domingo, 26 de diciembre de 2010

LA HUELLA ARSIANA DEL GRITO.
Releo hoy La huella del grito, de ARS y busco la esencia del por qué le escribió esta obra a Hawa en la que Aziz mezcla el ambiente hammamiano, la permuta con la realidad y la descripción pormenorizada de la sustancia que mece la vida: el deseo. Analiza también una parte que siempre es mal observada por los mortales, nosotros, la impaciencia, el desvelo que acucia y excita al enamoradoamanteamado.
Escribe un pasaje que me exige bucear entre mis recuerdos cuantas veces lo leo: Cada vez que acababan de estar juntos la ciudad se volvía parte de su cuerpo, vínculo material entre ellos, como un inmenso órgano que de golpe los anuda y a cada paso los entreteje. Cuerpo de calles, la ciudad en ellos, calles de cuerpo, por donde caminan unidos, uniéndose.
Leedlo lentamente, paladearlo frente a la llama de una vela mientras escucháis a vuestro Omar Faruk de cabecera...

sábado, 25 de diciembre de 2010

MEDITACIÓN SONÁMBULA.
Días son días en la memoria, e indefectiblemente su especificidad lo dan las huellas que dejan impresas en ellos. ARS lo sabe y nos lo permite compartir con él en un librito enjoyado de sentimiento y que tituló De cómo llegó a Mogador la melancolía. Su último párrafo dice que una canción anónima corre por las calles de Mogador que cantan los niños sin saber a qué se refiere y la tararean hasta el agua de las fuentes, dice:
Wu-ti llegó a las isla de Pong sobre una lengua de arena enfurecida. Juntó su polvo con el polvo de las almas inmortales. Venció y fue vencido.
¿A que es precioso lo escrito por ARS?.
El sentido de la vida consiste en servir; el valor de vivir en contribuir en ese milagro. Posiblemente sea por ello que los Sonámbulos valoramos más cada instante, porque son únicos cada uno, como ver una nevada desapareciendo en el mar, sutil, silenciosa... Los que la hemos visto jamás la olvidaremos.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

BAOBAB DEL DESEO


Dice la leyenda, según cuenta ARS en sus textos, que Mogador sufrió la enfermedad oscura de la melancolía y que en cierta forma inventó Aziz. Él era defensor de que todo en la vida podía ser mejorado con la fiebre amorosa de los cuerpos. Reconocía creer que para alargar su vida precisaba despertar y multiplicar el erotismo de los otros. Vivir en el erotismo de los otros. "Todos vivimos en los demás", añadía. Todos poblamos los paraisos y los infiernos de los otros.
De su tatuaje en la muñeca daría la información necesaria de su descendencia sonámbula a quien se encontraba, le dijo un día Abdel Kader al buscador de la casta...
Todos portamos un estigma, un microchip de deseo inserto en nuestra alma, éso que algunos niegan y otros callan... otorgando. Debe ser muy oscuro ignorar que hasta el agua, que nada espera, brota esperando alguna sed...

lunes, 6 de diciembre de 2010

SON SIN SABERLO


Cuenta Aziz que lo importarse es tenerse, que lo demás es secundario e irrelevante para una vida, para dos vidas. Añade la importancia de ser del otro y que las dos sonrisas duren tiempo.
Quien buscaba de donde venía fue en busca de sus orígenes y allí encontró a Abdel Kader, que sabía de ello. Él le habló de quienes llevaban, como él, la marca del deseo en la frente. Y de Jamal y Aziz, que pertenecían a un ejército inconsciente de enamorados, a un grupo sin grupo o a una banda sin banda de asaltantes del corazón que Aziz llamó Los Sonámbulos. Débiles de carne, férreos de la voluntad y la obsesión: pésima mezcla para llevar una vida tranquila.
Hoy caminan también por las calles de las ciudades buceando las miradas, saboteando el aire que respiran gentes ignorantes de saber cuál es su destino, sabedores solamente de que su transitar por el mundo requiere encontrar a quien está escrito hallarán tras la vuelta de una esquina aladrillada en cuyo suelo están las señales fisiológicamente posesivas de un perro deseoso de saberse poderoso. ¿Y qué señal utiliza el humano para hacerse conocer ante otro sonámbulo/sonámbula que suplica el encuentro de aquel deseo agonizante?. ¿Es su voz?, si está mudo, ¿es su tacto?, si se le doblegaron hace tiempo sus fuerzas, ¿es la mirada?, si hace siglos que le cuesta levantar sus ojos del suelo, ¿o es tal vez su corpóreo olor feromónico?, si transpira sin que la humedad embadurne su ropa... Hoy, al humano hay que convencerle que su mensaje está vivo, que Los Sonámbulos nunca se fueron de nosotros, que están dentro, aspirantes a ser, sin pensar que ya no son.

domingo, 5 de diciembre de 2010

SER AMBIGUO.


Recomiendan Los Sonámbulos que se viaje a otras latitudes, se parta para... partir con su vida, con su letanía de expiaciones diarias y se encamine a ciertas incertidumbres que abran la mente, se aprendan nuevos deseos y se implique en foráneos pensamientos a los que jamás se les habría dado entrada antes. En muchos lugares, ¿en todos?, el sonámbulo desearía quedarse para siempre, y asume, al fín, que regresará más tarde o más temprano, con temor, con recelo a que lo que entonces sientiera, no responda a sus preguntas como lo hizo antes...
Recuerda ARS en En los labios del agua, su visita a Sevilla, en donde las miradas de las mujeres le transtornaban al solamente verlas, al cruzar dos sonrisas, dos palabras, dos implícitos deseos. Reconocía que le traían a la memoria otras miradas, otras intensidades, lejanas en kilometraje pero cercanas en esencia, genéticamente similares.
Después se encaminaría hacia la búsqueda del calígrafo Aziz, que era también indagar qué fue de Hawa. Pensaba en ella, sabía que era el complemento necesario para su trayecto, como el pensamiento lo es para llegar a ser obra, como la propia vida a modo de camino y no como destino, según afirmó el gran Kavafis.
Todas las cosas conspiran para la desaparición, pudo decirle en una ocasión alguien, y no se hubiera equivocado en lo más mínimo. ¿Y las personas?, ¿también lo hacen, o se dejan llevar por el murmullo de sus pensamientos, de sus sensaciones, sin refugiarse en lo físico...?. En ocasiones resultamos tan elocuentes que no es necesario esperar la respuesta. En otras se da lo que no se posee para permanecer más tiempo en donde nadie ha estado nunca antes. Es la ambigüedad del ser humano, me dijo alguien cuyos blancos cabellos coronaban lo que intuí más tarde era la experiencia de toda una vida.

sábado, 20 de noviembre de 2010

LEMAS AÚN NO ESCRITOS.




Comentábamos hace poco con unos Sonámbulos lo fugaz que es todo hoy, ¿cuánto dura un libro en un escaparate de una librería, cuánto un disco, cuánto una prenda de vestir, cuánto un aparatito para llevar nuestra música... ?. Es más, se colige que nada está hecho con materiales indelebles, que no sea solamente la moda lo que sustituya lo poseído convirtiéndolo en roído u oxidado. Y también se empuja a sentir que caduca todo a tal velocidad que hasta los sentimientos parecen tener pereza para nacer. Se tiende a no profundizar en ideas ni en productos, que se consuman superficialmente, sin ver las distintas posibilidades que pueden tener cada una en cada lugar por cada ciudadano... Lealtad es, de alguna manera, sustituida por vertiginosidad, permanente por efímero, inefable por la divagación improductiva.

Debiera existir (tal vez la hay, se lo preguntaré al fundador de la casta) un lema en nosotros que se transmitiera entre todos los que hoy somos y mañana quién sabe: Amé y me amaron, deseé y fui deseado, duré y no tuve que ser cambiado.

jueves, 18 de noviembre de 2010

EL GAMBRI.


La forma en que medimos el tiempo es muy diferente a como lo hacen los mogadorianos. Ellos lo hacen cantando y bailando, como nos cuenta ARS. En cierta forma es como el gambri que acarician hasta extraer el sonido buscado.
El corazón es un tambor profundo y las venas llevan su compás por todo el cuerpo llegando a oleadas a donde el deseo se hace más intenso. Se baila para medir el tiempo disperso, para encontrarlo en el cuerpo de otro. Y se dice que un reloj está dentro de otro reloj cuando los amantes están unidos y suenan juntos, y persiguen sus latidos, como bailando. Pero nos avisan que no es bueno que latan al unísono ocupando el mismo espacio de tiempo porque entonces el tiempo se detiene, como en las crisis taquicárdicas severas.
Se ha intentado convencer que el unísono, el compás debe ser la perfección para el deseante ... y no. Deseado y deseante deben buscarse, y encontrarse para seguir caminando, para recabar informaciones que compartir.
El error siempre es el tedio, la vida sin estrellas que mirar juntos.

domingo, 14 de noviembre de 2010

DOCENAS DE AÑOS.

