domingo, 29 de agosto de 2010

ES MÁS QUE DESEO.


Déjenme, déjame Alberto, que les escriba literalmente un pasaje del libro Nueve veces el asombro. Está en su página 69, ¿...? , y capítulo 36, que también el número me es muy sugerente: Dicen que un año sí y otro no, las ventanas de Mogador devoran también toda la luz de la luna. Pero hay quien asegura que esa es una falsa impresión porque son los ojos de las mujeres llenas de deseo quienes desde sus ventanas mogadorianas iluminan todo lo que en la noche brilla, incluyendo la luna y a la ciudad entera. De la misma manera que son ellas y no la luna quienes depositan su mirada sobre la piel morena de sus amantes imprimiéndole un tono de plata calentada por el cuerpo. Y, además, lo hacen con minucioso tacto de filigrana.

Ojos de deseo, sensaciones inacabadas por no comenzadas son enraizadas en exclusivos síndromes de quienes se saben naturalezas puras, aprendices solitarios de ver cómo es lo que se dibuja ser como es. Le definen como un toxicómano de ese perfume tipo must de Cartier del que habla la Rossi en su poema (Estrategias del deseo. Se los recomiendo encarecidamente), y que no es más que un acercamiento a lo que en su corazón reside y encuentra finalmente.

domingo, 22 de agosto de 2010

VIDA DESEANTE.


Estar vivo es una suerte. O una posibilidad. Preveer que la vida sale a tu camino sin haber pensado que podría no haberlo hecho obliga a sentirte más responsable frente a quienes no han contado con ejercer este acto voluntario y en ocasiones maldito de pensar. Mientras escribo estas letanías que me dicen, ayudan a caminar, miro desde mi ventana el cielo, hoy algo encapotado, indeciso en si ha de abrirse a descargar el exceso de amarguras que almacena entre sus nubes o seguir viajando hacia donde otros necesiten con mayor grado sentirse beneficiados con su vómito plañidero.
Y me reitero hoy en que debe concederse una amnistía total a las culpas pasadas. Oigo demasiadas conciencias dañadas por este ejercicio excesivamente incrustado en sus mentes para no obtener ningún rédito con ellas... Y dejarse de lamentaciones y resentimientos. ¿Cómo se vive en el ayer...?, ¿alguien lo sabe?. Como tampoco cómo se vive el mañana. Nadie sabe cómo será... o si será tan siquiera.
Por ello habita en todos los de nuestra casta el deseo de la vida, la que no es tal hasta que se la ama y se es por ella amado, cada día, cada minuto... deseante.

jueves, 19 de agosto de 2010

EL PALACIO AZUL

Alonso Páez, según cuenta el embajador español Ruy González en los diarios de su expedición entre 1403 y 1406 en su viaje a Samarkanda (qué bien suenan sus sílabas, ¿verdad?: sa mar can da), y tras una contingencia desagradable que podrán leerlo en Los jardines secretos de Mogador, ve las dunas que rodean los alrededores de Mogador, confundiéndolo con la ciudad de Abatón y su Palacio Azul: una ciudad sin localiación fija, invocada por el deseo y viva para ser deseada. Quienes la buscan abruptamente no la encuentran y los que se autoniegan poder llegar a ella y no quieren arriesgarse a la hipótesis de sentir sin regalo final, la encuentran, la descubren, aprenden a necesitarla y terminan no pudiendo vivir sin ella. Asimismo, según cuentan otros cronistas como Sir Thomas Bulfinch, el olor que llega de la ciudad y de su palacio son aromas que retan y poseen... como no podía ser de otra forma. "Durante varios días dudamos si estábamos vivos o si ése era ya el paraiso".
Ryad, arquitectónicamente imposible, recomiendo leer este capítulo a quien esté en camino de hacerse un espacio para habitar o simplemente decorar con objetos que pueden ser perfecta y razonadamente ilusorios lo que será su abrazo vital en los próximos años. Le ayudará. En cada rincón de donde el aura del habitante se desparrame se creará un jardín de recuerdos, aquellos que surgen del deseo, aquellos que siempre quedarán... como Mogador.

sábado, 14 de agosto de 2010

ANDAR.


Dice un proverbio zen: "Anda o siéntate, pero no vaciles".
Fatma solía caminar con paso seguro. Miraba hacia el horizonte con la seguridad de quien sabe que al final del camino está todo. Se sabía observada, deseada, motivo secretante de jugos orgánicos siempre relacionados con el sistema nervioso del humano que la miraba, pero su memoria estaba orientada hacia aquél, el que vendría tras el desierto de agua que bañaba Mogador. Cada día significaba un día menos en la espera angustiante.

ARS creó y recreó en su trilogía del deseo el pensamiento laberíntico de la mujer, la que es amada también, la que no vacila (al menos nunca lo dirá), la que llora en la sombra como dice la canción: " No por dolor, no por tristeza, / no por la antigua soledad:/ porque he olvidado ya tus ojos/ hoy tengo ganas de llorar), la que mira el plenilunio y devora el tiempo hasta que el sueño de la razón cree monstruos, como nos hizo ver Dn. Francisco de Goya y Lucientes.

viernes, 13 de agosto de 2010

NUEVOS

Hace unos días, en una reunión de integrantes de la casta nos preguntábamos qué grado de escepticismo poseemos los que ni creemos que habitamos el mejor de los mundos posibles ni nos preguntamos cómo será el peor.

