viernes, 30 de diciembre de 2011

STAND BY.




Recuerdo cómo fue la última tarde que ví tensarse la línea del horizonte frente al gran azul, sentir que una vez más el tiempo se detenía y sentaba a mi lado, impasible y silencioso para permitirme recuperar la memoria.


De algún modo, las sensaciones que me inspiran esos momentos nunca más las reivindico cuando estoy de vuelta. Simula que parte de mí se ha quedado atrás y que espera mi regreso. Es como la arquitectura de un deseo construido en el espacio secreto de mi imaginación y a la que en muchas ocasiones valoro más que la realidad que vivo a diario. Me resisto a creer que es solamente un inventario poético, un residuo nuclear del que hace centenas de años no puedo acceder porque se encuentra estanco allá lejos, in y no out.


Definitivamente, si el ser humano, si yo como tú, somos materia, prefiero sostenerme en la cadencia de un deseo que en la realidad de un suspiro.

jueves, 8 de diciembre de 2011

CERÁMICA y AMOR.





Tarik dijo que el amor, como la alfarería, son ciencias experimentales que tienen a los cuatro elementos como materia prima: aire, agua, fuego y tierra. Todas dan y quitan con desenfado en la intensa transformación de la materia prima de la vida, que son la cerámica y el amor (recogió ARS).



Hacer el amor, no practicarlo, hacerlo, transforma. Se sale de los brazos amantes como del horno, que conjugó los elementos hasta hacerlos uno. Una pieza bien lograda es tanto la realización de un sueño, como pie para uno nuevo, que lo suspende y le solicita ser alcanzado, como si fuera una leyenda de las mil y una noches.



Añade el cronista, que una buena obra de barro es un recipiente que graba todo lo que somos y lo que deseamos llegar a ser, nuestras alegrías y angustias, nuestras miserias y victorias, las reales o las imaginadas, que para cada uno son de igual valor. Y son tan reales que ante ojos que saben ver, eso se vuelve evidente. Dicen que un prestigioso ceramista chino podía saber, al tocar una porcelana, exactamente qué canción estaba pensando el gran maestro que la creó. En el amor sucede lo mismo, todo lo que somos lo estamos comunicando con una caricia, con un beso, con una mirada que dice lo que las palabras aún están confabulando revelar.



Y cuando los amantes han salido del horno de su encuentro, añade el maestro Sonámbulo, deben tener sumo cuidado para no quebrar la pieza que han concebido y que son ellos convertidos en amantesamados. Porque la memoria del amor es frágil, y cualquier torpeza, fealdad o desatención rompe el barro de un bello vínculo al instante.






Inspirado en La mano del fuego.

domingo, 4 de diciembre de 2011

PALMERAL DESEANTE y DESEADO



Se sabe en Mogador que algunos de los andalusíes expulsados de España se instalaron allí varios siglos antes de la nueva fundación en el siglo XVIII y las murallas que ahora conocemos. Uno de ellos fue un descendiente de Ibn Hazm de Córdoba que construyó un palacio y un palmeral excepcional.




Estar en su interior semeja estar dentro de un lugar sagrado, entre luces y sombras, celosía que apenas permite la entrada de la luz y desde fuera se hace totalmente opaco. La frecura de los helechos le proporcionan el agua que necesitan para que sus entrelazadas ramas nos recuerden la arquería de la Mezquita Mayor de Córdoba.

Se dice que este alarife andalusí, dolido de añoranza, no cedió a su deseo de contemplar aquellas columnas de su tierra natal y no cedió hasta hacerlas vivas emigradas en serenas construcciones orgánicas para deleite de los que le siguieran en la vida.




El Sonámbulo también se siente emigrante, y su deseo le hace sembrar por equilibrar su sentido, para amortiguar el desequilibrio que la desazón le ocasiona y le agita. Su palmeral respira y se arquea en la sombra que le busca y ... lo encuentra

domingo, 13 de noviembre de 2011

¿QUÉ ES LA RAZÓN?

Hablaba ayer con un amigo y salió la razón. ¿Qué es la razón, cuándo se logra, dura siempre...?. ¿Los dieciocho, los quince, los dieciocho años..., nunca...?.




Según. Para unas cosas, le dije, la adolescencia comienza a tener herramientas ya para sostener un juicio que puede ser contemplado como similar a lo que entendemos todos por...razón, pero la verdadera razón, la que aparta el grano de la paja, la que sintetiza, es posiblemente alcanzada al traspasar los dos tercios de la vida en el mejor de los casos.




Me discutió que el deterioro hace visualizar días mejores... o no; pero contemplar párpados derrotados, cuellos abatidos, manos con indisimuladas pequeñas sombras inducen a pensar que el tiempo pasó y con ello el brote del sentido de la reflexión hacia lo que ya no volverá jamás, como el agua que hoy mismo habíamos bebido y que no fue la misma bebida el día anterior. Y siempre el egoista y mezquino tiempo como enemigo al que nosotros hemos elegido como responsable de nuestra reflexión, Leviatán que todo lo diluye, inmóvil y sangriento, así se le vé, como un disco antropófago... Y no. La decadencia física y el desentendimiento de nuestro espíritu son inmanentes a nosotros mismos, sin más. Y comprenderlo es alcanzar la razón.




¿Mide el tiempo la ilusión, el deseo, el amor...?. El tiempo siempre es precario, nunca se posee, nos posee. Y siempre el lujo es poseer lo escaso. Por lo que ante todo lo que nos rodea, nos observa, sería útil que tomáramos la iniciativa. Dicen en Mogador que el corazón del corazón es el deseo, y así lo entendió el rey Shariyar tras ser absorbido por Shajarazad. Le mandó hablarle de los jardines secretos, aquellos que nadie ve y que existen en el corazón de todos... ésa es, también, la razón, deseante.. sí, pero razón al cabo.

domingo, 6 de noviembre de 2011

TIEMPO SONÁMBULO




En Nueve veces el asombro, ARS cuenta que:


Dicen, con rítmica insistencia, que el tiempo en Mogador es otra entrada al cuerpo: un sexo abierto y profundo, una noche larga y buena, un apetecible misterio. Una aparición.


Tal vez en ello resida el ritmo que el tiempo tiene para los Sonámbulos, más cadencioso, menos acelerado que en otras culturas. Se intuye que pertenecen a quienes, como Neruda decía, viven a medio mar y cerca del crepúsculo, más allá de esas piedras y haciendo preguntas al viento.


En ocasiones, el tiempo resulta ser nuestro más fiel enemigo, sabe literalmente qué puede y qué no puede hacer quien se cree poseedor de él. Y no hay error más grande que ése, creer que se es dueño de un espacio, de un momento tras el que más tarde saldremos corriendo en su busca si no se usa adecuadamente. Carpe Diem..

miércoles, 2 de noviembre de 2011

CRUCE DE MIRADAS

 
La mirada siempre es el reflejo del interior que pugna por salir; es también el guiño de una nebulosa subconsciente aderezada con furtivos pensamientos conformados en anónimos atisbos de la realidad… siempre subjetiva.

Aunque se ignore en ocasiones que transmite desinterés por cómo se mira la vida, la fatiga no está en los ojos que miran, está en lo que ven, una realidad que se hizo de ilusiones, a medida en las más de las veces, pero posiblemente de materiales poco consistentes.

Hoy, las miradas parecen ser resucitadas de la vida, y en muchas ocasiones dirigiéndose al reino de la nada. Son sombras que retratan instantes dormidos del que se resisten a regresar por no entrar en territorio desconocido.
De nada sirve mutilar recuerdos si nuestro tiempo es concreto, si lo que sirvió en un soplo nos hizo tener un momento feliz. Tal vez por ello, dijo una vez el sabio:

Lo que queda
-tan poco ya-
sería suficiente
si durase.

Y es allí en donde mis miradas alternativas se entremezclan con otras, se dejan llevar por la menudencia de un gesto pupilar que le transmite esa fuerza de la que carece. Y recuerdan de nuevo lo que le dijo aquel amnésico valiente tras leer los versos del poeta:

Lo había perdido todo:
amor, familia, bienes, esperanzas.
Y se decía casi sin tristeza:
¿no es hermoso, por fin, vivir sin miedo…?



