

MOVIMIENTO SEROTONINÉRGICO

Eligió ARS para la portada de su libro La mano de fuego (Alfaguara México) un cuadro de Edouard Debat-Ponsan titulado Le massage. En él, una mujer africana con el torso desnudo proporciona un masaje en un baño turco de la época, probablemente en un hammam, a otra joven. La carga erótica que desprende esta imagen no es la ocasionada por el pecho desnudo de la terapeuta sino por la sumisión, la letargia que se observa en quien recibe el masaje proveniente de unas manos fuertes pero a la vez suaves y dóciles con el cuerpo del que desea extraer las ensortijadas sensaciones por las que ha solicitado las fricciones liberadoras. Incluso su pie izquierdo apoyado sobre el contrario lo comunica. ARS lo califica de erotismo sonámbulo, ése que se entreparentesiza, detiene el tiempo sostenido por el sopor de quien se sabe está en su propio shangri la. 
El sonámbulo, cualquiera de ellos, sabe que las metas, si no cuentan con el deseo, son solamente llegadas, al igual que sin pasión no hay movimiento y menos aún... emoción. En Le massage se intuye movimiento, letárgico, sí, pero movimiento interior, neuronal, serotoninérgico.

jueves, 23 de enero de 2014

TIEMPOS DE VERBOS SENTIDOS

Con frecuencia, aquellos que dicen muchas veces yo,  lo hacen con la ilusión de llegar a serlo algún día. De similar manera  a que cuando algo es poseído el deseo se ausenta. Igual. 
Son litigios con uno mismo, productos de sensaciones de vidas sucesivas que el ser humano desconoce, aunque se necesite toda una vida (tan cortita...) para saber interpretar un silencio, una lágrima... y que cuando se consiga ya no se esté para que su voz se haga oir. Y es que, en ocasiones, paradojas, los resúmenes definitivos tardan demasiado en llegar... Se instaura excesivamente en el humano  esa omertá que condiciona el alambique de las emociones, que viabiliza la posibilidad reposante en los espacios vacíos que solo él-ella pueden llenar. 
Y es que la vida no tiene detrás, no nos obstinemos.

lunes, 20 de enero de 2014

PALABRAS BUSCADAS-EMOCIONES ENCONTRADAS


Siempre, la noche, cuando se incuba frente al gran azul, cede el sosiego oculto, desdichadamente pródigo en regresar batiente a la realidad, esa que regresa el alma hasta las cimas para buscar improductivamente palabras, palabras y más palabras que den sentido a los pensamientos: Y perderemos la memoria de las palabras pero nunca la memoria de las emociones, las que vacían un corazón o encuentran entre bosques tinieblinos el camino de regreso a la vida. 
Son las más de las veces, inquietudes, como todas: desasosegadas, engalanadas de esperanza y olor de primaveral lavanda pero que siempre esconden gimientes sombras intentando descifrar recuerdos, paseos contenidamente anhelantes de regresos y comienzos.
Leí de ARS que las palabras de los amantes arden. Será esa la explicación de las cicatrices queloideas que los amantesamados se ven en sus almas, las que otros dudan que existan pero que los Sonámbulos descubren cada día de forma diferente, confundidas entre los pliegues de sus sentimientos y las humedades que les acompañan.