Resulta recomendable dividir nuestra existencia en períodos de años. Podrían ser según docenas 12-24-36-48-60-72-84..., por ejemplo, y hacer en ellos examen de objetivos o existencias cumplidos, cosas hechas o no hechas... o incluso deshechas. Nuestra vida está inmersa, en realidad, en medio de muchas vidas que pugnan por suplir a otras que no han resultado fértiles con el paso del tiempo. Se convirtieron en solaz de aves migratorias, excesivas comodidades que impidieron el nomadismo para el que fueron concebidas... o no.
En cierta forma esta reflexión me lleva al capítulo de ARS en Los Jardines Secretos de Mogador en el que habla de la creación del Jardín de Los Argumentos... Léanlo, les abrirá puertas.

sábado, 13 de noviembre de 2010

EL TATUAJE.


Comentaban Sonámbulos urbanos la costumbre frecuente de adornar sus cuerpos algunas mujeres (también hombres, obviamente, pero no quiero dirigirme a ellos) , ya no de zonas concretas del planeta sino extendida a muchas otras. ¿Cuál podía ser el significado oculto de dibujar sobre su geografía cutánea?. Imagino que, como en todo, habrá muchas respuestas. Unas lo harán con la intención de no olvidar jamás un episodio de su vida, otras por su seguimiento del sendero de otros que impusieron tal conducta, pero ¿y su contendido...?, ¿pueden adivinarlo otros o es mejor que sea anónimo?, ¿y el lugar?, ¿se descubrirá o se mantendrá oculto en aquella zona que solo, y solo ella, o ellos, deseen sea conocido?. ¿Y el tatuador...?, ¿ se le deberá dar muerte como a los arquitectos de las pirámides para que nadie conozca tal mensaje emocional...?
Un tatuaje es eterno en la vida de quien se lo practica. Le acompañará y le recordará un capítulo afectivo, algo o alguien que supuso... será ese jardín secreto, uno más de los que ARS describe con su maestría conocida. Deberá vérsele a diario, como si te hablaran, hicieran eco: "Si quieres que tus mejores jardines regresen siempre de noche, tienen que estar muy bien sembrados de día. Son los jardines de ecos. Hay que cuidar las pasiones como a las plantas. Las amistades más intensas y los amores más apasionados son como plantas que se plagan muy fácilmente", dice.

domingo, 7 de noviembre de 2010

PERÍODO DE REFLEXIÓN.

Estoy convencido de que tenemos una intrahistoria, como una corriente subterránea que aumenta la acústica de lo que ansiamos, que besa los cimientos y anima a justificar lo que en la superficie crece, pero ¿existe una suprahistoria que nos llene de interrogantes por las casualidades que generó aquel conocimiento casual, aquella ácida conversación, aquel paso dado en falso...?. Hay tantas dudas... tantos manifiestos solamente de cara al exterior que es cada vez más necesario acudir en busca de ese vacío del que hablan los budistas zen, esa no-existencia que insta a seguir lo que de verdad tiene valor. Se confunde demasiado, como dijo el gran Wilde, valor y precio, y en escasas ocasiones se advierte que lo único es minúsculo, y obviamente muy escaso, ¿será porque, también, pocos son los que acceden a él...?.
El Sonámbulo se resiste a ser contaminado, busca la armonía consigo mismo y los que le rodean. ¿Es hedonismo su reacción?, se llegó a interrogar. De ningún modo: es su propia historia que le conduce por caminos que conducen a proclamar momentos felices para los demás y para él mismo.

domingo, 3 de octubre de 2010

FALSO ATARDECER.


Cuenta ARS en Los nombres del aire, que en Mogador, cada mes, al mediodía, una bruma púrpura muy tenue llena su aire haciendo resplandecer los muros blancos de un tonor rojizo que llaman "falso atardecer" y que no dura más de quince minutos. Cuando entra en la ciudad impregna todas las cosas tocándolas sin tocarlas, respirando con ellas el mismo aire quieto...
Allí se califica así, "falso aterdecer", al amante que usa maneras sigilosas y no decididas para acceder a la amada. En cierta forma puede ser la demora de esa certificación que otorga al deseo la visa para ser reconocido.
Fatma, mientras se desplazaba por el hammam, sintió el "falso atardecer" en sus labios que se hacían más y más gruesos. Miraba a otra mujer que se alimentaba de los vapores de la tina del agua de la razón y supo que también ella sentía el pulsar de la sangre sobre cualquier confín de su cuerpo atenazado, suspirante y suspirado por su amado-amante. ¿Son solo las mujeres las que sienten sintiendo lo que la naturaleza les insta a sentir, o también los hombres acompañan sus alientos...?.
La generalización siempre es banal pero los Sonámbulos sí notan los tatuajes del "falso atardecer" del que hablan los escritos, añorándolos cuando están ausentes. Está certificado.

sábado, 25 de septiembre de 2010

PARADOJAS SONÁMBULAS.


El deseo es como un fantasma que viaja de cuerpo en cuerpo completando y dejando incompletas historias de amor y desamor, rompiendo y juntando vidas y más vidas, comenta ARS en su libro En los labios del agua. Aziz y Hawa, y nosotros, y vosotros, y todos Los Sonámbulos que en el mundo hay, dispersos y emparejados, aceptamos el sortilegio del deseo, casualidades imposibles en interiores silenciosos que claman con la mirada y respiran por los poros cutáneos las endorfinas con nombre y apellidos.
El deseo no genera confusión en el Sonámbulo, solo afirmación de lo que de verdad se comprende, como sucedió con Lisa, Yitirana o Iracema. Y se añade: En la espiral del deseo una cosa trae dentro a otra, una puerta se abre sobre otra puerta y el jardín continúa siendo siempre una promesa al fondo del corredor.
Aunque existan adioses definitivos, carencias de lo que se juzgó imprescindible, el olvido de lo que un día se supuso inolvidable, el deseo seguirá volando, pese al dolor, pese al sufrimiento similar al de aquella madre que escribió el epitafio en el cementerio de Deiá al hijo perdido: "Tout passe, tout lasse, tout se casse et tout se remplace". El deseante, sí aspira a reemplazar todo, no una parte, es devoto de su ego cuando se trata de su espacio aterrenal, quiere impregnarse de jazmín hasta sentir la angustia disnéica. En cierta forma desea, también, morir... deseando.

domingo, 19 de septiembre de 2010

LA FRUTA DE LOS SONÁMBULOS.


Comenté hace unas fechas que hablaría del lunar de Jassiba del que habla ARS en su capítulo sobre La Torre de las Granadas por boca de quien tuvo que convertirse en voz para habitar el cuerpo de su amada, y buscar en ella su paraíso, su jardín único y secreto, ¿o fue ARS quien en realidad...?. ¡Qué más da...!. El caso es que él descubrió aquel lunar diminuto reinando en uno de su labios. Ella le confesó que también su abuela, la que fue señora de aquella habitación, la que se declaró ferviente aprendiz de jardinera, poseía uno en el mismo lugar en donde ella lo tenía, y que había sido motivo de poemas de enardecidos enamorados de su cuerpo y de su alma, sin que a ninguno de ellos ella les hubiera otorgado la más mínima esperanza de poder acceder ni a uno ni a la otra.
Sobre una de las mesas vio una escena insólita en papel fotográfico. Era su abuela desnuda junto a Hawa, su mejor amiga. Por ella conoció a su abuelo, Juan Amado, rendidamente enamorado de Hawa pero al que a su abuela arrebató de su pensamiento para hacerlo suyo solamente. Cuando el abuelo falleció, su mujer escribió con seudónimo de hombre, la historia de su vida, el relato de un hombre poseído por sus deseos. Le contó también que de pequeños, la abuela les contaba cuentos bajo un árbol de granados: "Cuando mi abuela contaba una historia hasta el viento se detenía a escucharla. Ella abría un hueco en el viento, como si de pronto un segundo se convirtiera en una fruta madura partida por la mitad, y en ese territorio apetecible nos atrapaba con el sabor de sus palabras. No importaba entonces qué hora fuera. Era la reina del tiempo". Jassiba, en vista del gran interés que le estaba generando la biografía de su abuela le enseñó un cuaderno con una granada pintada en su carátula bajo la cual había escrito: Mis granadas. El jardín de mis caprichos.
Al azar le leyó un par de párrafos que aludían al fruto del que había hecho su tótem. Uno de ellos, según cuenta ARS, dice así: " Es una fruta oasis, jardín cultivado en secreto de una cáscara. Como la intimidad compartida en el cuerpo de quien se ama. Es la fruta de Los Sonámbulos. En ella está la voz de tierra del deseo. Esa voz que sembramos y hacemos crecer en nuestros cuerpos y en aquellos que amamos". Le preguntó quiénes eran Los Sonámbulos, y Jassiba le contó que eran personas que sin saberlo tienen en su cuerpo una cualidad extraña que los hace desear con intensidad absoluta a otras personas de su misma condición. Algo así como una casta secreta con un apetito sensual desmesurado. No una sociedad secreta sino una manera de ser que se hereda y se cultiva.
Hoy, en otro tiempo posible o real, tal vez... Sonámbulos son/somos los que saben de la finitud, de la terrible, desasosegante e inútil nostalgia de un pasado al que nadie le es fiel, de la importancia que la imaginación tiene en nuestra vida real y de la jerarquía que poseen esos hálitos de aire impoluto impregnado de jazmín que hace reaccionar nuestro espíritu sin que los que nos circundan puedan notarlo.

domingo, 12 de septiembre de 2010

ASIGNATURAS POST VERANO.