Y es que solamente del CRUCE DE MIRADAS podrá extraer el humano la luz, esa luz de este noviembre, tan discreta que es casi solo transparencia, que no ofende, que proporciona ánimo para reanudar el camino.
Las miradas…, nuestras miradas, deben cruzarse para que finalmente franqueen desconsuelos y la sombra de la luna certifique la defunción de los cualesquiera nefastos días pasados.

lunes, 31 de octubre de 2011

CONFUSIÓN COMPLEMENTARIA



Los Sonámbulos, como bien dice ARS, no distinguimos entre la realidad y el deseo. Nos movemos porque deseamos, caminamos porque deseamos, nos alimentamos porque queremos seguir deseando lo que nuestras papilas gustativas nos han hecho desear. En ocasiones, incluso llegamos a confundir a las personas con las cosas en la virtud de que poseen el alma petrificada del ser que antes se hizo con ellas. ¿Deja impresa su huella de ilusiones deseantes mientras espera que no se diluya?, ¿sabe alguien de qué materiales consistentes y perdurables en el tiempo se confeccionan los deseos impresos en las cosas...?, ¿qué tienen los objetos que nos hacen recordar el camino emprendido...?, ¿y por qué lo seguimos...?, ¿será porque... sí?

domingo, 16 de octubre de 2011

LANGOSTAS DESEANTES



Que Mogador es la ciudad del deseo no escapa a nadie. Sin embargo, que incluso para seres tan primitivos como las langostas les sea conocido es una excepción, por el momento.

Cuenta ARS acerca de las bibliotecas mogadorianas y del deseo que emana de los libros, que hay algunos libros arrinconados en las sombras de las que brota un brillo muy significativo. Nadie se ha atrevido a abrirlos en dos siglos, desde la última plaga de langostas que azotó la ciudad comiéndose todo lo vivo. Cuentan que ellas, las langostas, atravesaron todo el Sahara sin alimentarse, sin poder alimentarse sino ellas mismas. Y fue Mogador la primera población que hallaron a su paso, sedientas y voraces, siendo su paraíso terrenal, su shangri la.

Para ellas, según lo registra la Historia breve y portátil de las migraciones saharianas, Mogador fue y es la ciudad del deseo. Y es que un deseo puede ser ignoto por ignorado que existe hasta que el extremismo le llega por sorpresa, sea o no individuo. Más aún en él, obvio. Y es entonces cuando con el descubrimiento, el deseo, sea el que fuere, brota y salpica a todo lo que rodea. Le es nuevo por desconocido, inmaculado por recién alumbrado... ¡Que nadie me entristezca diciéndome que no conoce esa sensación...!

domingo, 9 de octubre de 2011

UNA VIDA DE FLORES


En un muro de la plaza de Mogador, un fotógrafo del lugar colocó las fotos de un cambio muy significativo de las colinas que rodean la ciudad y que hoy compartiré con vosotros, como antes hizo ARS.
En esas colinas, una mujer sembró unas plantas llamadas Esclavas del Arco Iris. Sus flores son exquisitamente brillantes, magníficas en su color único y perecedero porque duran solamente un día. Tras retirar sus pétalos secos, nace otra al día siguiente, distinta en color pero igualmente preciosa y deslumbrante. Hay personas que las siembran pero pronto abandonan el intento porque precisan una dedicación de la que ellos se saben no poder continuar... De allí su nombre. Esa mujer, Lalla, se tornó esclava de la flor, se integró en el significado de su nombre, y se viste cada día de colores distintos, también, para no desentonar con lo que le rodea.
Como decía, el fotógrafo exponía sus fotos a diario para observar el contraste de sus colores. Y fue que un pintor se colocó en el muro de enfrente de la plaza y pintó un mural con la visión del concierto de flores de las colinas. Por ambas exposiciones pasaron cientos de personas que opinaban sobre el acierto en captar tales cambios en la geografía mogadoriana, sobre su intensidad cromática o la veracidad de sus imágenes. A consecuencia de ello aparecieron poetas que declamaron esas virtudes con palabras de significado más lírico, de sentimientos más acusados, y como no podía ser de otro modo, surgieron aliados a cada significación. Y también los cocineros y reposteros tomaron partido incluyendo platos o dulces que tenían su opción en el nombre con el que los se bautizaron. En el puerto ya se puede pedir la bastila de flores del Arco Iris... Y hasta los músicos compusieron piezas musicales bajo una nueva tendencia musical: las canciones del Arco Iris. Incluso los músicos gnawas se influenciaron de esta preferencia.

Lalla, mientras tanto, vive de espaldas a estos dimes y diretes de la gente. Desconoce que lo hermoso impregna las almas de cualquiera que esté abierto a vivir con intensidad, desviviéndose... en su vida.

domingo, 28 de agosto de 2011

PENSAMIENTOS POST LECTURA.


En La huella del grito, de Ediciones del ermitaño, en su colección, no sé si muy acertadamente denominada Erótica en este caso, aparece ARS en todo su esplendor, físicamente como puede contemplarse, y en esencia como leí en su momento y releo hoy, en silencio, devocionalmente. Habla de Hawa y Aziz, de su visita al hammam y de sus sensaciones transmitidas a las callejuelas de Mogador con el todavía recuerdo tatuado en sus neuronas, reflejantes del mito mogadoriano, de sus casas, de sus alcobas sin puertas, abiertas a patios interiores y éstos a su vez al cielo: donde todo lo exterior está adentro y todo lo interior está fuera, visitando inesperadamente con sus deseos cada esquina de lo natural, lo que desprende reflejos. Descubre ARS la esencia del grito en el deseo satisfecho, el calambre sostenido, el silencio sostenido por el valle del silencio sordo y ...sostenidamente intemporal. Por un momento siento un relámpago por mi espina dorsal del miedo, como la califica el gran Félix Grande.
Decía al principio mi desconfianza sobre si el libro estaba felizmente encuadrado en lo erótico por ser más que todo ello, apoyándome en el reflejo más superficial que para mí posee "lo erótico", celofán de en muchas ocasiones un estéril advenimiento. No hay personas eróticas, ni deseos eróticos, solo personas que desean personas en sus 360º de superficie deseante. Como tampoco hay un lecho y una penumbra ardiendo de delicadeza sino que en él se desenropa la lujuria y braman los cuerpos para dar comienzo y fin, o fin y comienzo. Solo eso.

lunes, 15 de agosto de 2011

EL QALB




En uno de los relatos que ARS nos deja en sus textos nos habla de que existe un término en lengua árabe, qalb, con una gran variedad de significados: centro, espíritu, alma, alteración, algo excitable, cambio perpetuo, transformación, etc. Pero qalb es más, porque no le proporciona separación al cuerpo del alma, y por lo tanto le da gran valor a la imaginación deseante. Algunos filósofos del deseo le han llamado incluso "el cuerpo sin órganos", que se une y desune a necesidad, sin depender de una conexión unívoca.




Y relaciona el qalb con el tambor, un instrumento muy usado por los músicos Gnawa ya citados en comentarios anteriores, y que son una especie de amalgama de antecedentes históricos y actuales en forma de jazz magrebí y subsahariano. Perciben y le rezan al alma que hay en todas las cosas que conforman sus existencia. Tras escuchar un recital de música gnawa es imposible no relacionar tambor, qalb y la ciudad del deseo. Ese instrumento que llevamos en el pecho late con el ritmo del deseo cuando el qalb lo ordena, cuando la razón de la sinrazón dirige su objetivo y provoca el erizamiento capilar, como la imagen de la lluvia la provoca en un estanque. Sentirlo ambos y caminar hacia ser el jardín de Mogador es el objetivo, siempre, buscar ese jardín aún impensado pero generoso a ser encontrado, y por fín dejar de ser innominado.




Mogador puede ser conocido de muchas formas. He conocido a personas a las que he enviado allí para saberse deseantes, encontrar ese destino interior que desconocían y que han encontrado.




Hay un proverbio de un sabio indú que dice:




La vida es un desafío, afróntalo.




La vida es amor, compártelo.




La vida es un sueño, realízalo.




La vida es un juego, juégala.








Mogador y su esencia merece ser incluida en la forma de ser del humano, y más en estos momentos. Piénsenlo.

domingo, 7 de agosto de 2011

AZAR





Le decía Jassiba a Zaydún que el azar ata y desata en nuestras vidas coincidencias sorprendentes, escenas a las que se está predestinadamente buscado, añado yo. ¿O no resultaría desesperante planificar en una hoja de excel todo lo que nos sucederá a lo largo de nuestra existencia...?, ¿no es excesivo no esperar el asombro, el estupor o incluso la turbación que nuestro pensamiento ha ido tejiendo con el paso del tiempo, como hace la araña su camino para llegar a su ... destino...?. Éso es conciencia, la que fotografía con sumisa exactitud Yuan-Wu al decir:


Lo tienes frente a tí.