Nos preocupaba llegar a pensar que podemos estar de vuelta de muchas cosas, de haber visto excesivas tormentas o demasiadas beatíficas situaciones. Escribieron sesudos filósofos que, en estado natural, la vida del hombre es solitaria, pobre, tosca, brutal y breve. Y otros, que son los males colectivos los que dañan y malean al hombre, que de por sí es bueno, que nace libre y ama la igualdad... Tal vez por ello podamos caer en el deja vu de astiarnos repetir acciones y en cambio dirigirnos a buscar horizontes nuevos en el espacio de nuestro trabajo o en retos nuevos que nos inciten a ampliar territorios cognitivos en nuestro ya cada vez más esclerosado cerebro. Crear nuevos colores, inéditas texturas vitales nos mueve.
"De entre sus cualidades son el desarrollo de la visión y la audición lo más noble que la vida contiene", decía Pessoa (que en ocasiones parece escribir como un británico típico), y son los demás sentidos plebeyos de por sí...plebeyos y carnales...rechazables. Sin embargo, los Sonámbulos, concluimos al unísono, amamos esas otras culturas también. Nos consideramos mixtos, mestizos, completos incompletos, como la canción de Pau Donés.

Y en tal punto brindamos con un excelente cava frío que nos retaba a ser hipnotizados con sus jóvenes burbujas serpenteantes y ensoñadoras.

jueves, 12 de agosto de 2010

POR Y NO PARA.

Recuerdo haber leido en Los nombres del aire un episodio acerca de cómo una egipcia llamada Sofía aconsejaba sobre cómo retener a sus amores por medio de sortilegios y pociones mágicas. Fatma se quedaba absorta oyendo tales discursos acompañados de una mímica que tan solo podía hacerla quien vive de ello, por ello. Solía estar en el hammam, en donde existía la sala de las serpientes. Treinta cobras desdentadas y excesivamente aceitadas se escurrían entre cientos de pequeños cojines de cuero y por los cuerpos desnudos de quienes, mañana y tarde, gustaran de sus privilegios. Había quienes tenían sus preferidas, y otras eran privadas que tan solo las sacaban de su canastos cuando sus dueños estaban presentes. Aunque a Fatma le asqueaba el reptil, sí en cambio existía una cierta fascinación que la atraía hacia esos ojos electrizantes y en algo hipnóticos que parecían decirle que debía estar siempre atenta a la fuerza del destino, aquél del que luego hablarían los de su casta, los que vivieron para vivir, no por vivir...

lunes, 9 de agosto de 2010

LA ESENCIA






En los labios del agua es una obra de ARS que habla reiteradamente de la esencia de la vida, del amor. Lo asemeja con un jeroglífico interminable que constantemente se enreda entre nuestros sueños, nuestras miradas, nuestra superficie corpórea. Y es tan complicado hallar quien lo descifre, que cuando nos descubre a Maimuna, su forma de amar en todas sus dimensiones, física y poéticamente, su personalidad ... "especial", parece que las respuestas a todas las preguntas han llegado a su destino. Pero no. Fue tan fugaz su estancia...Hablaba de misterio y de lealtad pero también de pasión sin saber que estaba hablando de nosotros... Los Sonámbulos.

Se sentía cuando hablaba de amor su aspiración a ser correspondida, no agradecida ni compadecida. Era una mujer valiente. Creía en aquella definición que oyó a su maestra: "El amor es la ausencia absoluta de miedos". Aunque no olvidó el resto de aquella conversación: ¿Y a qué es a lo que tenemos miedo?- le preguntó. "Al amor" respondió.

miércoles, 4 de agosto de 2010

APRENDER A MIRAR

Dice un proverbio japonés que "El sentido de la vida, es dar a la vida sentido". Parece tan sencillo pero es muy difícil para desgraciadamente tantos... En realidad es motivación lo que nos mueve. Desgranar cada día como lo distinto que es del anterior, y fundamentalmente librarse de lo tóxico para adoptar el hábito de no tener que pensar en ello para hacerlo.
Recuerdo que un día, un sabio indio fue a entrevistarse con un Buda.
-He oido decir que el budismo es una escuela de iluminación. ¿Qué método utilizáis?, ¿cómo es vuestro día a día?.
-Andamos, comemos, nos lavamos y nos sentamos- respondió el Buda.
-Pero... todo el mundo anda, come, se lava y se sienta. ¿Qué es lo extraordinario?.
-Sabio hombre-respondió el Buda- cuando nosotros andamos, somos conscientes de que andamos. Cuando comemos, somos conscientes de que comemos... Las personas, en general, cuando andan, comen, se lavan o se sientan, no son conscientes de lo que están haciendo.
-¿Y eso es lo que puede ayudarnos a acercarnos a la iluminación y abrirnos a la naturaleza del buda?.
-Todos los seres humanos son intrínsecamente budas, dotados de sabiduría y virtud. Pero, como los espíritus de los hombres están cegados por el pensamiento ilusorio, ellos no se dan cuenta.
Imagino, desde la ignorancia de la que me estoy seguro poseer cuanto más años cumplo, que gastaré toda mi vida (lo que me queda ya de ella) en busca de esas enseñanzas que están en mí y que cada día intento encontrar... El día que no lo haga mi vida habrá perdido sentido.