domingo, 19 de enero de 2014

REINTERPRETAR ES COMPRENDER

Siempre la vida serena prolonga la duración de cada instante. Lo cuenta el amanteamado de Jassiba, la que le exigió la creación de aquellos jardines que darían comienzo a una casta, la del hombre que se convirtió en una voz para habitar el cuerpo de su amadaamante. 
Cuenta que su embarazo intensificó en ella todos sus deseos. Lo relata ARS de forma pormenorizada en su libro Los jardines secretos de Mogador : "Todos los sabores de los alimentos parecían multiplicar su intensidad para ella. Hasta el agua le sabía mucho mejor. Su piel era más sensible en más puntos insospechados del cuerpo, como si el tacto hubiera decidido reinar entre sus sentidos y el paso secreto de la hormiga que incendia a los labios del sexo le caminara pronto hasta en las rodillas. Oleadas de deseo la recorrían de abajo hacia arriba y del viente a la espalda".   
Imagino lo que con el paso de los días interpretaba nuestro protagonista, ansiando saber comprender esa mutación hémbrica acariciando el tiempo para impedir que huyera, aprendiendo a leer en el organismo adorado aquellas citas que no correspondían a Platón sino al ignoto autor de pasiones en nada vulgares sino plenas de sofisticación. Sabía que al igual que luchar juntos por algo, aunque sea perdiendo, une más que ganar por separado, aquellos momentos debían ser perpetuamente recordados. 
Tras leer hoy lo narrado por ARS reinterpreto esa detención del tiempo, prolongando, dilatando, alargando el tiempo y sometiendo a los sentidos, de tal forma que las palabras tomen aroma. Solo es cuestión de vista, oido y tacto... 

domingo, 12 de enero de 2014

MUTACIÓN

Dormir, también es en ocasiones un deseo. Ya no soñar, que siempre lo es. 
Decía un gran poeta que para llamar al sueño la esperanza escucha caracolas; y en ocasiones, ni ese fondo marino silencioso, letárgico, oxidante y paradójicamente mortecino convence al subsconsciente, ese maléfico muñequillo que atosiga al viviente a que su impaciencia prive. No existe ese tácito convenio de paz, de buenas intenciones que establezca un  necesario interruptus entre la vigilia temblorosa unas veces, mutante otras, estable las más. 
Le preguntan al Sonámbulo la solución como si pudiera encontrarse en los mágicos consejos de la teletienda... Siempre la respuesta está en el interior, nunca en la química externa rápida y alienadora que orada la voluntad y le esclaviza. Nunca. La situación es, en cierta forma como la soledad, que como escribió Piedad Bonnett compara al decir: No hay mujer más sola, más tristemente sola, que la que quiere amar a un hombre triste
Hay que conseguir, sí, que ese duermevela (no le llamemos aún insomnio...) sea pacífico, reconfortante, de encuentro con el interior de uno mismo, con esa paz que todos pueden tener y que es imprescindible para aprender a vivir, a echar raíces, a que ese cuerpo y ese alma estén en los ojos que les miran y se interrogan en donde fue el cambio, en el por qué de tal mutación que le hace ser desigual, incluso... encontrado en sí mismo. 

sábado, 11 de enero de 2014

MI HAMMAM

Los hammams forman parte de la vida sonámbula, por su silencio perdido por los susurros encendidos o por el ambiente que crea quien o quienes lo habitan, la espiritualidad de las sombras imperceptibles, de nubes perdidas de vapor, sueños líquidos, o de los que se invisualmente, inoralmente, se comunican para llenar las vidas de quienes desconocen que las tienen. Mientras duran esas sensaciones el tiempo simula detenerse (nunca se interrumpe... lamentablemente), crear un destino de seguridad, como si existieran dogmas veraces, sin aristas. Pero no... hay que salir a ser arañado por la luz de la realidad, el destello de las gravedades, la mecánica impura de revoluciones sin sentidos y sinsentidas .
Detrás de la humedad del agua está siempre la vida, éso consuela, como lo es el sueño del que sabes despertarás con los ojos débiles, sí, pero con el convencimiento de haber vivido lo que otros nunca vivirán como uno lo ha hecho. 
Hoy, mi cuarto de baño ha sido mi hammam, mi retiro espiritual rodeado de luces tililantes y sándalos envolventes; y mis sueños vigiles se han vuelto tratables, sin olvidos, presentes como el destino que se niega a jugar las cartas marcadas. Hoy, los duermevelas que me envuelven huelen a olores indefinidos, sucedáneos de otros que mi pituitaria nunca olvidará.