En este momento te es entregado.







martes, 26 de julio de 2011

TACTO









ARS utiliza en uno de sus relatos el verbo hipertocar, escasamente usado en España, hoy. Lo tomo como excusa para llevarlo a mi terreno, a lo poco que en nuestra cotidianeidad se toca... y cuánto, en cambio, se usan las manos para comunicarse cuando se tiene necesidad de saber uno del otro, y que sepa el otro de uno... Me pregunto el por qué de la penuria de usar el sentido táctil, de imaginar con los ojos cerrados cómo es el amanteamado cuando las manos recorren toda su anatomía. Y cuánto además piden ayuda a los otros sentidos para confirmar lo supuesto...






Dice el escritor que los hipertocados desarrollarán con el tiempo dependencia del contacto con la piel y que ésta mudará varias veces a lo largo de su vida para suplir su endurecimiento propiciado por los años y recobrar la sensibilidad que producen las nuevas sensaciones.






Los sonámbulos siempre han dado/damos gran valor al sentido del tacto, a vulnerar la prolongación de la cárcel depuratoria del deseo, a sentir que el otro siente cuando las yemas de los dedos rozan su piel. El ritual, como cualquier otro, debe ser lento, extraviado, espontáneamente dirigido...

sábado, 23 de julio de 2011

JARDIN DE ECOS.








En La mano del fuego, ARS escribe que Jassiba le dice a Zaydún acerca de su abuela, la primera Jassiba: "Si quieres que tus mejores jardines regresen siempre de noche, tienen que estar muy bien sembrados de día. Son los jardines de ecos. Hay que cuidar las pasiones como a las plantas. Las amistades más intensas y los amores más apasionados son como plantas que plagan muy fácilmente". Ella insistía en que "recordar de golpe lo mejor que hemos vivido es una de las formas del paraiso, es el mejor de nuestros jardines íntimos".










La noche sirve para reconciliarnos con nuestros caminos, ésos que hemos elegido para andar descalzos, usar sandalias o calzar zapatos de suela recia... Lo importante es que los hayamos elegido nosotros, lo otro... lo resolverá la noche, solitaria o acompañadamente.










jueves, 21 de julio de 2011

LIBERTAD

Uno de esos pequeños sabios que te encuentras por el camino me dijo: "Para caminar por los acantilados, uno debe tener las manos libres".
Aplicarlo a nuestra vida es asunto ya de cada cual...
Feliz día, sonámbulos.


miércoles, 13 de julio de 2011

LA BOCA.



Uno de los libros de ARS que más veces releo es Nueve veces el asombro. En uno de sus capítulos escribe que el órgano sexual que más obsceno se considera es la boca, y añade, radical y poderoso, para darle más consistencia aún. La boca reina entre los cuerpos que se aman y convierten todo lo demás en metáfora, en imitación, en imagen de la boca. Las cosas más importantes de este puerto primordial nacen y mueren por la boca. Por eso en Mogador las palabras son la parte primordial del acto amoroso.


Y es que las palabras modelan cualquier situación que implique personalidad, demostración que lo que se ha pensado, se ha hecho para ser dicho después. Cuántas veces nos ahorraríamos dificultades si hiciéramos realmente lo que dijimos íbamos a hacer. Las palabras, y sobre todo la forma en que las pronunciamos, generan ese perfume que acompaña el sueño... deseado.

Las palabras deben tener su ritmo, su cadencia, para ser creídas. Por ello, para ello, la práctica es necesaria. Cuando algo se desee hay que pronunciarlo, paladearlo, sentirlo para hacerlo suyo, de cada uno.

Mogador se siente verdadero porque es real, insiste en ser creído como preámbulo de ser hecho por y para cada uno, hacia la acción de la que hablaba al principio. Posiblemente por ello, las palabras son controladas, aunque no lo parezca, como los deseos, que la poetisa Cristina Peri Rossi decía de ellos:


Nadie ha podido demostrar hasta ahora

de manera fehaciente

que los pequeños deseos

son más fáciles de conseguir que los grandes.

Sólo se ha podido demostrar

de manera fehaciente

que son más numerosos.

lunes, 11 de julio de 2011

MELANCOLÍA.








En Mogador, al atardecer si se pone interés, se puede oir el canto de quienes reconocen a sus muertos y conversan con ellos. ARS habla del sentimiento de las almas que hablan de la melancolía, la que proviene de los muertos insepultos, los que no conocen las virtudes del agua, de las que todo Mogador les huye. Víctor Hugo definió la melancolía como la dicha de los desdichados, el dulce arrepentimiento de quienes carecieron del valor de ser lo que desearon al menos una vez en su postrer vida.




Mogador se siente como el arrepentimiento de la lisonja marchita, del recuerdo amnésico del moribundo en vida, de quien quiso ser y murió con el deseo insatisfecho y su alma vaga por los confines de sus murallas pidiendo permiso una y otra vez para ascender por sus piedras sabiendo que nunca podrá conseguir su objetivo...

domingo, 26 de junio de 2011

EL SILENCIO DEL DESEO.


Una de las enseñanzas que más aprecian Los Sonámbulos es el poder del silencio.

Notar que tu propio interior se mantiene estable con lo que le rodea es la esencia de conseguir el conocimiento supremo del que hablan los hombres sabios. El Sonámbulo ama la vida, siente la vida, desea...LA VIDA. Pero para todo eso no es suficiente con abrir la puerta y salir a la calle. Se precisa que la enseñanza venga de donde se encuentra, de quien sepa darla, de a quien se sepa escuchar aunque no se haya hecho teniéndolo cerca... Hay un proverbio oriental que dice: Los maestros abren la puerta, pero eres tú quien debe atravesarla.

Es bueno recordar cómo busca El Sonámbulo los Jardines que Jassiba le pide encontrar para ella. El Jardín de los Orígenes lo llevan pintado la mujeres en Mogador. Llevarlo les recuerda que cada día deben construir el paraiso con sus manos. Allí está señalado el deber de hacer placentero los días a quienes les rodean y a ellas mismas. Y que deben perseguir con la obstinación de un puño cerrado sus deseos. Y también les sirve de talismán, ahuyentando las fuerzas malignas. La ciudad tiene sus murallas, ellas su jardín en las manos, y las dos cosas cumplen el mismo objetivo. Y también es coquetería, porque a modo de celosía, esconde parte de su cuerpo y a la vez anuncia que está allí, esperando quien lo halle. Y en ocasiones también llevan palabras indescifrables que no se leen pero que se tocan y dicen cómo ser feliz y cómo llevar consigo todos sus poderes benéficos, cómo complacer a su amante o como rechazar el mal de ojo, la envidia...

Un tratado médico del siglo XVIII afirma que la jena tiene noventa y nueve virtudes, pero la principal es la felicidad.

Y El Sonámbulo se empeña en seguir estudiando, observando, recordando cómo y de qué manera encontrar la finalidad de ese deseo al que siempre regresa, del que nunca se ha ido... en silencio.

domingo, 12 de junio de 2011

LOS JARDINES DEL INSTANTE



Leo y releo Los nueve bonsáis de Los jardines secretos de Mogador. ¡Cómo no atraer a la lectura de:


1

Huelo a distancia

magnolias en tu vientre

y me trastornan.


.

.

.

4

Entre tus piernas

a tu húmeda flor labial

van mis insectos.


.

.

.

8

Ya todo dime

tu fuente canta a mi oido

ya todo dame.


.

.

.


Son los Jardines del instante, espacios que al intelecto le es imposible controlar desde la sobriedad, mesura, terraqueidad... En realidad son los que nos dicen cómo somos, cuáles nuestras debilidades, cuáles nuestros innnatos sentimientos hacia uno mismo y a los demás.

-¿Me preguntas por qué compro arroz y flores?- contaba Confucio.

-Compro arroz para vivir, y compro flores para tener algo por lo que vivir.


Los Jardines del instante gozan de la particularidad de no tener que obligarse a sopesar todas las respuestas porque ya se las saben todas. Comprenden porque las han experimentado y se apresuran a aseverar que no dañan con sus modos ni conductas. Los sonámbulos han sido "diseñados" para no hacer el mal. Y no es que confíen en el regreso a este mundo tras su ida última. Todo lo contrario. Como saben que no hay regreso, quieren que el camino en éste sea lo más placentero posible.

sábado, 4 de junio de 2011

EL MUNDO DE LAS IDEAS Y LAS EMOCIONES.



En ocasiones se tiende a confundir desear con alcanzar el deseo. Pero el Sonámbulo no se confunde. Sabe que el deseo es la búsqueda y que en muchas ocasiones en nada se parece lo que se encuentra a lo que anhelaba.