Nos admirábamos ayer de cómo la naturaleza sigue su curso, ciega de los devaneos y las complicaciones absurdas que los humanos se buscan, o se encuentran, también. Se cansa ya el sol en estos días de seguir iluminándonos, se oculta antes ya, está menos dócil con su monarquía de oro. Su comportamiento nos hace sentir que nos anima a seguirle, a buscar otras tierras en donde su respiración siga amparando nuestras pieles que pronto aquí se entristecerán, permitiéndonos ver lo que a partir de ahora nos costará más poder ver. Seremos más lentos, menos receptivos a lo que verdaderamente importa de nosotros, por, para y junto a nosotros. Nos volveremos hacia nuestro interior: LOOK INTO, escribió un Sonámbulo en su última obra. Quiere que se mire el que mira... oradar en comprenderse, buscarse para verse.
Los Sonámbulos han sido conscientes hace mucho de la importancia que supone saberse ellos, conocerse, aceptarse y llenarse de experiencias propias y ajenas. Esta asignatura es otra más de las que no se enseñan en los colegios, y es la que nos va a permitir vivir y dejar vivir, desear y ser deseado, amar y... seguir amando.

sábado, 4 de septiembre de 2010

LA TORRE DE LAS GRANADAS


Jassiba le enseñó a su sonámbulo el llamado "cuarto de los fantasmas". Él creyó al principio que le había llevado a la torre de los enamorados. Ella le contestó que todas las historias de amor son historias de fantasmas, "estar enamorado es estar poseído por alguien. Cuando una desea, se vuelve como una casa llena de fantasmas". Siguieron avanzando por el ryad y llegaron a una estancia en cuya parte superior de la puerta se veían granadas dibujadas en azulejos. Era la Torre de las granadas. Había libros por todas partes, flores en macetones de cerámica esmaltada y alfombras con motivos florales bordados en ellas. Jassiba le dijo que su abuela, ávida de todo aquello que tuviera que ver con el deseo, era una gran entendida de jardines y jardineros. Añadió que los jardines eran solo un primer paso para el deseo, "admiraba a todos aquellos que vivían sus deseos con tal intensidad que llegaban a mezclarlos con la naturaleza. Le fascinaban los jardines más extravagantes y las historias de cazadores de orquídeas".
Las historias de aquellos libros contenían vidas de personas pasionadas por los jardines, que crearon, dentro y fuera de su imaginación los jardines más bellos que nadie pudiera creer. El padre de Jassiba fue uno de esos jardineros "amateurs" transformados por lecturas de intensidad obsesiva, como bien recoge ARS en Los Jardines secretos de Mogador. Jassiba abrió la ventana en un momento de recogimiento "álmico", y el olor a magnolio, ese olor excesivo, inundó la estancia y les instó, animó... casi obligó a sellar ese momento de la única forma que saben hacer los enamorados. Y en ese momento descubrió él aquel lunar que Jassiba ocultaba, herencia de su abuela y que motivó versos y poemas de poetas de la época.
Otro día hablaremos de aquellos poemas de los que la abuela de Jassiba se sentía tan orgullosa y que solo uno de aquéllos había conocido verdaderamente.

domingo, 29 de agosto de 2010

ES MÁS QUE DESEO.


Déjenme, déjame Alberto, que les escriba literalmente un pasaje del libro Nueve veces el asombro. Está en su página 69, ¿...? , y capítulo 36, que también el número me es muy sugerente: Dicen que un año sí y otro no, las ventanas de Mogador devoran también toda la luz de la luna. Pero hay quien asegura que esa es una falsa impresión porque son los ojos de las mujeres llenas de deseo quienes desde sus ventanas mogadorianas iluminan todo lo que en la noche brilla, incluyendo la luna y a la ciudad entera. De la misma manera que son ellas y no la luna quienes depositan su mirada sobre la piel morena de sus amantes imprimiéndole un tono de plata calentada por el cuerpo. Y, además, lo hacen con minucioso tacto de filigrana.
Ojos de deseo, sensaciones inacabadas por no comenzadas son enraizadas en exclusivos síndromes de quienes se saben naturalezas puras, estudiantes aprendices solitarios de ver como es lo que se dibuja ser como es. Le definen como un toxicómano de ese perfume tipo must de Cartier del que habla la Rossi en su poema (Estrategias del deseo. Se los recomiendo), y que no es más que un acercamiento a lo que en su corazón reside y encuentra finalmente.

domingo, 22 de agosto de 2010

VIDA DESEANTE.


Estar vivo es una suerte. O una posibilidad. Preveer que la vida sale a tu camino sin haber pensado que podría no haberlo hecho obliga a sentirte más responsable frente a quienes no han contado con ejercer este acto voluntario y en ocasiones maldito de pensar. Mientras escribo estas letanías que me dicen, ayudan a caminar, miro desde mi ventana el cielo, hoy algo encapotado, indeciso en si ha de abrirse a descargar el exceso de amarguras que almacena entre sus nubes o seguir viajando hacia donde otros necesiten con mayor grado sentirse beneficiados con su vómito plañidero.
Y me reitero hoy en que debe concederse una amnistía total a las culpas pasadas. Oigo demasiadas conciencias dañadas por este ejercicio excesivamente incrustado en sus mentes para no obtener ningún rédito con ellas... Y dejarse de lamentaciones y resentimientos. ¿Cómo se vive en el ayer...?, ¿alguien lo sabe?. Como tampoco cómo se vive el mañana. Nadie sabe cómo será... o si será tan siquiera.
Por ello habita en todos los de nuestra casta el deseo de la vida, la que no es tal hasta que se la ama y se es por ella amado, cada día, cada minuto... deseante.

jueves, 19 de agosto de 2010

EL PALACIO AZUL

Alonso Páez, según cuenta el embajador español Ruy González en los diarios de su expedición entre 1403 y 1406 en su viaje a Samarkanda (qué bien suenan sus sílabas, ¿verdad?: sa mar can da), y tras una contingencia desagradable que podrán leerlo en Los jardines secretos de Mogador, ve las dunas que rodean los alrededores de Mogador, confundiéndolo con la ciudad de Abatón y su Palacio Azul: una ciudad sin localiación fija, invocada por el deseo y viva para ser deseada. Quienes la buscan abruptamente no la encuentran y los que se autoniegan poder llegar a ella y no quieren arriesgarse a la hipótesis de sentir sin regalo final, la encuentran, la descubren, aprenden a necesitarla y terminan no pudiendo vivir sin ella. Asimismo, según cuentan otros cronistas como Sir Thomas Bulfinch, el olor que llega de la ciudad y de su palacio son aromas que retan y poseen... como no podía ser de otra forma. "Durante varios días dudamos si estábamos vivos o si ése era ya el paraiso".
Ryad, arquitectónicamente imposible, recomiendo leer este capítulo a quien esté en camino de hacerse un espacio para habitar o simplemente decorar con objetos que pueden ser perfecta y razonadamente ilusorios lo que será su abrazo vital en los próximos años. Le ayudará. En cada rincón de donde el aura del habitante se desparrame se creará un jardín de recuerdos, aquellos que surgen del deseo, aquellos que siempre quedarán... como Mogador.

sábado, 14 de agosto de 2010

ANDAR.


