sábado, 9 de junio de 2018

IN TRÁNSITO



Fue ARS durante un tiempo, quien se entusiasmó por los jardines privativos, ésos que no ven quienes su imaginación nunca amanece al anochecer. Yo quise plagiar aquellos momentos irrepetibles del maestro. Y encontré alguien en mi camino que nunca hubiera podido ni pensar la existencia de tal jardín, cerca de los perímetros de la inquietud desbordada por el deseo y desoyente a Confucio en las noches de invierno incluso etilizadas por volcanes que siempre se apagaban cuando más se enfurecían. Y fue entonces cuando apreció que ella fue todo, incluso frontera o anticipo, y en aquel momento la contraseña que no conseguía recordar, aquélla que le remontaba a una ausencia que se prometía prolongada. Y es que hay herencias que son más que despedidas, son hipotecas vitales que nunca pueden llegar a ser pagadas. Seguirá existiendo la voz, el carmín, aquel perfume que no desaparecía ni con cientos de duchas enjabonadas de olvido. Se lo dije. No quiso creerme.

sábado, 26 de mayo de 2018

DILUVIO DE RECUERDOS


Los recuerdos siempre transportan a momentos especiales. Es inevitable. 

"Nos quitamos la ropa mientras subíamos,
había que despojarse de todo, 
y llegar desnudos de ataduras a tu encuentro.
¿Para qué queríamos el vestido impuro
si tú conoces cómo somos?.

Cuando te sentimos cerca,
nos cubriste con tu velo tibio.
Así quedamos, esperando que nos penetraras
con tu rayo de tiniebla,
hasta el dolor del amor en tu sueño."

Hacia la mar de Ítaca. José Mª Barceló.


Hoy, contemplando cómo se abrían los cielos y desplegaban toda su furia sobre nosotros, recordó los versos de este librito escrito por aquel gran amigo que  siempre se  tiene, inevitablemente, al que se llega por pura casualidad y cuyos caminos se mezclan de sinceridades mientras se habla de viajes por hacer y ya hechos, de sentimientos habidos y por venir, de vida por tener y ya entonces por retener porque se iba inexorablemente sin saberlo...
Su sonambulismo era de otra especie, de diferente subrayada ausencia de olas que nunca humedecían completamente la orilla, sensaciones entrelazadas en su interior como hilos de una tela muy espesa a la que nadie se tomara interés en extraer sus nudos.
Conocieron ambos a personas que cada noche les visitaban luciendo nostalgias, poblando vacíos con fantasmas teñidos de felicidad atrapados en momentos de alegrías efímeras despobladas de melancolías insinuadas. Eran tejedoras de impacientes manteles de deseo sobre los que la vida, su vida, estaba siendo servida, comida y derramada.
Qué verdad es lo que alguien un día dijo: "los recuerdos no pueden heredarse, son flores esporádicas y silvestres que nacen en donde menos se espera, incluso contra la propia voluntad". Posiblemente por eso hoy, día meteorológicamente inestable, los recuerdos han venido a él, al Sonámbulo impenitente, éstos y otros, de los que nadie es dueño, antojos caprichosos que formatean una vida para darle motivo de seguir siendo.

Los recuerdos presuponen su irrealidad: hay que apoyar o deshacer recuerdos con recuerdos, sí, inevitablemente, como la propia vida, que se hace y deshace continuamente, aunque una voz, un gesto, un guasap sepa de diferente manera a otras voces, otros gestos u otros guasaps...



viernes, 6 de abril de 2018

INSOMNIO SONÁMBULO


El verdadero Sonámbulo, como sostiene ARS, posee el acierto de ser insomne para instaurarse en su interior, conocer profundamente sus debilidades, aquellas que le fortalecen al amar, y las otras, las que le provocan dolor cuando ama enteramente ( Te amo tanto que me duele... le dijo en varias ocasiones) . Sabe que la noche no es lo contrario del día sino su parte secreta, aquélla que tan solo él conoce y deja conocer, como el orfebre que trabaja en la esquina de su taller, frente a la pared, distanciándose del ruido, arañando el silencio para que su sueño brote de sus dedos deseantes de belleza. Y será por ello que la oscuridad le parece maravillosa para ver sin reflejos, sin focos que deslumbren, sin que sea la desmemoria del día siguiente de los borrachos. Leyó que escribió Robert Graves : "No dormí toda la noche, por puro placer, sin contar ovejas ni escuchar campanas, dando la bienvenida a la confabulación del amanecer".
Un maestro con el que se cruzó en el camino le dijo que el pasado solo lo es cuando se le deja pasar, que cuando le acompaña lo enriquece, le ayuda a encajar el puzzle de la vida, a saber diferenciar la sonrisa de la sonteza, ese neologismo que no toleraría la RAE y que bien traducido habla de tristeza reciclada pero que no engaña a nadie. 
Me contó alguien que en ocasiones la miraba y sentía ese desgajamiento que deben sufrir quienes son despellejados en vida. No creía en la felicidad que sentía, en ese fluir de palabras que poseen los que tienen mucho de qué hablar y que conviene por ello elegir, distinguir y diferir. Y él desconocía la forma, no le habían enseñado o ya era demasiado tarde para aprender. No le daba miedo el mar. Temía la orilla...el despertar del insomnio al que se había abocado...