Jassiba le leía a su amado: "Los Sonámbulos son enemigos de las certezas. Saben que todo cambia, como un caledoscopio, porque el deseo nos moledea". ¿Has visto las laderas de un río?. Nunca es igual, deja arrastrar la tierra que se lleva la corriente y permite que se depositen en ella la que viene...

La abuela sabia de Jassiba le enseñó a no creer ciegamente en las ideas. Porque las ideas provienen de emociones y las emociones son cambiantes... como los hombres y mujeres, que no hay dos iguales. Entender a una persona siempre es un reto. Comprender a quien se desea es una aventura llena de equívocos, de errores. El deseante quiere del deseado lo que le representa en ser sublimado, sin estar en la realidad, sin saber que nadie en pocas ocasiones se llega a conocer. ¿Y por qué?. Los Sonámbulos creemos en la necesidad de conocerse, de sentirse. Solamente así se evitará el sufrimiento innecesario.


Nyanaponika Thera, una autoridad budista, habla de la práctica del Satipatthana para lograr claridad de ideas y pensamiento. Orienta a la práctica de la Atención mental pura, una suerte de concentración en cuatro áreas: cuerpo, sensaciones, estado general y objeto de atención)

domingo, 29 de mayo de 2011

CAMBIOS.

Entender los cambios que la persona siente debe ser posiblemente el acto más inteligente que le acompañe. Creo que transformarse en otro nuevo, en algún instante de nuestra vida, es sorprendente para uno mismo. Saber que se suelta lastre para avanzar en tu camino es sabiduría. Lo he dicho en otras ocasiones: conocerse es el fin. En los sesenta, Mogador se llenó de éstos. No se entendía lo que más tarde se entendió. Serían maneras distorsionadas de cómo se ha hecho más tarde, sí, sin necesitar estímulos químicos para tener la conciencia del momento. Se aprendió a buscar el razonamiento de forma natural.

Leí una vez de Natsume Soseki que: Cuando la lámpara se apaga, las primeras estrellas entran por la ventana.

¿Por qué Mogador se eligió y se elige para metamorfosear nuestros espíritus?. Probablemente cada uno sienta su deseo para acudir a la ciudad de los sueños pero lo que sí es concluyente es que la unidad de criterios tras conocerla es una realidad.

sábado, 14 de mayo de 2011

POETA



Cuenta el poeta en su último libro, Un invierno propio (L. Gª Montero):

La historia de mis días
me ha hecho partidario de vivir
largas noches de amor,
y morir en naufragios repentinos.

.../...
Y finaliza con:

Aprender a vivir se parece al deseo
de morir en naugragios repentinos.

Imagino que sin saberlo, el poeta es un integrante más de la casta.
No hay nada más emocionante que andar en busca de ese amor que aturda, que llegue casi a incomodar por el irreverente deseo de la posesión.

domingo, 8 de mayo de 2011

PIEL

Me preguntan el motivo de poner fotografías de mis viajes sin que deban tener estricta relación con el blog. Les digo que todo tiene relación con todo en nuestra casta, que cualquier insignificancia no lo es si se sabe ver y no mirar...


Los sentidos se poseen (SE POSEEN) para ser usados de la forma que cada interior comprende han de usarse.



Mogador se está preparando ya para su festival de gnawa, allá para junio, con la parsimonia e improvisación justa. Dicen que la esencia de esta música proviene de la percusión de sus tambores, de la piel que utilizan en su confección, de sus derabucas que hablan de un pasado que se hace presente.



Me contó ARS y lo escribe en Nueve veces el asombro, que mantienen los más mayores mogadorianos que la piel tiene un nombre que es sinónimo de tambor, y que hace siglos, antes de sepultar a un muerto, le quitaban su piel y hacían un tambor con ella y que por ello algunas casas muy antiguas tienen colgados unos tamborcitos a los que veneran con devoción y ocasionalmente los descuelgan y hacen sonar como muestra de respeto. Con frecuencia son colocados donde los vientos alisios entran con fuerza a la ciudad desde el mar y los sacuden mostrando notas hondas, tenues y acompasadas. Por eso a este tipo de viento del atardecer lo llman Viento Réquiem.



Me pregunto si el éxtasis al que se llega con la primitiva percusión gnawa es producto del sonido de espíritus pretéritos que una vez al año se reunen para dar rienda suelta a sus pasiones, como las que los sonámbulos creen ver cuando el sonido de la piel por las yemas de otros se escuchan al ser acariciadas. La piel nos habla cuando poseemos o nos poseen, cuando deseamos o queremos ser deseados. Tocar, inducía mi ceramista de cabecera, Fernando, en una exposición magnífica de su obra terrenal: Tócame, se titulaba. Animaba a saber cómo se había hecho, como había llegado a respirar sus secretos, a conspirar con y contra él ... Y la única forma de saberlo era... tocando el barro cocido que la confeccionó, que la hizo hierática y pulsátil al mismo modo.

lunes, 2 de mayo de 2011

FLOR DE AGAVE


Leí en La mano de fuego, de ARS, casi al final, el episodio de la casi muerte de Ignacio Labrador Zaydún, cuando Jassiba se inclina sobre el yaciente cuerpo de éste para darle el postrer beso en su frente todavía humana, e instantáneamente, cuando su colgante, una pequeña mano plateada típica del norte de África, tocó sus labios, surgió un sonido como un quejido brotado de aquel cuerpo inerte. El olor profundo del aceite de argano que le habían puesto en la lengua llenó la habitación y habló y habló hasta la salida del sol...
Recordó Jassiba la flor de agave, esa flor sin mesura que nace una sola vez, justo antes de morir, del agave. Posiblemente por ello en los paises mediterráneos, agave significa noble, admirable. Revela la flor una exagerada contención de energía que pugna por salir y que brota de golpe cuando menos se la espera, cuando parece que su sino es estar siempre horizontalmente estable. Cuentan las leyendas que algunas agaves han tardado más de cien años en brotar su flor. ¿No querían morir o se habían preparado exahustivamente para ese momento?.
Si se ve desde la base parece que sus hojas son manos oferentes, manos sugerentes de pedir permiso para tomar el camino de ida sin regreso. En algunos lugares del mundo se llama a la planta "Manitas dorada", en otros "Ofrecida" y también "Mano en llamas". Pablo Neruda la llamó "floración suicida", tal vez la más explícita...
Ignacio Labrador Zaydun transitó de un continente a otro muy lejano para averiguar si sus deseos formaban parte de su historia o eran producto de devaneos mentales que en nada se asemejaran a la realidad, una realidad que permanece en las calles mogadorianas, producto del retorno constante de jassibas exorbitadas por placeres sensuales provenientes de jardines secretos. Nunca le temió a la distancia, cuerda imaginaria de deseos que él aprendería a templar, sino que imaginaba sería ella su manzana, su huerto de tranquilidad, su jardín más íntimo, como diría ARS en Los jardines secretos de Mogador, y quería estar ahí dentro, plenamente, feliz como Michaux en su diminuto huerto improvisado de Mogador.

miércoles, 20 de abril de 2011

SABER MIRAR, SABER VER.

Saben Los Sonámbulos que, como decía Rabelais, son heredederos de ellos mismos, cuando éste se refería a las calendas griegas. Son dueños de su destino y deben buscar su propia identidad partiendo de sus exclusivas experiencias: ser uno mismo. En los 60 se iba a India a encontrarse. No se contaba con la posibilidad de leer de aquellos parajes, verlos en TV o escribirse por internet con personas que viven en aquellas tierras o con otros que han vuelto tras viajes de "exploración". Hoy ya no es imprescindible, aunque sí muy recomendable, visitar aquel país tan hermoso y lleno de contrastes que remueven el interior mental de quien por allí se acerca. Conozco personas que aún sin saberlo, al cabo del tiempo han ido mutando su vida hacia lo que hoy son. Más aún, lo han transmitido a sus descendientes y rodeantes sin apercibirse de ello... Realmente, para el sonámbulo cualquier lugar es digno de ser descubierto, porque en todos está el misterio de quien está en este planeta para buscar... y encontrar. Porque siempre se encuentra si se sabe buscar, fuera o en el interior.

En ocasiones, el destino surge de una búsqueda, sí, se descubre, que no se elige...