Dice un proverbio zen: "Anda o siéntate, pero no vaciles".
Fatma solía caminar con paso seguro. Miraba hacia el horizonte con la seguridad de quien sabe que al final del camino está todo. Se sabía observada, deseada, motivo secretante de jugos orgánicos siempre relacionados con el sistema nervioso del humano que la miraba, pero su memoria estaba orientada hacia aquél, el que vendría tras el desierto de agua que bañaba Mogador. Cada día significaba un día menos en la espera angustiante.
ARS creó y recreó en su trilogía del deseo el pensamiento laberíntico de la mujer, la que es amada también, la que no vacila (al menos nunca lo dirá), la que llora en la sombra como dice la canción: " No por dolor, no por tristeza, / no por la antigua soledad:/ porque he olvidado ya tus ojos/ hoy tengo ganas de llorar), la que mira el plenilunio y devora el tiempo hasta que el sueño de la razón cree monstruos, como nos hizo ver Dn. Francisco de Goya y Lucientes.

viernes, 13 de agosto de 2010

NUEVOS

Hace unos días, en una reunión de integrantes de la casta nos preguntábamos qué grado de escepticismo poseemos los que ni creemos que habitamos el mejor de los mundos posibles ni nos preguntamos cómo será el peor.
Nos preocupaba llegar a pensar que podemos estar de vuelta de muchas cosas, de haber visto excesivas tormentas o demasiadas beatíficas situaciones. Escribieron sesudos filósofos que, en estado natural, la vida del hombre es solitaria, pobre, tosca, brutal y breve. Y otros, que son los males colectivos los que dañan y malean al hombre, que de por sí es bueno, que nace libre y ama la igualdad... Tal vez por ello podamos caer en el deja vu de astiarnos repetir acciones y en cambio dirigirnos a buscar horizontes nuevos en el espacio de nuestro trabajo o en retos nuevos que nos inciten a ampliar territorios cognitivos en nuestro ya cada vez más esclerosado cerebro. Crear nuevos colores, inéditas texturas vitales nos mueve.
De entre sus cualidades son el desarrollo de la visión y la audición lo más noble que la vida contiene, decía Pessoa (que en ocasiones parece escribir como un británico típico), y son los demás sentidos plebeyos de por sí ...plebeyos y carnales... rechazables. Sin embargo, los Sonámbulos, concluimos al unísono, amamos esas otras culturas también. Nos consideramos mixtos, mestizos, completos incompletos, como la canción de Pau Donés.
Y en tal punto brindamos con un excelente cava frío que nos retaba a ser hipnotizados con sus jóvenes burbujas serpenteantes y ensoñadoras.

jueves, 12 de agosto de 2010

POR Y NO PARA.

Recuerdo haber leido en Los nombres del aire un episodio acerca de cómo una egipcia llamada Sofía aconsejaba sobre cómo retener a sus amores por medio de sortilegios y pociones mágicas. Fatma se quedaba absorta oyendo tales discursos acompañados de una mímica que tan solo podía hacerla quien vive de ello, por ello. Solía estar en el hammam, en donde existía la sala de las serpientes. Treinta cobras desdentadas y excesivamente aceitadas se escurrían entre cientos de pequeños cojines de cuero y por los cuerpos desnudos de quienes, mañana y tarde, gustaran de sus privilegios. Había quienes tenían sus preferidas, y otras eran privadas que tan solo las sacaban de su canastos cuando sus dueños estaban presentes. Aunque a Fatma le asqueaba el reptil, sí en cambio existía una cierta fascinación que la atraía hacia esos ojos electrizantes y en algo hipnóticos que parecían decirle que debía estar siempre atenta a la fuerza del destino, aquél del que luego hablarían los de su casta, los que vivieron para vivir, no por vivir...

lunes, 9 de agosto de 2010

LA ESENCIA






En los labios del agua es una obra de ARS que habla reiteradamente de la esencia de la vida, del amor. Lo asemeja con un jeroglífico interminable que constantemente se enreda entre nuestros sueños, nuestras miradas, nuestra superficie corpórea. Y es tan complicado hallar quien lo descifre, que cuando nos descubre a Maimuna, su forma de amar en todas sus dimensiones, física y poéticamente, su personalidad ... "especial", parece que las respuestas a todas las preguntas han llegado a su destino. Pero no. Fue tan fugaz su estancia...Hablaba de misterio y de lealtad pero también de pasión sin saber que estaba hablando de nosotros... Los Sonámbulos.

Se sentía cuando hablaba de amor su aspiración a ser correspondida, no agradecida ni compadecida. Era una mujer valiente. Creía en aquella definición que oyó a su maestra: "El amor es la ausencia absoluta de miedos". Aunque no olvidó el resto de aquella conversación: ¿Y a qué es a lo que tenemos miedo?- le preguntó. "Al amor" respondió.

miércoles, 4 de agosto de 2010

APRENDER A MIRAR

Dice un proverbio japonés que "El sentido de la vida, es dar a la vida sentido". Parece tan sencillo pero es muy difícil para desgraciadamente tantos... En realidad es motivación lo que nos mueve. Desgranar cada día como lo distinto que es del anterior, y fundamentalmente librarse de lo tóxico para adoptar el hábito de no tener que pensar en ello para hacerlo.
Recuerdo que un día, un sabio indio fue a entrevistarse con un Buda.
-He oido decir que el budismo es una escuela de iluminación. ¿Qué método utilizáis?, ¿cómo es vuestro día a día?.
-Andamos, comemos, nos lavamos y nos sentamos- respondió el Buda.
-Pero... todo el mundo anda, come, se lava y se sienta. ¿Qué es lo extraordinario?.
-Sabio hombre-respondió el Buda- cuando nosotros andamos, somos conscientes de que andamos. Cuando comemos, somos conscientes de que comemos... Las personas, en general, cuando andan, comen, se lavan o se sientan, no son conscientes de lo que están haciendo.
-¿Y eso es lo que puede ayudarnos a acercarnos a la iluminación y abrirnos a la naturaleza del buda?.
-Todos los seres humanos son intrínsecamente budas, dotados de sabiduría y virtud. Pero, como los espíritus de los hombres están cegados por el pensamiento ilusorio, ellos no se dan cuenta.
Imagino, desde la ignorancia de la que me estoy seguro poseer cuanto más años cumplo, que gastaré toda mi vida (lo que me queda ya de ella) en busca de esas enseñanzas que están en mí y que cada día intento encontrar... El día que no lo haga mi vida habrá perdido sentido.

sábado, 31 de julio de 2010

JARDÍN CANÍBAL.


Gilles Clément dijo que viajar nutre a un jardinero más que un sabio tratado de jardinería. Posiblemente todos los que acuden a Mogador han leído a Clément y no necesariamente son jardineros, aunque sí hayan leído Los jardines secretos de Mogador, de ARS, y se han doctorado en Sonambulismo tras haber conocido al ciudad del deseo, la de los nueve vientos que anuncian la salida del sol.

Hay un párrafo del libro (hablando del jardín caníbal) que siempre me ha obligado a volver a él, releerlo e imaginar escucharlo de labios del autor. Dice:


Sabes que quiero ser como esos murciélagos y comer tus frutas. Y si es necesario voy a pelear por ellas. Sabes que quiero ser esas ramas estranguladoras que te rodeen con hambre y suavemente de devoren. Pero también quiero que tú seas ellas sobre mi tronco. Sabes que mis deseos de tí me estrangulan, me convierten en escalera por la que subo hacia tí plenamente.


Os recomiendo leer el libro. A poder ser, de noche, con solamente una luz acariciando la lectura y sin ningún aditamento sonoro que pueda distraeros. Si además es en un mes cálido, por ejemplo, agosto, y cerca del mar... será perfecto. Si en tierra adentro, es recomendable colocar un vaso con agua, a poder ser con un ramillete de menta fresca dentro.

Y a disfrutar...

viernes, 30 de julio de 2010

DESCUBRIMIENTOS.


Aquella noche soñó que habitaba en el país de Alicia: "Si aspiras a vivir tú, deja que mueran las palabras. En tí ellas sustituyen al color, al sabor, a los aromas. Te mueres de hambre porque sólo ves naturalezas muertas muy bien pintadas, pero nadie te oferce comer. Un menú no es un banquete; saber la fórmula del agua no te saciará la sed; conocer qué son los estambres y los pistilos no te llevará a su aroma".
Adentrarse en la vida es como penetrar en el mar, descubrir que cada ola es distinta a la que antes lamió tu cuerpo, que intuye pero no reconoce, calma pero inquieta no saber con certeza cómo será la siguiente. Todo descubrimiento.

miércoles, 28 de julio de 2010

EL VIENTO.


