domingo, 13 de noviembre de 2011

¿QUÉ ES LA RAZÓN?

Hablaba ayer con un amigo y salió la razón. ¿Qué es la razón, cuándo se logra, dura siempre...?. ¿Los dieciocho, los quince, los dieciocho años..., nunca...?.




Según. Para unas cosas, le dije, la adolescencia comienza a tener herramientas ya para sostener un juicio que puede ser contemplado como similar a lo que entendemos todos por...razón, pero la verdadera razón, la que aparta el grano de la paja, la que sintetiza, es posiblemente alcanzada al traspasar los dos tercios de la vida en el mejor de los casos.




Me discutió que el deterioro hace visualizar días mejores... o no; pero contemplar párpados derrotados, cuellos abatidos, manos con indisimuladas pequeñas sombras inducen a pensar que el tiempo pasó y con ello el brote del sentido de la reflexión hacia lo que ya no volverá jamás, como el agua que hoy mismo habíamos bebido y que no fue la misma bebida el día anterior. Y siempre el egoista y mezquino tiempo como enemigo al que nosotros hemos elegido como responsable de nuestra reflexión, Leviatán que todo lo diluye, inmóvil y sangriento, así se le vé, como un disco antropófago... Y no. La decadencia física y el desentendimiento de nuestro espíritu son inmanentes a nosotros mismos, sin más. Y comprenderlo es alcanzar la razón.




¿Mide el tiempo la ilusión, el deseo, el amor...?. El tiempo siempre es precario, nunca se posee, nos posee. Y siempre el lujo es poseer lo escaso. Por lo que ante todo lo que nos rodea, nos observa, sería útil que tomáramos la iniciativa. Dicen en Mogador que el corazón del corazón es el deseo, y así lo entendió el rey Shariyar tras ser absorbido por Shajarazad. Le mandó hablarle de los jardines secretos, aquellos que nadie ve y que existen en el corazón de todos... ésa es, también, la razón, deseante.. sí, pero razón al cabo.

domingo, 6 de noviembre de 2011

TIEMPO SONÁMBULO




En Nueve veces el asombro, ARS cuenta que:


Dicen, con rítmica insistencia, que el tiempo en Mogador es otra entrada al cuerpo: un sexo abierto y profundo, una noche larga y buena, un apetecible misterio. Una aparición.


Tal vez en ello resida el ritmo que el tiempo tiene para los Sonámbulos, más cadencioso, menos acelerado que en otras culturas. Se intuye que pertenecen a quienes, como Neruda decía, viven a medio mar y cerca del crepúsculo, más allá de esas piedras y haciendo preguntas al viento.


En ocasiones, el tiempo resulta ser nuestro más fiel enemigo, sabe literalmente qué puede y qué no puede hacer quien se cree poseedor de él. Y no hay error más grande que ése, creer que se es dueño de un espacio, de un momento tras el que más tarde saldremos corriendo en su busca si no se usa adecuadamente. Carpe Diem..

miércoles, 2 de noviembre de 2011

CRUCE DE MIRADAS

 
La mirada siempre es el reflejo del interior que pugna por salir; es también el guiño de una nebulosa subconsciente aderezada con furtivos pensamientos conformados en anónimos atisbos de la realidad… siempre subjetiva.

Aunque se ignore en ocasiones que transmite desinterés por cómo se mira la vida, la fatiga no está en los ojos que miran, está en lo que ven, una realidad que se hizo de ilusiones, a medida en las más de las veces, pero posiblemente de materiales poco consistentes.

Hoy, las miradas parecen ser resucitadas de la vida, y en muchas ocasiones dirigiéndose al reino de la nada. Son sombras que retratan instantes dormidos del que se resisten a regresar por no entrar en territorio desconocido.
De nada sirve mutilar recuerdos si nuestro tiempo es concreto, si lo que sirvió en un soplo nos hizo tener un momento feliz. Tal vez por ello, dijo una vez el sabio:

Lo que queda
-tan poco ya-
sería suficiente
si durase.

Y es allí en donde mis miradas alternativas se entremezclan con otras, se dejan llevar por la menudencia de un gesto pupilar que le transmite esa fuerza de la que carece. Y recuerdan de nuevo lo que le dijo aquel amnésico valiente tras leer los versos del poeta:

Lo había perdido todo:
amor, familia, bienes, esperanzas.
Y se decía casi sin tristeza:
¿no es hermoso, por fin, vivir sin miedo…?



Y es que solamente del CRUCE DE MIRADAS podrá extraer el humano la luz, esa luz de este noviembre, tan discreta que es casi solo transparencia, que no ofende, que proporciona ánimo para reanudar el camino.
Las miradas…, nuestras miradas, deben cruzarse para que finalmente franqueen desconsuelos y la sombra de la luna certifique la defunción de los cualesquiera nefastos días pasados.