Jassiba se descubrió en Mogador para unos ojos que no sabían que podían ver más allá de lo que otros veían...

domingo, 17 de abril de 2011

UN JARDIN SECRETO EN TUS OJOS

Un jardín secreto en tus ojos, o cómo él vivió una réplica de la abuela de Jassiba, la cazadora de orquídeas. Ambas, la nieta y la abuela eran como dos gotas de agua, una desnuda y vestida de tatuajes, la otra muy revestida y quedando desnuda en cuanto caminaba. Una gritaba abiertamente por sus ojos, la otra los escondía hasta el fondo de sí misma.


Su abuela también se llamaba Jassiba, y cuenta de ella que le sembró la rareza en su interior, haciéndola una fiel sombra de su personalidad. Por éso quería que la conociera el Sonámbulo, para que supiera que su dolor sería doble si se iba de su lado. Un día le enseñó una fotografía que era la fiel imagen de su Jassiba, la que conoció en un sueño y a la que no volvería nunca más a olvidar. Vivió entre Mogador y la ciudad minera de Álamos, en el desierto mejicano de Sonora, de donde era su abuelo. Pero también anidó en Granada, en las sinuosas laderas del Albaicín, en un carmen frente a La Alhambra.


Y sus pensamientos se fueron hacia aquella vida de experiencias viajeras, de sentimientos encontrados pero siempre guiados por la fuerza del deseo, como lo perseguía hoy su nieta adosándose en el interior de los sueños de su hombre, exigiéndole a crear jardines de la nada, en la nada, con nada, para los dos solamente, y mezclar naturaleza y esperanza, realidad y quimera, jardines a la medida de sus sentidos... Nunca nadie hubiera pensado en tal posibilidad. Intuía que la vida no tenía procedencia, que tan solo lleva hacia adelante, una y otra vez, a diferencia de la muerte que conduce fuera.


Y comprendió que todo aquello que dependiera de condiciones estaba vacío de realidad intrínseca, de realidad mental, la única que verdaderamente existe en el humano. Y se acordó de una cita de Thich Nhat Hahn:




Tómate tu té con lentitud y reverencia, como si fuera el eje alrededor del cual gira el mundo.


Lenta, tranquilamente, sin correr hasta el futuro.


Vive el momento actual, porque sólo


ese momento actual es la vida.

domingo, 10 de abril de 2011

EL PRIMER JARDÍN SECRETO DE MOGADOR.



Cuenta ARS que fue en una tiendecita de venta de jena en donde comenzó su búsqueda de los jardines secretos de la ciudad. La fachada estaba decorada con platos esmaltados de múltiples colores que reforzaban el sol cuando sobre ellos acometía su mirada. Y luego, en las cestas y bandejas colocadas fuera se colocaban olores, colores y formas acabadas todas ellas en cumbres donde los hombres y mujeres que por allí pasaban adquirían el clavo, el azafrán, el cardamomo, las hojas de los vientos, las flores de un día, las pimientas, el chile... Fue el primer jardín que descubrió y que otros hemos admirado por ser tan distintos a los que veíamos en nuestras tierras. La harina verde muy clara y espesa que las mujeres compraban midiendo sus deseos con una cuchara de plata que hundían en el polvo como oradando la sospecha de un buen augurio si la compraban. Aquel jardín de olores mezclados y vueltos a mezclar eran figuras vivas de ambiciones que escondían la promesa de paraisos por revelar, posibilidades ciertas que la muchos humanos desprecian por no ser guiados por otros. Cada uno de aquellos estímulos olfativos o visuales nos llevaría a un recuerdo, a un segundo que fue vida eterna y del que ya jamás se postergaría.

Volví a mirar la pared de la tiendecita, caminé unos pasos atrás y recabé de nuevo en aquellos platos de barro esmaltado, de geometrías posibles, colgados sobre una pared pintada también de dibujos etéreos, policromada también... Eran jardines sobre jardines, incitaciones a seguir con aquella búsqueda que ARS comenzó por deseo de Jassiba: deseos... los que todos los sonámbulos asumismos a diario.

La alegría de aquel descubrimiento me recordó una frase del maestro Pirsing: El único zen que encuentras en las cumbres de las montañas, es el zen que llevaste a ellas.

sábado, 2 de abril de 2011

A VUELTAS CON LOS TATUAJES...


Hablaba hace unas fechas de la importancia que tienen en Mogador las historias que cuentan los contadores de historias en la Plaza del Caracol, corazón cambiante de la ciudad. Y cuando alguien desea ampliar estos conocimientos se va a las bibliotecas mogadorianas, extensión mutante de lo escrito ancestralmente sobre la piel de las personas. Y es tal que, el papel de los libros es protegido por piel tatuada en la que se derramaron sentimientos en un pasado, porque cuando alguien se entinta interiormente la piel significa que su deseo insiste en permanecer.

Cuenta ARS acerca de sus libros, que son, realmente, jamsas, relatos amuletos que se disparan en cinco direcciones, alambicados siempre como sueños nunca completados, añado yo. Nunca serán morada de lo efímero sino estancia continuada mientras dure el deseo, el que fue, el que será, el que todavía no ha sido o el que no sabe que ha sido... Así son también los relatos mogadoreños, volátiles pero perpetuos a la vez.

Los sonámbulos somos portadores de tatuajes, invisibles los más. Solamente los vemos nosotros, por éso cuando nos reunimos hablamos de lo que verdaderamente sentimos que debemos hablar sin dañarnos. Los hay que contienen música y que al observarlos saltan notas que ciñen el momento en el que el dibujo o el signo se ensanchó y adelgazó más bruscamente. Me acuerdo sobremanera del sonido de Till Brönner en su Blue & eyed soul.

viernes, 25 de marzo de 2011

EL JARDÍN VITAL


Como ARS, todos los de la casta nos sabemos "jardineros nómadas". Buscamos comprender otras culturas para crear cultivos en el fondo de nuestra piel, indagamos cómo descubrir la flor que solamente vive en nuestra imaginación. En realidad, deseamos encontrar ese paraiso del que algunos nunca volvieron... y fantaseamos que sea en el que irremediablemente acabaremos.

Y es que escudriñamos entre el azar como si fuéramos eternos adolescentes en busca del shangri-la hiltoniano, sin reconocer que la tarde se va echando sobre nuestras atormentadas espaldas.

No obstante, los sonámbulos nos sabemos conscientes de todo lo dicho anteriormente y aunque tememos los tsunami de sentimientos corremos los riesgos que califican nuestra vivencia. La vida es para desvivirla, de lo contrario... ¿tendría algún sentido?.

domingo, 20 de marzo de 2011

EL JARDÍN DE ARGUMENTOS.


Hay en Mogador un barrio judío al que se llega por el barrio de los plateros. En él hay un espacio que se dedicará a construir un jardín público. Sin embargo, les cuesta llegar a cómo será al final... La comisión de ciudadanos creada para tal fin vierte tal entusiasmo que cuando se pasa a la votación de las ideas propuestas, todas salen empatadas. Y es que cada grupo propositor siempre vota su deseo y ninguno más. Le han dado por llamarle El jardín de argumentos.
Despierta tal interés la imaginación deseante del futuro jardín que llega a considerarse el sentido mismo de la vida.
Es positivo que la imaginación desbordante del habitante vaya más allá de un simple proyecto. Mientras el deseo flote en un ambiente, en el que sea, todo estará aún vivo para poder perpetuarse. Llegará un momento en que, con la experiencia, se llegue a un punto de encuentro. Posiblemente será lejano, y será interesante que sea así porque ello significará que la luz del interés estará presente. ¿Será ese árbol el que dará la sombra más perfecta y acogedora?, ¿serán esas flores las que impregnarán a los caminantes por el sendero de sus deseos?. Pasarán los años que deban pasar pero cuando se llegue al acuerdo final significará que un estado equilibrado ha entrado en sus conciencias.
Dice un proverbio zen: El principio se realiza de repente, mientras que las cosas se resuelven gradualmente.