Mogador es una ciudad de voces que resuenan, como dice ARS en Los nombres del aire, y sus murallas son como los labios que amplifican y modulan su canto. Y sobre cada una de las 666 torres que tiene la muralla, un dragón hueco de piedra, que gira con el viento como una veleta, recibe los ruidos de la ciudad y los transforma y modula para que todo aquel que llega a la ciudad nunca olvide este sonido.
Fatma solía pasear por la parte más alta de la ciudad deteniéndose cada vez que el viento alborotaba sus ropas. Entonces se ensimismaba en cualquier cosa que tuviera al lado, en una especie de diálogo de asombros que le llevó también a Kadiya y el recuerdo de su conocimiento en el hammam. Como ya se ha dicho en algún episodio de este blog, los hammam son el espacio donde la imaginación corre a mayor velocidad, donde cualquier mujer que deseara debía acudir. La transcendencia que Fatma daba a los pensamientos podía ser superpuesta al destino. Un destino siempre debe ser comparable a nuestra identidad, nunca obviada a las experiencias particulares, las que nos califican como individuos, como únicos.
Desconocía Fatma lo que un erudito del renacimiento francés llegó a decir: " Cada uno es heredero de sí mismo". Y así era, así es. Ella nació y creció para ser fruto y esencia del deseo, sentir como todos los días que paseaba junto a las murallas el viento que la poseía, envolviéndola de abajo a arriba, susurrándole sus mensajes de quien partió por el Atlántico hacia búsquedas misteriosas. Y tal vez por ello, iba liviana en su vestir interior, para que la posesión sensorial fuera más estrecha, menos superficial, más profunda allí donde el control de pierde, y mientras se le cortaba el aliento instaba a sus pensamientos que le regresara pronto, o que como dijera Ahmed, la eternidad la amparara.

domingo, 25 de julio de 2010

CALMA.

Todo humano desea ser acogido con calma, como lo fue la creación de Mogador por marinos deseosos de un puerto que los recibiera con calma. También se dice que fueron caravaneros que cruzan el Sahara anhelando también un lugar de arribo y temporal recogimiento.
El ser humano necesita encontrarse consigo mismo, con su eterno pasado y con su potencial porvenir. Hace años nos sorprendían las "huídas" de aquellos hippies que se conducían a India en busca de su autoconocimiento. Hoy son sesudos ejecutivos en haciendas alejadas de la ciudad, quienes intentan por todos los medios acercarse al nirvana por el que deseperan y del que huyeron en pos de dinero y fama. ¿Son yuppies fracasados y recuperados para la existencia o es simplemente un espejismo almibarado?.
Lo que sí es cierto es que los de la casta de los Sonámbulos crecen en número, y que su concepto existencial es progresivamente seguido por más adeptos que han encontrado esa luz de la que ARS comenta en sus escritos, esencialmente en Nueve veces el asombro, donde relata que Mogador, al mirarla, es imposible no apasionarse por ella, y de paso enamorarse de la persona que se tiene al lado.
De alguna manera, Mogador deja una huella indeleble. Nadie va a ella de paso... Dicen que una lengua antigua traduce su nombre como "lugar donde aparece el destino", donde se hace visible de pronto el sentido de la vida, porque toma el cuerpo de un deseo ardiente por una persona.
Las mujeres mogadorianas se caligrafían sobre el pubis el incendio que ha consumido o transformado suss vidas amorosas. Ellas están tras la llama... son la llama.
Los Sonámbulos hace siglos que viajan por otras tierras salpicando sus fijaciones hipnóticas, contagiando con su mirada otras conciencias, salvando mentes de vacíos existenciales.

miércoles, 21 de julio de 2010

INENTENDIBLE Y COMPRENSIBLE.

Cuenta el protagonista de En los labios del agua, que cuando escribe sobre Aziz y Hawa, sabe, y reconoce, que habla también de él, porque él es... él. Afirma que siente celos porque Hawa es también la suya, la que le sedujo, la que amó hasta su muerte. Sin embargo, no odia a su contrincante, su rival imaginario. Se ha introducido de tal forma en su mente que son dos los Sonámbulos que habitan en uno mismo. Escribiría más sobre él, pero algo interior me lo impide, me exige que a quien lea este blog se dirija al texto y se impregne de ese capítulo, el tercero, el que habla de los orígenes de los preludios que crearon el deseo, y que finjan no sentirse interesados al leerlo para que la duda les incite a volver a leerlo de nuevo y gozar de la esencia de sentir que el tiempo se detiene y que alguien desde lejos le está acunando mientras le tararea una canción que no posee música, solamente letra, inentendible y en cambio comprensible con toda su intensidad...

domingo, 4 de julio de 2010

AZIZ Y LOS DE SU CASTA.


En Los nombres del aire, ARS cuenta cómo Aziz escribió el libro homónimo y cómo aquél reconoció a los integrantes de la casta de Los Sonámbulos, aunque Aziz no los nombrara. Dice que son hombres y mujeres con imaginaciones entretejidas, creando otra realidad en el mundo, la realidad de sus deseos, que son los que movilizan sus acciones, sus cuerpos. Habla en él del mundo de sus sueños, sentimientos intensos más que certezas, una dirección del movimiento del cuerpo más que una certificación familiar. Dice también de los integrantres de la casta que no somos una secta, una raza o una sociedad secreta, aunque tenga mucho de las tres. Y sí tiene más de enfermedad genética y de delirio comunitario. Pero es más de misterio compartido por hombres y mujeres de diferentes tiempos y lugares.
Sí, yo también creo que la intensidad y la amplitud de la casta no depende del lugar ni del espacio ni mucho menos del tiempo en que se viva, depende de cómo se ve el espacio, el tiempo o el lugar en que se habite, cómo se interprete la vida y cómo su intensidad, o lo que otro que pasaba por allí dijo, más lo intenso que lo extenso.
Los calígrafos de Mogador, cuenta ARS, necesitan pertenecer a una silsila de calígrafos, o lo que es lo mismo, una cadena espiritual que se remonta a varias generaciones, no necesariuamente emparentadas entre sí, pero relacionadas por la sustancia de su vocación de artistas de la escritura. Aziz encontró una silsila de deseos, una cadena de seres tocados por el mismo espíritu deseante y la llamó casta de Los Sonámbulos.
No son fáciles de convivir pero nunca de molestar ni hacer malgastar vidas porque saben de la duración tan escasa. Los Sonámbulos prefieren saber que están ahí unos y otros, y que nutrirse de los conocimientos por saber es el tesoro más grande al que pueden acceder por ellos mismos.

domingo, 27 de junio de 2010

AMBIENTE HAMMAM


Ya se comentó en un par de ocasiones, la importancia del hammam en la vida de Fatma, el universo de sensaciones que le provocaba, la exaltación de sentidos atenuados hasta entrar en esa atmósfera húmeda, de luz adivinada tras las lámparas de aceite de las esquinas o del escaso y tímido sol que en forma de lanzas buscaba esquinas para esconder sensaciones. Los olores de esencias varias según las tinas de las estancias en las que se iban introduciendo los cuerpos de las mujeres por la mañana, de los hombres por las tardes provocaban citas misteriosas entre ambos sexos, alimentando la imaginación de quienes adivinan antes que aseveran, esconden antes que ofrendan. Ellos saben que han estado. Ellas saben que estarán.
Cuenta ARS en Los nombres del aire, que a la entrada del hammam había una inscripción que decía:
Entra,
Ésta es la casa del cuerpo como vino al mundo,
la del fuego que era agua,
la del agua que era fuego.
Entra.
Cae como la lluvia,
enciéndete como una paja.
Que tu virtud sea la alegre ofrenda
en la fuente de los sentidos.
Entra.
Fatma, ya hecha agua, miraba los ojos de las otras mujeres, siempre los ojos. Pronto adivinaba quienes eran almacenantes oproveedoras de sus propios sentimientos, quiénes podían entender qué es lo que sentía, qué le importaba, qué despreciaba, a la vez que su desnudez la hacía crecer, despojándola de la cotidianeidad vergonzante de mantenerse opaca, ser todo misterio aunque toda seducción mental.

viernes, 25 de junio de 2010

HEDONISMO SONÁMBULO.


Ver atardecer, contemplar la promesa sin nostalgia es uno de los placeres con los que Mogador obsequia al visitante. Apoyarse en su muralla todavía caliente por las caricias que los rayos del sol otorgó a quienes buscan para hallar, descansan para continuar, callan para poder hablar...
Desde siempre, los que hacen buen uso de su inteligencia, viven como quieren, ni bien ni mal, intentando nunca dañar escipionamente, solo acompañar a los buenos pensamientos, los que nunca traicionan.
Descender a la vida es el misterio de la casta de Los sonámbulos, conocer que de ella no se sobrevive, motivo último para disfrutar de ella un tiempo verosímil, nunca virtual.

jueves, 24 de junio de 2010

EL AMOR SIEMPRE.