viernes, 10 de enero de 2014

ALUCINACIONESREALES-REALESALUCINACIONES

Hay viajes que enseñan a diferenciar los coros de los gritos y a temer las borrascas que diluyen las voces personales. Recuerda el Sonámbulo aquel paseo por la enarenada orilla de un verano que huía del calendario, dejando a un lado ese gran azul que, aún hoy, sigue hipnotizándolo, sordo y ciego de pseudoturistas y curiosos, viendo la perfección de un mundo convencido de su  verdad, aquella por la que siguen abandonando la vida quienes nunca pensaron llegar a poseerla...posiblemente. ¿Le estaba hablando, verdaderamente, el mundo o era una más de esas alucinaciones de quien no se siente ser el que se es...realmente?. 
Y es que al igual que hay hombres y mujeres aeropuerto, hay hombres y mujeres alcobas, signos inequívocos de sábanas deshechas, espejos románticos que desnudan a los recién llegados a una puerta anónima, deseante de ritualizar a los amantesamados, de utilizar sentidos como el gusto y el tacto, ésos de los que apenas se habla y que sirven para sentir en la oscuridad los dedos que recorren sin urgencia esa superficie creada para ser tocada o humedades para ser compartidas.
Hoy, contradigo al gran Alberti para responderle que no se equivocó la paloma, que fue al sur creyendo que el agua era la que era y que no le enguyó el cielo porque el mar le ayudó a arrullar sus deseos, que ni mañanas ni noches se distinguieron... aunque posiblemente las estrellas sí tuvieron algo de rocío.

lunes, 6 de enero de 2014

VIDA Y DESEO

Una mancha oscura sobre una página de un libro, posiblemente té, un bolígrafo con una tinta ya inimaginativa, un reloj que se detuvo en un momento decisivamente inconexo del trozo de la vida del Sonámbulo son los objetos que se ven encima de la mesa, los que hablan de pérdidas definitivas, como todas, porque nunca ya es igual a siempre. Y es en ellos en donde busca a contraluz las huellas digitales, más permanentes y ciertas que las miradas y las caricias, rudimentarias y en ocasiones desafinadas, menos persistentes pero más intensas. Es, como todo en la vida...vida y deseo.

jueves, 2 de enero de 2014

CORRECCIONES RESPETUOSAS

El Sonámbulo leyó una vez a Caballero Bonald que la vida a veces vira con invariable virulencia y busca la indefensión del desganado.
Le entendí, entró como por ósmosis en mi alma aquella sensación que creía ya olvidada de quien ya ha perdido el deseo, la esperanza, la historia por escribir, la paloma que acerca el mensaje... 
Afortunadamente fue un pensamiento extramuros del tiempo, memoria barada en las profundidades de ese gran azul que ahora veo moverse con letárgicos vaivenes, creando una espuma de sales curativas. 
Hoy, le diría al gran poeta, que con el enorme respeto que me inspira, no leyera cartas de infortunios, de criaturas taciturnas llenas de furias e infortunios, de deudas incorregibles por humanos que han llenado los burdeles de las mentiras de historias que nunca han sido las nuestras, que olvidara la carterva de improperios y ecos abdominales percursores de dolores inservibles, como todos, seamos sinceros. En defintiva, que predique el hedonismo  en sus palabras y que invoque a Hermes, dios de los viajeros, a partir, siempre partir, partir, partir..........

miércoles, 1 de enero de 2014

A UN NUEVO AÑO

Cada ciudad es tan distinta como ojos la miran, le dijo alguien al Sonámbulo en una ocasión, como cada mujer, hermética y recóndita o ensimismada, y se le ama ... o no. Y  es uno siempre el conquistado: siempre deja un sabor suave en la boca, como de albahaca. El problema es cuando el corazón ignora que existe, que no se busca, que se ha desusado en el entreacto de una vida estéril, sin esperar esa resurrección esperanzadora que modula un espacio vacío. En cierta forma es como los comienzos de los años, constantemente venideros de momentos, de estrellas no fugaces ni leds fríos y sin calor. La vida es más... mucho más... y con fecha de caducidad.