domingo, 13 de marzo de 2011

MEMORIA


La memoria es lo que el aceite al paño. Cuando aquélla se siente atraída por una sensación tardará mucho en volver a ser quien fue, incluso cuando se sumerja en otros líquidos cuyo empeño sea extraer su esencia quedará en su interior aquel momento en que quiso ser. Y es más, si el momento deseara convulsamente volver, entraría en el tiempo aquel escalofrío con el que algunos se sienten cautivados, sin el conocimiento de poder ser desentrañado.
En el amor es el mismo episodio, siempre, aún siendo una estrella de mil puntas. Puede ser descrita de mil y una formas, y desde ángulos cambiantes. Algunos llegan a decir que es más duro amar sin ser amado que desear sin ser deseado. Tengo mis dudas al respecto. Leí en no sé donde que incluso se ansía convertirse en una especie de artesano del deseo: ceramista del cuerpo amado, su calígrafo, su contador de historias o su poeta.
Cuando en Mogador se coloca el caminante frente al aire desértico, entiende sus mensajes con los diminutos granos que golpean y arañan su cara como si de un peeling se tratara. Y no se proteje hasta que el discurso es muy avanzado, quiere hacerse con él hasta el último suspiro, con el pañuelo que circunda también su cabeza. Quiere oir, sentir hasta apreciar el dolor de experiencias pasadas, no olvidar. Es lo que allí dicen: hacer memoria.
Todo, al final, es siempre consecuencia de todo. Habla un clásico zen que si se detiene el movimiento para regresar a la quietud, esa detención creará aún más movimiento. ¿Cómo se entenderá que los extremos duales son parejos mientras permanezcan en ellos?. Si no se percibe que son semejantes, se perderá eficacia en ambas esferas.

domingo, 6 de marzo de 2011

ROJO PÚRPURA

En Mogador hay un momento que se le califica como "la hora de la siesta de las redes" que es cuando el cuerpo intensamente blanco de sus murallas, torres y muelles se va cubriendo de una piel rojiza. En su siesta, cuenta ARS, las redes parecen tener sueños púrpura. Sueñan que antiguamente esta casi isla se llamó Purpurina. Allí se fabricaban los tonos de rojo que eran los más preciados y que sólo podían usar en sus telas los emperadores, los papas y los reyes. Al parecer el color proviene de un molusco llamado púrpura o murex. De él brota un escaso líquido amarillo que al tocar el aire se vuelve primero verde y más tarde profundamente rojo. Las redes extendidas al viento contrastan con el blanco de la ciudad y parecen otro oleaje y sensacionan que a Mogador le hirviera la sangre.
Todo, en la ciudad del deseo, son mensajes que siembran la mente de quien rastrea buscando ese sortilegio que no está en donde viene sino a donde va, enmascarado de semillas de consciencia serpenteante. El ser humano está creado de dudas y búsquedas de lo que es esencial. Decía Lin Yutang : La sabiduría de la vida consiste en eliminar lo que no sea esencial. Y realmente es así.
Cuando las plantas de los pies del caminante sentían las calles de la ciudad, comprendía que debía aquietar la mente. Si sus pensamientos divagan todo el tiempo, si era constantemente víctima de despiadados pensamientos, no haría progreso alguno. La única forma de continuar su camino deseante consistía en seguir manteniendo la armonía que le suponía conservar su principio de identidad, aquel que le había colocado retos frente a él y que había sido su mejor profesor.

domingo, 27 de febrero de 2011

TATUAJE 2011


En Nueve veces el asombro, ARS escribe: "Dicen que todos en Mogador nacen con la piel tatuada muy a fondo. Desde la uña más larga del pie hasta el último cabello. Pero casi no se ve: de esa escritura profunda y muy escondida flotan a la superficie de la piel, sólo por error, algunos desprendimientos en forma de manchitas o lunares que las parteras buscan con esmero en los recién nacidos. Si los encuentran gritan de júbilo (hacen ese bello canto gutural que llaman "yuyu"). Las manchitas son anuncio de que ese recién nacido sobrevivirá: "porque está caligrafiado". Tiene futuro. Es como casi todos en Mogador, que nacen cubiertos de pequeñas y grandes predicciones y amuletos. Llevan también trozos de leyendas escondidos entre los dedos de las manos y pies, cartas de amor y poemas, muchos poemas. Así, cada nuevo ser es sobrevivencia y renovación cretaiva de tradiciones, de culturas vivas y pasiones compartidas. Y dicen también, aunque con menos certeza, que una o más novelas míticas pueden surgir de pronto, en algunos, abajo de las uñas".
Es interesante intuir e incluso llegar a reconocer que nuestro futuro, nuestro camino, está ya antes designado, escrito sobre nuestro yo, y que nos deja jugar a creer que somos nosotros quienes orientamos los mensajes que enviamos en vida. ¿Serán esas conductas inexplicables ante lo que aparece ante nosotros de forma desconocida, impactante, lo que quiere decir ese tatuaje de sensaciones de las que hablan en Mogador...?. ¿Será duradero lo que lúcidamente, un día, una noche nos preguntamos...?. Angel González, el poeta, pesimista como todos, que escribió el extraordinario poemario NADA GRAVE, dice en él:
Lo que queda
-tan poco ya-
sería suficiente
si durase.
.
Y probablemente sea esa indiferencia la que marca muchos de los pasos de los fatigados humanos que dicen adiós en vida sin percatarse de la posibilidad de desvivirla viviendo. Buscan latidos rítmicos cuando los más ardientes son los entusiasmados arrítmicos e insosegantes, sed de fuego abrasador en los que Sonámbulos del mundo se buscan y reconocen sin apenas verse.

sábado, 26 de febrero de 2011

SUEÑOS SONÁMBULOS.


Él la miraba apoyando su espalda sobre la almohada. El sol que entraba por el balcón les había tomado por sorpresa. Medio incorporado del lecho que había compartido contemplaba su sosegado dormir. Se acercó para cerciorarse que estaba... y sí. ¿En qué sueño se encontraba? -se preguntó-¿Estaba en él? -volvió a interrogarse-. Y recordó, en cambio, la realidad de una alcoba amotinada, danzas de asombros y gimiente como el gozne oxidado de una puerta.
-No despiertes aún, no despiertes si no has esquivado los profundos gerundios del amor...
Dice el poeta que si es cierto que los sueños son respuestas a todas las preguntas que estuvimos haciéndonos antes de nacer, la lírica sería la réplica a ese inetrrogante que ha quedado aún sin contestar.
Los Sonámbulos creemos en los sueños. No como creyera Freud, que también se equivocaba... pero sí como consideran los que aseveran que sería muy triste que la mecánica orgánica respondiera automáticamente a los impulsos de una maquinita. Los Sonámbulos vemos las llamadas inquisitorias de nuestras búsquedas en forma de placeres que la vida nos ha puesto delante para ser aprovechados. Unos lo llaman simple hedonismo, otros... vida. La caducidad de nuestra existencia hace que busquemos y busquemos respuestas a preguntas en ocasiones no hechas, pero las más intuídas, con colores, con sonidos, con miradas...
Me contó un halaquí una canción antigua de Mogador que dice:
Muy adentro acogería
lo que no ví que venía
y que me puso a gemir:
hecha fantasma, tu mano:
Date cuenta que no duermo:
dejaste tu huella dentro,
sembraste tu palma en mí.
En Mogador, de Mogador, habla ARS cuando escribe que :
Había un contador de historias enamorado locamente de una jardinera. Era un río de palabras. Agua sonámbula. Era un cuerpo antes, después, ahora.
Érase una vez un río que me llevaba hacia el corazón de mi amada, entrando por sus ojos, entre sus piernas, por su boca, por sus manos abiertas.
Y estaba también por la huella roja que su mano dejó sobre su puerta blanca. Puerta que se abre hacia lo invisible, hacia lo indecible del amor. La mano de fuego.
Los sueños son realmente gritos magnéticos que se asoman a nuestra realidad de una manera sutil, sin ruido, solamente con intuiciones, como los ojos de todas las Fatmas, todas las Hawas que habitan junto a nuestras pieles y liberan sus feromonas cultivadas.

lunes, 14 de febrero de 2011

AVES MIGRANTES...


Mientras este fin de semana veía las aves en el humedal imaginaba que alguna de esos cientos podría provenir de Mogador. Oía sus graznidos y me recordaban a las gaviotas Cola de Luna, los Pavos de Agua, los Cuernos Rojos, las Cigüeñas Friolentas o las Aves Enanas que revolotean alrededor de las barcas amarradas golpeándose unas con otras o contra los leños del muelle, mientras la imaginación volvía a llevarme con Fatma en un casi otoño cuando recibía el viento salado del Atlántico en sus labios, oía el viento entre los arrecifes y sus ojos se perdían en la línea uniforme del horizonte. Su ventana no era solamente una ventana. Era la continuidad de una ilusión, el desembarco de un deseo sobre las olas que imaginaban ser suplentes de realidades bloquedas y serpenteantes para dar sentido a su existencia.
La mirada de Fatma cambió un día y su comportamiento mudó de tal forma que exasperaba a hombres y mujeres que querían saber el motivo de tal mutación. Al no conseguirlo, interpretaban y llenaban sus silencios con las palabras de su propio gusto en aquella boca cerrada. Y ella se apercibía de las murmuraciones a su paso, de esas miradas inquisitivas y malintencionadas. Pero en ningún instante respondió. Sabedora de estar envueltos sus pensamientos de una invisible tela protectora que los impermeabilizaba de todo lo hiriente, se sentía serena mientras sus pies se humedecían con el agua del mar que lamía sus bien cuidados pies. Fatma, había tomado una decisión, la decisión, y sólo ella y su otro yo sabrían su contenido. Mientras, las aves levantaban el vuelo disputándose un pez caído de las barcas por los pescadores.
Como las que veía este sábado, tranquilas, sin apenas merodear el ambiente por sentir la seguridad que les proporciona saber que nadie les quiere mal eran aquellas ótras mogadorianas, las que posiblemente, como decía antes, podrían llevar algún adhesivo genético en su árbol genealógico que nos hablara de aquella mujer morena, aquel cúmulo de sensaciones que otrora fue Fatma...

jueves, 10 de febrero de 2011

EL LENGUAJE DEL CUERPO.