Mi admirado Antonio publicó un poema hace ya trece años, al que siempre vuelvo, a sentirlo, a recordar acercarlo a quien precisa aliento o sosiego:
Puede el amante
dejar de amar, pero ay, amará siempre
el tiempo en el que amó:
cuando, al amanecer,
cabía el mundo entero
dentro de una mirada;
cuando el amanecer rompió a cantar
lo que no se sentía con fuerza de decir.
(Poemas de amor. Editorial Planeta)
Hoy pienso en amigos que están pasando o lo han sufrido episodios como el descrito citado arriba. El desamor no siempre ha de obligar al paso del odio, la desaforada crítica siempre destructiva. Saborear lo que se tuvo y se gozó, debiera amortiguar cualquier dolor del alma, sin embargo es casi imposible conseguirlo. Siempre en el desamor hay alguien que puso más en el plato de la balanza, alguien que hincó más el diente en la manzana, alguien que dejó de lado más su vida por la del otro...
Si todo amor conduce a un cierto desamor... aunque no exista abandono, aunque se mantenga la unión por toda una vida, ¿por qué no se valora cuando se posee, cuando el deseo llena la existencia... se preguntan Los Sonámbulos?

miércoles, 23 de junio de 2010

PALABRAS.


"Tu voz hace sentirme azafranado" cuenta ARS en Nueve veces el asombro, que le dijo el amante a su amada, cuando comenzaron a sentirse teñidos del deseo ardiente del otro. Y es que el azafrán (zaffaraán) es palabra para acariciar. Su solo sonido al nombrase provoca deseo. Se dice que era y es el nombre de un tesoro, y también un veneno si se toma con exceso...
Los amantes se miran con los dedos pero se dibujan y se tocan con la boca. Los amantes se escuchan incluso a través de sus silencios. Por ello cuando verbalizan palabras rebuscadas en su disco duro cerebral eligen las que mejor tonalidad expresan y contagian y aturden a su amado/amada. Todo está predestinado aunque no lo admita la espontaneidad del momento, el aire que de pronto se aviva, la luz que se atenúa.

domingo, 20 de junio de 2010

ESTRATEGIAS DEL DESEO.

Fue una atracción a primera vista. Cuando abrí el poemario Estrategias del deseo, de Cristina Pieri Rossi, (de la que ya he colocado alguno de sus pequeñas grandes obras en este espacio de coloquio con vosotros) en una tarde de octubre de 2004, me enganchó. Supe que a partir de entonces, sus poemas iban a formar parte de mi vida en períodos concretos, o no, no sé. De lo que sí sabía con aplomante seguridad era que había redescubierto a una gran estudiosa del alma del ser humano. La leí en alguna otra ocasión pero, lo admito, no le presté demasiado tiempo. No era el momento. Seguro. Todas las cosas, todos los seres, tienen un momento. Que lo descubramos nos ocupa toda una vida. Solo hay que esperar...
Y fue cuando abrí en la FNAC el poemario con disciplencia no menos curiosa por la página 62 y apareció PARANOIA:
Me preocupo por tu cuerpo
tus leucocitos tus linfocitos
el páncreas la glándula pineal
y la velocidad de eritrosedimentación.
Observo angustiadamente
tu palidez
y el color de tu orina.
Temo que un agente patógeno
-un virus, una bacteria maligna-
lo deteriore lo destruya
como un terremoto
un aluvión
una guerra
otra catástrofe cualquiera.
Todos los días pasan cosas así.
Todos los días muere lentamente
lo que más amo.
Tras ella siguió PARANOIA II, PERFUME, ADICCIONES , EXUBERANCIA, LE DIGO A MI SEXO, ONCE DE SEPTIEMBRE, MADRID 11 DE MARZO...
Lo he prescrito a muchos Sonámbulos ya, y hoy también lo hago, tras releerlo una vez más, con múltiples anotaciones mías sobre los márgenes, con post its de colores separando los mejores poemas ayer de los óptimos hoy, con mi olor sobre sus páginas levemente amarillentas impresas en A & M Gràfics, S.L. de Santa Perpètua de Mogoda, provincia de Barcelona, como todos Uds. saben.
Qué disfruten.

sábado, 19 de junio de 2010

Kama Sutra

Todos Los Sonámbulos conocen el Kama Sutra de Vatsyayana, el clásico, el que todos lo copian y que fue concebido a orillas del Ganges, en la ciudad de Varanasi, o Benarés, allá en el siglo III. Bañarse en él, lo compara ARS con hacerlo en el río del erotismo, donde unos navegan y otros naufragan...
En India se dice que hay tres metas en la vida: trabajar y alcanzar el bienestar; meditar y alcanzar riqueza espiritual; y hacer el amor y alcanzar la felicidad más profunda. El Kama Sutra se entiende mal por aquellos que solo ven su propia nariz; es un tratado de búsqueda del placer sobrenatural, alcanzar lo sagrado, respetando a con quien se hace el amor, tejiéndole con su hilo de deseo hasta que el amizcle es solamente uno y la posibilidad de separación de sus cuerpos imposible.
También los tratados árabes hablan de la búsqueda de la perfección amatoria. En concreto, Ibn Hazm tiene pasajes muy interesantes al respecto. Curioso. Dos culturas tan lejanas entre sí y tan próximas en la veneración del deseo...
Los Sonámbulos prolongan el tiempo de la ejecución amatoria. No quieren que se agote la sensación única de tener entre sus brazos, entre sus piernas, entre sus ojos, lo que les hace brotar cada mañana para continuar buscando la verdad.

domingo, 13 de junio de 2010

DIBBUKS


En el libro de ARS, En los labios del agua, se habla de los dybbuks, leyenda que en algunas culturas atribuye a almas perturbadas de seres que murieron sin haber cumplidos sus destinos y regresan a la vida encarnados en otros para así culminar su obra. ¿Podría ser el deseo de Los Sonámbulos almas que regresan para recobrar aquella felicidad de la que no pudieron probar en otra vida...?.
El deseo nunca será la culminación siempre será el puente para llegar a... a donde se anhela llegar o a donde se niega acceder para que persista, para que no muera y se torne estatua de sal. Los Sonámbulos propagan, sí, el deseo, el complemento indirecto que anude la frase del amor. Como bien dice ARS, Los Sonámbulos somos siempre piezas de una apuesta mayúscula aunque creamos ser protagonistas de escenas en las que somos tan solo un detalle insignificante del decorado.
Mantengo que el deseo es consciente y que el deseante sabe de su intoxicación caducante o perpetua. Tiene la intención pero desconoce si también la capacidad para entender los diferentes lenguajes que se hablan por todas las tierras donde dos seres humanos se encuentran, se miran, se saludan y olvidan olvidarse. ¿Existe una traducción fiable de los idiomas del deseo...?...¿o es un diccionario oscilante el de los deseos, para subrayar la incierta disponibilidad de ambos: el deseante y el deseado...?. Es interesante persistir en la búsqueda del significado real y Los Sonámbulos sabemos qué dybbuk nos ha tocado vivir, tal vez... para otros.

domingo, 6 de junio de 2010

UNA VUELTA MÁS.





Me afirmo cada vez más en la necesidad que debiera tener todo humano en velar algo su existencia para subsistir. Y digo "debiera" porque evidentemente no lo alcanza a la sazón de lo que veo y oigo. Siempre, todas las civilizaciones han colocado un tamiz al que, en la mayor de las veces, que le han llamado cultura, en cualquiera de sus acepciones, para separar la realidad de lo que "debiera", (otra vez sale el condicional dichoso...) ser. Quieren la verdad.
Cualquiera va en busca y captura de la verdad sin saber que la verdad no es de nadie: solo podemos descubrirla, no crearla, no inventarla, por mucho que políticos y financieros se obstinen en querer hacerlo, ¡y menos ellos, que hacen todo lo posible por prostituirla!. Dice un refrán que la verdad es un espejo roto en mil pedazos. Y lo creo. ¿Por qué lo más cierto proviene de la sencillez...?
El ser humano siempre se refugia en aquello que le place porque en el fondo es un hedonista recalcitrante, hipócrita sí, aunque sin necesidad, porque cuando su soledad le pregunta no puede engañarle: le conoce demasiado bien para no intentar engañarle. Es por ello que la cultura, el pasado y el futuro, le conduce a la esencia de lo que un día oyó que profesaban algunos aislados de lo imperante, de la algarabía sin clase, de la rutina sin finalidad, los nunca descatados, los siempre discípulos de la casta de quienes nunca podrían autoengañarse, Los Sonámbulos. Aquellos que, como dice Jassiba, viven bajo el dominio de lo invisible en el amor, siempre deseantes pero nunca convencidos de haber alcanzado lo que se desea. Saben que el deseo es una búsqueda, y tal vez en ello resida cierta perfección de su espíritu, que lo radican en el momento, lo perfeccionan maduramente, en nada simulando piterpanientes, epidemia perdurante en nuestra sociedad, que no atiende al tránsito sino a lo estático, también en lo mental. Son Los Sonámbulos vidaejercientes, seres sin complejos que expulsan la manipulación del ser humano, del viviente.
Feder, otro sonámbulo que estuvo en Mogador, me hablaba de sus noches mágicas contemplando aquellos ojos que nunca vio ni nunca volvería a ver. Y me sentía feliz, me decía, porque mientras yo los contemplaba, ellos me miraban. Vivía el momento de la aurora como la última razón de la alegría, aceptando que en el río de la vida sonámbula no se nada contracorriente: él nos lleva; el éxito radica en dejarse llevar con alegría, no en programar nuestra dicha, que en este negociado prima el corazón, no el cerebro.

martes, 1 de junio de 2010

NUBES y DESEOS.