jueves, 8 de marzo de 2018

CUANDO EL PERFUME SE SIENTE


Lo sutil del caminar fue lo que le distrajo de lo cotidiano, rutinario, habitual del día a día. 
El hechizo de aquella sombra le hizo voltear su mirada y sentir que estaba siendo cautivado por un tipo de atracción de la que no podría desligarse sin sufrimiento. 
Pudo ser el hedonismo al que como un converso estaba adscrito lo que le empujó a ser un clandestino sentido inexplorado que hipertrofiado de su cuerpo se manifiesta en contadas ocasiones para ser investido  por la deseada transparencia. Y qué desliz sentirse único porque lo que hacemos nunca es mudo... Lo será el pensamiento, que vestido de deseo asimila cualquier detalle de quien ansiaría para recorrer sus arrabales, sus ensanches y suburbios. Pero esa mirada de primavera, esa discreción...tan llamativa, ese olfato que distinguió su piel aromatizada con su perfume...el perfume, le hizo adivinar cuál podría ser la orilla en donde se pudiera suceder el casual encuentro.

jueves, 22 de febrero de 2018

DE BOLEROS


Sonaba a un tiempo en decadencia, templo de una deidad desaparecida en donde las miradas furtivas alimentaban a esa Chavela Vargas cantando Somos mientras otro tequila resbalaba por su esófago insensible ya a sensiblerías de media noche. Por un momento sintió que paseaba por el Q Bar de Bangkok que antes fue de Saigón, hoy Ho Chi MInh City, dispuesto a sentir el sanuk y pensar en vivir el minuto a minuto que depara  la vida. Sin embargo, esa sauna envolvente que impide respirar con facilidad siempresiempresiempre nos devuelve  al Blade Runner de la costumbre y le hizo ver que Hedonópolis es efímero hasta en los sueños y que las discusiones inútiles siempresiempresiempre dejan ese poso que sabe a una mala digestión.
La vida es una hosca supervisora de pasados inciertos y moribundos futuros a los que hay que mirar de soslayo, esperando constantemente a que nos equivoquemos, a que sintamos el gran peso de la duda y encontremos a la vuelta de la esquina el bolero que se haga realidad.

lunes, 22 de enero de 2018

DE VIAJES


Se encontró señalando en el mapa lugares a los que nunca la llevaría, sitios tan conocidos que tan solo por lo que otros ya contaban de ellos sabría que no le agradaría frecuentarlos porque ya no los conocería, los reconocería. Cuánto daño hacen los Españoles viajeros cuando intentan justificar su estancia apátrida en un lugar que nosotros querríamos haber descubierto...
Visitar por vez primera un lugar es una de las experiencia más importantes que el humano puede saborear. No existen naufragios, solo llegadas, conquistas de calles siempre en continuo movimiento sorpresivo para unos ojos que se dispersan para recaudar en su memoria lo que dentro de unas semanas solo serán vagos recuerdos de la momentaneidad a la que nunca le damos el valor que tiene. Será por eso que los amados se cogen de la mano, para incluir otro sentido, el del tacto, y se besan, y adquieren una ambivalencia curiosa al olfato mientras pasan por aquel puesto de castañas cuyo olor inunda la calle. Tampoco es recomendable regresar a lo ya vivido, porque nunca una ocasión es la misma, jamás se puede duplicar un pasado que fue presente. Son dominios con fronteras que quedaron rebasadas por el sentimiento, éso que nadie sabe que es pero que existe y se hace presente siempre que lo es, presente.

jueves, 11 de enero de 2018

MI ÍTACA


La nostalgia dicen algunos que es el único objetivo de las fugas, ese desamparo al que se le pone rostro y por el que todos emiten lamentos de equivocaciones en una estéril búsqueda de la contraseña para poder acceder a la ausencia y desandar ese tortuoso camino biteliano. Se añoran los momentos de desnudez mental y física como una luz intermitente que avisa de un latente peligro. Se extrañan esos paseos por el Trastévere en donde sobraba cualquier naufragio y en donde solo se deseaba repetir la explicación del indeciso.
Guastaría ser Kavafis para poder escribir: "Ítaca te brindó tan hermoso viaje. Sin ella no habrías emprendido el camino. Pero no tiene ya nada que darte. Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado. Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, entenderás ya qué significa Ítaca..."