Definitivamente hay movimientos, gestos, que nos califican. Es inevitable.
Hablábamos de ello con otros miembros de la casta mientras catábamos un excelente té chai elaborado por un verdadero experto en saborear las cosas que verdaderamente merecen la pena, que en realidad son casi todas si se desea que lo valgan...
Con solamente ver caminar a una persona se puede intuir qué sentido tiene la existencia para ella... La velocidad que imprime a su paso, el ritmo de sus piernas, ¿camina por en medio de la acera o pegada a la pared?, ¿se acerca peligrosamente al bordillo...?, ¿cambia el paso con frecuencia o lo mantiene, incluso sorteando a los otros caminantes?, ¿se entretiene mirando los escaparates o impertérrita mira a poniente...?
Y si fuéramos muy puntillosos incluiríamos sus zapatos en la encuesta de esta anónima persona, ¿los lleva muy sucios o solamente usados...?, ¿el desgaste hace mella en sus tacones?, ¿el brillo ha desaparecido y su color ha dejado de definirse hace kilómetros...?, ¿cómo descansa los pies cuando está sentada, los deja de cualquier forma mientras lee el periódico o los mantiene paralelos al suelo...?.
Orgullo, vanidad, apego, aprensión, desprecio, egoismo o simple deseo se van transmitiendo por donde se pasa, de forma inconsciente, hablando a quien quiera escucharle sus esbozos temperamentales, sus propios instrumentos musicales con los que crear música armoniosa... o no. Los gestos nos poseen y nos fuerzan a decir lo que con palabras nos cuesta. Se nos adelantan a nuestras opiniones, nuestros fanatismos o nuestros deseos.
De alguna forma, y siguiendo con la temática digital (de dedos) de los que hablé hace dos entradas, le sucede algo similar a nuestro tercer dedo, el llamado cordial o mayor. A diferencia de sus vecinos, el anular o el índice, se deja ver antes, parece querer ir siempre abriendo camino, se adentra antes en quien ve nuestra mano. Tal vez por ello se le atribuyen cualidades de búsqueda, tanto interna como externa. Es también el dedo musical cuando llega la hora de tamborilear, e incluso provoca sonido cuando se le junta al pulgar recordando el sonido de castañuelas. Y es según muchos el instrumento esencial en provocar la sonrisa ayurvédica más generosa. En algunas culturas, al dedo cordial se le relaciona con Saturno, por lo tanto con la concentración, la fijación y la inercia. Pero también es el dedo de la melancolía, como dice ARS, de la reflexión e incluso de la duda. Y de la memoria profunda: re-cordar es volver a tocar con el corazón.
Como puede verse, somos seres expuestos en plaza pública, por mucho que pensemos que no es así... Posiblemente la respuesta esté en ver más y mejor. Dice Kodo Sawaki: "La oscuridad de la sombra del pino depende de la claridad de la luna".

domingo, 6 de febrero de 2011

ARTE


Como para cualquier acto que se precie de inteligente, el auténtico goce de cualquier arte auténtico requiere sinceridad y soledad, al menos interiores. Solo con la certidumbre de que el arte está en nosotros y a la vez por encima, adquirirá su valor verdadero, que en poco tiene que ver con su precio, que éso depende siempre del mercado, o mejor aún de quienes mercadean para su propio interés. El verdadero artista nunca se miente a sí mismo. Aún nadando contracorriente se aparta del camino que sus vísceras le guían. De nada vale quien gusta a todos sino por ceñirse a la cortesía de muchos ojos. Siempre ha de haberse endurecido con las críticas miradas de quienes no entienden sus latidos. Para entender a cualquiera ha de haberse caminado tiempo con él. Los flechazos anímicos solamente surgen cuando las carencias existen en ambos lados, y lamentablemente no es lo más común en nuestro ambiente.
El arte, el que sea, puede que no esté en lo que se nos guía desde los anaqueles sino en esa armonía que seda o anima a seguir intensificando esa imaginación que hace único a quien lo encuentra. En cualquier cultura a la que se tenga opción de conocer se encuentran vestigios de epidosios a los que alguien se empeñó en mantener. Y nos agrada que sea así porque nos alejan de la vulgaridad de lo que, en muchas ocasiones, nos rodea. Pienso que no es necesario (aunque podría serlo, debería serlo...) cultivar el camino, bastaría con no contaminarlo con la ordinariez.
Los Sonámbulos son refractarios al síndrome stendhaliano, sienten pero nunca padecen por lo que les genera reconciliación con lo amado.

sábado, 5 de febrero de 2011

VIENTO Y DEDO MEÑIQUE...




Para los Sonámbulos el viento es una piel arrebatada a otros y que vaga hasta decidir enrollarse en pieles cuya sensibilidad sea del mismo carácter, la misma repercusión vital que suponga oportunidades compartidas, identidades casi idénticas. Ese mismo intérprete meteoropático les lleva sonoros sonidos que tan solo ellos logran interpretar. Son palabras dichas desde muy lejos por otros integrantes de la casta que les acercan, dulces sílabas pronunciadas con calor y musicalidad que ayudan a encontrarse cuando se tornan a oir. El viento acompaña a los de la casta allá a donde vayan y de alguna forma le echan mucho de menos cuando pasan días sin ser acariciados o incluso golpeados por hacerse presente. Sin embargo, en ocasiones se obstruyen esas bocanas de entrada a misterios por descubrir, por tierras, sales o aguas que entran sin permiso.

Me contaba un Sonámbulo en Mogador que ellos se "destaponaban" esa parcial sordera con el dedo meñique, el quinto, el más discreto, lo calificaba. Es el dedo en el que prefieren pensar quienes desarrollan el placer de narrar y escuchar historias en público. En otras ocasiones es el dedo de la consideración y la sutileza. En algunas culturas lo llaman el hijo de los otros dedos, contaba una vez ARS en La mano de fuego.

Me confesó también que en una tribu nómada africana, chuparse el dedo pequeño frente a una mujer es el mayor elogio que se le puede hacer, y que si ella le devuelve ese gesto, esa noche viajarán estrellas de una oscuridad a la otra de sus cuerpos. Se le considera el dedo de los apetitos de todo tipo pero especialmente de los carnales. Y también es el dedo de la magia, de los deseos secretos, de la delicadeza, posiblemente por lo escondido que queda cuando se maneja la mano o se descansa, igual da.

Y mantienen en otras tierras, que el dedo meñique es la última parte del cuerpo que muere. Sería la síntesis de la vida. Es por tanto, el dedo de lo extremo, lo que está más allá de lo visible y de lo invisible, el dedo de lo que no se puede explicar, o lo que es también, de los misterios del amor y del éxtasis que él ocasiona.

Conforme el camino más se abre ante mí, mayor es el conocimieto que sale a mi encuentro. Es difícil señalar algo que acompañe nuestra existencia que no desprenda una información que regalarnos. Encontrarnos con los otros siempre es aprendizaje, poliédrico sí, pero aprendizaje al fin. Me contó un monje en Myanmar un proverbio: Los maestros abren la puerta, pero eres tú quien debe atravesarla.

domingo, 30 de enero de 2011

LA PLANTA.