Cuando la atmósfera está pesada, como hoy, intento leer En los labios del agua, de ARS. Se auna la intención y lo absolutamente incierto. Su capítulo sexto es intranquilizadoramente sosegante. Te sumerge en la relación de Aziz con Maimuna y resulta imposible no cotejarla con el mundo onírico.
Habla de la tendencia de los de nuestra casta a ser pararrayos de los deseos dispersos en el mundo, tantos y de tanta variedad que resulta una extravagancia que exista calma de deseos. Y explica, con gran lógica, que los nórdicos nada tienen que ver de los ecuatoriales, ni obviamente los occidentales con los orientales, pero todos -añade- se mezclan y cubren el cielo de nuestra imaginación con su tejido simbólico. Las nubes son, por eso, el tatuaje de nuestros deseos, su lenguaje secreto.
Ahora mismo, tras la ventana entreabierta por donde circula una ligera brisa que se va por el extremo de la casa veo ese algodonoso lenguaje desgarrado a instantes, balanceante entre el azul grisáceo y el amarillo sangriento, e intento creer que se detendrán frente a mí y me hablarán y... y es imposible, porque el desconcierto jadeante de otra nube empuja a la primera para usurparle su lugar, se enreda y desenreda, como nosotros, Los Sonámbulos, y nos anuncia que ya somos lo contrario de lo que creíamos, porque en la atmósfera deseante que respiran -vuelve a decir ARS- en la atmósfera deseante que respiran, nadie controla a nadie, nadie podría.
En el mundo en el que nosotros habitamos, los deseos siempre son apasionados, aunque se exciten delicada y no volcánicamente, como parecería tener que ser. Resulta deberse a la renuncia que se ha hecho a todo lo programado.
Mantengo, como Sonámbulo que soy, que la felicidad es lo menos programable que existe, lo opuesto a un proyecto al que un aspirante se atiene. Tiene más de espiritual que de físico, tal vez porque quien lo dice es un hombre entrado en experiencias, y el hallazgo lo escruta con mayor sosiego. Leí en una ocasión lo que escribió el sabio Píndaro: Sé el que eres, y desde entonces ha entendido más profundamente a los fundadores de su casta.

domingo, 30 de mayo de 2010

DESEOS CONCÉNTRICOS.

Dicen que los mogadorianos hacen el amor pensando que recorren las calles de su ciudad, que como sabéis son concéntricas. Y nunca es igual un paseo concéntrico, siempre posee algo que le hace saltar a otro círculo en una parte distinta del mismo, dependiendo de la presión del día, la luz que les rodea o el sonido que los mece... siempre hay algo que sorprende a los amantes porque siempre la sorpresa amorosa está en la naturaleza de la espiral y el deseo que alimenta el vacío interior, sosegado y desentendido de las perturbaciones de otros, en otros lugares que no son Mogador.
Me contaba el escritor, que la ciudad le hablaba mientras imaginaba, y que su silencio sonoro le era imprescindible para modelar sus deseos, hacerlos creibles, reales, primero para él mismo, luego para otros, sonámbulos como él. Y cuando más tarde otros habitamos la ciudad del deseo pensando que, fuera por intuición o por instinto, nos debíamos autoexigir lo que a otros nos les exigiríamos jamás, encontramos ... sentimientos; porque ahora, por fin, las emociones pensaban y las razones sentían, que todos éramos al fín la misma cara y cruz de nosotros mismos, espejo de dos caras en esa heredad única del cerebro que es cada corazón. Comprendimos, por fin, que intentar calmar los deseos mediante la posesión, como mantuvieron los clásicos, era tratar de apagar un fuego echando paja. Porque los deseos son insaciables y que lo que los adormece se adquiere en el fondo del alma, y que no hay nadie que no sienta más deseos que necesidades, ni más necesidades que satisfacciones... De ahí la impaciencia que descuartiza y anula.
Mogador es el shangri la de muchos destinos concéntricos que no han sabidopodido dar el salto a esa mirada cruzada como los arcos de una bóveda y como en postrer diálogo interno se dejan seducir por donde nada está de paso y todo se dispone para estar, donde a Fatma se la ve en cada mirada, en cada sonrisa cautiva, en cada inspiración de sus noches ajazminadas. El amante busca meterse en su sueño, ser su cautivo una noche más, claudicar a su deseo para no olvidarla y seguir deseando al nacer el alba.

miércoles, 26 de mayo de 2010

ARCILLA POR MODELAR.



Dijo hace años un existencialista que la angustia es el temor de lo que se desea, de lo que todavía no se posee. Tal vez, añado yo, también de lo que se tuvo y se fue. Igual esencia pero distintos componentes para el aroma del desconcierto.

Únicamente por el continuado esfuerzo de resistir a lo gregariamente entendido como formal se levantan los pesados estores de la duermevela, apartando definitivamente las prevenciones personales, las torpezas del autodesconocimiento y de la alucinada percepción. Un día llega lo que hace vivir, el amor, no buscado, tan solo encontrado, y con él la verdad y la fe de un destino común, porque el destino es una ruta que se recorre paso a paso, una meta que se intuye que se encuentra allá, tras aquella colina, al volver el recodo del camino, pero que se persigue. Es como el tao de los orientales, una continua búsqueda de la perfección.

Freud le dijo una vez a su discípulo Erikson que la capacidad de amar es el hito que marca la plena madurez, la que limita el dar y el recibir, la que vuelve la mirada a uno mismo, prescribiéndose la necesaria dosis de satisfacción... que cada humano necesitamos, aunque no se admita inconscientemente. Es como el sol, que cada día se hace más el distraído negándose a ocultar con la docilidad de hace tan solo unos meses...

Leí una vez que el ser humano es un sentimiento fallido y desencantado porque conoce de antemano su incapacidad para sostener a lo largo de su vida un mismo sentimiento. No sé, posiblemente sea así. No estoy seguro de admitirlo. De lo que sí lo estoy, es de que puede ser un perfecto hacedor de sus propios deseos, aquellos que pueden menguar su vida si no los lleva a cabo, con esfuerzo siempre, en ocasiones con dolor...
En Mogador se habla de las telas de la memoria, que son cuadradas y pequeñas como servilletas. Miden, según cuenta ARS, dos palmas de mano por cada lado. Por eso, como una forma de hospitalidad y cortesía, les dicen a sus visitantes que "la Historia está en sus manos". Hay profesiones en las que la historia también está en sus manos, como esas telas. Una es la del alfarero. Modela el barro con tal fuerza, pero con tal dulzura, que nada ni nadie podrá nunca apearle de la nube que él ha creado para vivir de y con su amor... Su dolor es a la vez su felicidad de nuevas figuras, estructuras inanimadas, informes todavía entre sus pensamientos esperando comenzar a andar de nuevo, en compañía, sin dolor, con esperanza.

sábado, 22 de mayo de 2010

JARDÍN DE PIEDRAS.

Los sonámbulos somos seres de lo mínimo. Valoramos lo que sabemos nos conmoverá, una nube cambiante, un gesto, una sensación. Ignoramos conscientemente lo que para otros son vínculos vitales necesarios, armados de cotidianeidad e inveterado acto de comunión con la moda del día. Nosotros sabemos cómo no somos y nos gusta ser de esta forma. Un menú no es un banquete, como deshojar la rosa y comprobar la inserción de sus pétalos, visualizar sus estambres y pistilos no descubre su sencilla majestad perfumada, y ni incluso saber la fórmula del agua puede saciar nuestra sed... Nos conocemos hasta cuando nos miramos en los espejos, reflejos de accesos hacia necias artificialidades de guetos para novatos sin destino. Somos. Y éso nos basta...
Hoy he releído Los jardines secretos de Mogador, de ARS, y estoy valorando crear el jardín de piedras al viento del que habla Alberto:
" Es un jardín muy pequeño: ocupa tan solo la azotea de una de las casas que dan sobre la muralla de Mogador, muy cerca del Bastión de la Sqala, que es donde el viento golpea con más fuerza. Un hombre que fue jardinero del rey, ya retirado, decidió hacer un jardín en su casa, un jardín de piedras.
Eligió piedras bellísimas del río, que no son comunes en Mogador, de un tamaño que es igual al de una mano grande extendida. Las perforó por el centro y en cada una incrustó una varilla de metal delgada como el dedo de una niña. Cada varilla, de sesenta centímetros de largo aproximadamente, con su piedra en la punta, fue sembrada en el techo de su casa y expuesta al viento.
La distancia entre cada piedra es suficiente para que el viento las mueva y se golpeen unas contra otras, produciendo una música extraña. Es como un campo de flores frágiles, movidas por el viento. Y como en Mogador, lo único que no falta son vientos, las flores se mueven noche y día. Eso sí, cantan diferente según el viento que las empuja, la humedad del día, la sal que hay en el aire o la fuerza del sol que todo lo detiene.
Es extraña la sensación que emana de este jardín: una fragilidad de flor en un material que sabemos rudo. Una calma que despierta el deseo de seguir contemplándolo.
- Me encanta oir mi jardín- me dice el jardinero retirado que ha sembrado y cuidado más plantas que nadie en el reino...
Le pregunto si extraña sus jardines reales.
-Hasta el rey me envidiaría mi jardín de piedras al viento. Es el más bello que pueda existir en la tierra.

Como él, quiero montarme al viento con mis sueños y crear lo inesperado en tu cuerpo. ¿Imaginas que yo sembrara en tí una pasión que resuene cuando me acerco?. "

¿Sabrá ARS que yo reuno piedras de las tierras por las que paso...?. Me parece estar llevándome sensaciones vívidas y vividas por quienes las habitaron antes y me permiten compartirlas conmigo...

Definitivamente voy a hacer el jardín de piedras. Vivo alto, sonarán sus recuerdos mientras las oigo, me ayudarán a detener el olvido, conservar lo que la vida me enseña.


domingo, 16 de mayo de 2010

TIEMPO MOGADORIANO


En Nueve veces el acombro, ARS nos acerca la realidad de que en Mogador, el tiempo, y no el metereológico, tiene un significado diferente: "... nos permite encontrar ancianos muy infantiles y bebés muy sabios; amantes minuciosos que logran acariciar profunda y efectivamente a cuerpos enteros en un parpadeo y besos que duran toda la vida de los enamorados".
Se comprende así que esta pequeña ciudad acunada por el Atlántico sea reclamo para todo aquel que desea alargar su dicha, mecer sus pensamientos o recrearse con su regalada vida.
Posiblemente haber amado ciega la visión, limita la experiencia, y empuja a la insularidad del alma, a buscar la soledad para vivir más su yo. Algunos dirían que se crean figuras regresivas de un protector útero materno para sobrevivir. Posiblemente... ¿y por qué no?, ¿por qué mediatizar constantemente a quien desea modelar su propia vida... ?, ¿por qué arriesgar a la frustración a quien únicamente, ÚNICAMENTE, desea ser él/ella...?. Realmente sabe que nadie puede ser enteramente una isla, siempre se es un pedazo del continente, una parte del todo.
Los sonámbulos huyen siempre, denodadamente, de hacer zapping con la vida, con su vida. No renuncian a compartir la calidez y las caricias de los eternos instantes que Essauria les concede cuando se alimentan de su breve, siempre, estancia.
Desde el momento en que sus pies contactan con sus límites territoriales, un calambre de poseidad recorre sus anatomías, saben que ella sabe que han vuelto, que necesitaban regresar a quien les arrulló su sufrimiento y sus más íntimos... deseos.

jueves, 13 de mayo de 2010

LUZ Y NADA.


Las noches en Mogador son especialmente estrelladas. Iluminan con tanta potencia que parecen tener vida propia, cuando en el fondo, hace tiempo que ya no la tienen. Se les fue el foco que las iluminaba, se prescindió de su intensidad. En cierta forma, vagan en busca de su esencia, solitarias por el cosmos sin saber qué persiguen realmente, porque fue tan intensa la luz que recibieron que temieron mirar atrás, recelaron quemarse, convertirse en estatua salina, como la mujer de Lot. Prefierieron que les sintieran antes que sentir... Lo reflexionaba en similares términos el lunes una gran persona, excepcional artista de la nada, Ricardo Calero, mientras nos enseñaba su obra, la exprimía para unos cuantos afortunados que sabe valoramos su filosofía existencial. Juntos interiorizamos su autoexigencias, sus filias y también su alguna fobia. Llegó un instante en que me fue imposible materializar nada... Y solamente me despertó la luz al cabo de un tiempo. Y comencé a caminar despacio, silente... nos confesó.
Y es que el individuo ha de hacerse habitable desde dentro, existente desde dentro, asumible desde dentro, nunca desde fuera, que es lo transitorio, artificial ... tal vez por éso no me agradan demasiado las estrellas terrestres. Me recuerda lo que de ella misma dijo la gran Greta Garbo: "Para seguir siendo yo, tuve que dejar de ser Greta Garbo".
Saben los que me conocen que recomiendo con frecuencia viajar, partir lejos... o cerca, pero partir. Partir tiene más de una acepción, y otra diferente, aunque igual, paradojas del destino, es la que sugiere romper con la situación que nos envuelve, ahoga, envilece y tortura. También es terapéutico ser solo uno con uno mismo, ocasionalmente, periódicamente, aunque no sea demasiado bien visto... Tal vez porque independencia e inteligencia se coaligan fácilmente.

domingo, 9 de mayo de 2010

LA VIDA AHORA.

Conozco muchas personas que han vivido demasiado con su cabeza y muy poco con sus sentidos. De ahí que rara vez han vivido su ahora, y siempre se han situado en extremo en el pasado (complaciéndose de antiguos triunfos o sintiéndose culpables de viejas derrotas), o pensando en el futuro (anticipándose a alegrías bastante poco factibles o calamidades todavía en el aire). Desgraciadamente, aquel ahora, exigen que sea el de hoy... y es imposible. Ya pasó. Y provoca dolor...
Una vida ha de contar con una cantidad nada despreciable de sentimientos, sensaciones, amor e intuición, éso que nunca se valora en la nómina de fin de mes pero sí cotiza al alza en la Bolsa de la vida.
Me agrada, sin embargo, que son muchos ya los que despiertan de la hibernación de su alma y de los fríos límites de la razón, en las inmediaciones de su voluntad. La superficie de su piel cubierta con trillones de reacciones bioquímicas a las que llamamos sensaciones reacciona a la llamada de su yo interior, el que no se amortigua sino que se torna calmo y trascendente, para él, por supuesto, en primer lugar, y para los demás, si lo quieren, después.

sábado, 8 de mayo de 2010

SUDORES SONÁMBULOS.



Me seduce la delicadeza con la que ARS habla de Fatma en Los nombres del aire (Alfaguara) al contarnos: "Cuántas veces, sentada en su ventana, dejaba deslizar sus dedos sobre sus labios, lentamente, de tal manera que ella misma ya no sabía si su dedo venía de un lado o de otro, porque más bien parecía recorrer profundidades, provocar la erupción de sentidos nocturnos, la humedad acelerada de su aliento. El aire del mar que tomaba en la ventana era las manos que suavemente la iba tocando por dentro. Erguida iba llenando sus pulmones, abandonándose al aire para sentir su progresiva presión desde adentro. Al mismo tiempo, dejaba caer sus dedos sobre su garganta, pintaba sobre su cuello alargadas caricias que descendían hasta hacerse ligeramente redondas al encontrar el nacimiento de sus senos: que ya le ofrecían premiar dulces demoras en la dureza de sus cimas."
Todo lo que nuestros ademanes expresan son el interior de lo que somos. Es inevitable. Mejor aún: no debe ser evitable. Convivimos realmente pocos años con nosotros mismos para prostituir nuestra propia esencia con titubeantes dibujos mentales hilbanados con nieblas. Somos lo que somos, y no resulta aconsejable detenernos a la mitad de un suspiro. Tal vez por ello, a los sonámbulos, se nos mira con cierta curiosidad por parte de quienes viven siempre pendientes de los pensamientos de los demás... ¿En qué piensas...?- interrogan. Es una geometría implacable la de ellos, los otros, lastimera y lastimante por el daño que infringen a sabiendas.
Fatma, como la calificó Octavio Paz, es el lenguaje inventado de atmósferas insólitas. Yo añadiría que es la hipótesis del mundo que muchos ansiamos y que hacemos nuestro cuando por unos ojos se siente alguien buscado o dos pieles se intercambian sudores.