Uno de los pasajes más ambiguamente delicados que pude leer en Los nombres del aire, habla de Fatma cuando sus ojos dejan de alimentarse de la presencia de Kadiya. En esa región del sueño a medias, en la que todas las cosas cercanas, como dice ARS, en lugar de estar simplemente tranquilas, conducen hacia lejanos fondos donde no hay nada aislado, donde todo se mueve y conmueve. En esos lugares bordeaba con desenfado lo imposible, soñaba despierta. Y en su semisueño hasta la planta que tenía en su cuarto estaba habitada por los movimientos de Kadiya. Su tallo frágil y sus hojas afiladas se dirigían hacia la luz con una rapidez y flexibilidad inusual en las plantas. Fatma veía en esa inclinación exagerada hacia la ventana una similitud feroz consigo misma. Se la conocía en los mercados de la ciudad con el nombre de Impaciencia y quien la adquiría aceptaba una cierta revolución en su vida. Mientras su accidentado reposo continuaba señalando el final de la noche, Fatma notaba el reconocible movimiento de la planta y emitía de sus labios la conciencia de un deseo, la ironía desconocida de una vida tomando su propio sometimiento: Ya no sueñes en mi sueño que me sueñas. Dice Thich Nhat Hahn:
Tómate tu té con lentitud y reverencia, como si
fuera el eje alrededor del cual gira el mundo.
Lenta, tranquilamente, sin correr hasta el futuro.
Vive el momento actual, porque sólo
ése es vida.


Los de la casta sabemos que de nada sirve querer llegar antes de tiempo para... esperar. Es mejor seguir el camino con cierta lógica, la nuestra, la que habla de ida sin retorno, de conocimiento sin vacíos postulantes. Caminar es alimentarse de lo que se nos ha puesto a nuestro alcance si éste se compromete a ser compartido con nosotros. Porque los Sonámbulos nunca toman nada que no desee ser tomado, y son, sin embargo, irremediablemente sensibles a los impulsos que despiertan en quienes admira.

sábado, 29 de enero de 2011

EL SUEÑO DENTRO DEL SUEÑO.

Cuenta Aziz en sus Sexto Sueño, que una mujer se metió en su sueño. Aunque no podía verla, intuía su presencia y notaba cómo le tocaba por todo el cuerpo, cómo se expandía y diluía su tacto como el agua de una fuente. Quiso despertar pero le fue imposible y se durmió de nuevo en su sueño, soñando de nuevo. En él veía cómo se bañaba dentro de una fuente y sumergido en su agua aparecía ella de nuevo abrazándole por todo él. Ella era el agua, ella era el sueño soñado.
¿Existe el dueño de algún corazón que no intervenga en sus razonamientos, que no se apague ni se demore ni ambicione nada, que deje a la mente campo libre para moverse sin ansiedad ni miedo?. ¿Quién gozará de un corazón moldeable, capaz de recibir ajenas cautelas, de no considerarse ni considerar al del lado, como distinto o enemigo?. Fundirse en el deseo inconsciente es la esencia de todo ser con su procesador cognitivo en correctas condiciones, Que procese y almacene y, sin embargo, inconscientemente, descubra que está amando. ¿Cómo llegué, qué camino tomé...?, se preguntará.
Un monje se acercó a Joshu y le dijo:
-¿Qué dirías si no traigo nada conmigo?.
-Tíralo- replicó Joshu.
-Pero maestro- contestó el monje- ¡No traigo nada!.
-Entonces, carga con ello.
(Tradicional zen)

domingo, 23 de enero de 2011

NOSTALGIA y ESPERANZA.



Sentado sobre la arena de Mogador, viendo la luna besar el horizonte, piensa el visitante Sonámbulo en la esencia del tiempo. Dejamos que lo midan nuestros relojes pero el auténtico, el que verdaderamente tiene valor es el que se amplifica o achica según nuestra más pura sensación: toda una vida cabe en un elástico minuto o la mirada de la persona amada podría durar trescientos años. Cuanto más nos apegamos a las cosas que nos rodean menor es la respuesta que daremos a un instante de equilibrio con lo que verdaderamente es más valioso. El que cultiva un jardín, el que agradece que haya música, el que descubre el placer de una etimología, una pareja que lee la esencia de un poema o quien acaricia la cabeza de un niño, son los que entienden el valor del tiempo.
El visitante Sonámbulo se acuerda que allí, embadurnado de arena mezclada con sal atlántica sintió lo que no pudo explicarse, esa sensación entre nostalgia y esperanza, nostalgia por el tiempo que ya no volverá jamás... esperanza por querer vivir más. Y se acuerda de los Principios de los que hablaba el maestro Sheng Yen: " Los tres principios para trascender el sufrimiento de ser nacido, de envejecer, de enfermarse: vivir con felicidad, enfrentarse a la enfermedad con una actitud sana, y abrazar la vejez con esperanza ".

sábado, 22 de enero de 2011

SEMILLAS DE FUEGO.


Habla ARS y nos cuenta de un jardín situado en Los jardines secretos de Mogador, denominado El Jardín del fuego, formado por raíces altamente inflamables controladas por canales de humedad en la tierra. Son como ramilletes de flores de fuego cuyas llamas brotan según su jardinero designa. Él percibe con su piel el calor que viene del suelo, y forma rutas en su superficie que forman un coro de sugerentes imágenes, comprensibles unas, difícilmente descifrables otras, seductoras todas, ante los que tienen la suerte de verlo. Aunque, cuando se aprecia mejor es de noche donde recrea una especie de cielo terrenal, con sus estrellas fugaces, sus constelaciones, lunas y demás astros.
Hay quienes sostienen que muchas de las revoluciones terrenales habidas se han originado en el interior de este huerto, yendo su chispa semillada hasta esas latitudes en las que hombres y mujeres sienten que sus destinos están marcados para desasirse unas veces o iniciar otras un camino de unida autonomía que les permita una posible elección.
El jardinero siembra y sabe que su resultado será inesperado, que la belleza de su jardín podrá generar convulsiones inesperadas aunque sí deseadas. Sabe que muchos de los Sonámbulos repartidos por el mundo son conscientes de este misterio.
Yendo por la calle vio un día como de la mirada cruzada de un hombre y una mujer salía una chispa simultánea de deseo. Reconoció de inmediato en qué parte de su jardín se había originado esa pasión, ese incendio, y corrió a verlo de cerca, contemplar ese nuevo florecimiento. Y quien no pertenece a la casta se pregunta: ¿de dónde viene la pasión?, ¿cómo surge?, ¿qué poderes disimuladamente transitan para poder conjuntarse y ser presentes...?. Y la respuesta la encuentra en el anciano Sonámbulo que le regala un proverbio: " Cuando la persona está lista para entenderlo, el deseo aparecerá ", y una anécdota:
El estudiante preguntó al maestro: Todas las maravillas de la naturaleza, los árboles, las montañas, la tierra, ¿de donde proceden?.
El maestro replicó: ¿De donde viene tu pregunta?.

miércoles, 19 de enero de 2011

PESQUISAS SONÁMBULAS.


Existe un pasaje en En los labios del agua, de ARS, que leo y releo ensimismado, como si mi niño interno pugnara por no traspasar mi ya bastante vivida superficie corpórea y permanecer emulando al escuchante de leyendas. Es el que tiene que ver con el descubrimiento por parte del protagonista, de la relación que Aziz efectuó entre sus sueños en donde imperaba el deseo y las leyes matemáticas de la probabilidad. Habla de un cuadrado en donde entraban a relacionarse nueve números por cada lado y que se denominaba cuadrado védico, y que posiblemente venía de India. De su combinación numérica aparecían grafías, figuras, presentes y futuros, casualidades y proyectos...

Allí pudo ver la obra cumbre de Aziz: el azulejo caligráfico del deseo y sus nueve sueños y las peripecias que le surgieron hasta su llegada. ¿Cómo era que allí se reflejaban los estados aparecidos varias décadas después de la muerte del calígrafo Aziz...?... Le contaron que calculó y volvió a calcular que alguien se sentiría poseído por sus deseos y recorrería un camino laberíntico hasta poder hacer realidad lo que él no pudo vivir, fundamentalmente con Hawa, su amada. Él sería quien lo hiciera. Estaba designado. Ser Sonámbulo procuraba también adueñarse de contenidos nunca sospechados, de libertades jamás imaginadas, como las que Mahatma Gandhi explicaba a quien quería escucharle: "No se nos otorgará la libertad externa más que en la medida exacta en que hayamos sabido, en un momento detreminado, desarrollar nuestra libertad interna".

Y él entendió, al fin, que si deseaba amor verdadero debía aprender a amarse. De nada serviría alcanzar metas por muchos deseadas si no vivía acorde consigo mismo, si no le proporcionaba una serenidad luminosa. Hawa merecía heredar el mensaje del calígrafo, la profecía del deseo, lo inmaterial que proporciona el auténtico equilibrio interior, la armonía con el reflejo de uno mismo.