jueves, 22 de febrero de 2018

DE BOLEROS


Sonaba a un tiempo en decadencia, templo de una deidad desaparecida en donde las miradas furtivas alimentaban a esa Chavela Vargas cantando Somos mientras otro tequila resbalaba por su esófago insensible ya a sensiblerías de media noche. Por un momento sintió que paseaba por el Q Bar de Bangkok que antes fue de Saigón, hoy Ho Chi MInh City, dispuesto a sentir el sanuk y pensar en vivir el minuto a minuto que depara  la vida. Sin embargo, esa sauna envolvente que impide respirar con facilidad siempresiempresiempre nos devuelve  al Blade Runner de la costumbre y le hizo ver que Hedonópolis es efímero hasta en los sueños y que las discusiones inútiles siempresiempresiempre dejan ese poso que sabe a una mala digestión.
La vida es una hosca supervisora de pasados inciertos y moribundos futuros a los que hay que mirar de soslayo, esperando constantemente a que nos equivoquemos, a que sintamos el gran peso de la duda y encontremos a la vuelta de la esquina el bolero que se haga realidad.

lunes, 22 de enero de 2018

DE VIAJES


Se encontró señalando en el mapa lugares a los que nunca la llevaría, sitios tan conocidos que tan solo por lo que otros ya contaban de ellos sabría que no le agradaría frecuentarlos porque ya no los conocería, los reconocería. Cuánto daño hacen los Españoles viajeros cuando intentan justificar su estancia apátrida en un lugar que nosotros querríamos haber descubierto...
Visitar por vez primera un lugar es una de las experiencia más importantes que el humano puede saborear. No existen naufragios, solo llegadas, conquistas de calles siempre en continuo movimiento sorpresivo para unos ojos que se dispersan para recaudar en su memoria lo que dentro de unas semanas solo serán vagos recuerdos de la momentaneidad a la que nunca le damos el valor que tiene. Será por eso que los amados se cogen de la mano, para incluir otro sentido, el del tacto, y se besan, y adquieren una ambivalencia curiosa al olfato mientras pasan por aquel puesto de castañas cuyo olor inunda la calle. Tampoco es recomendable regresar a lo ya vivido, porque nunca una ocasión es la misma, jamás se puede duplicar un pasado que fue presente. Son dominios con fronteras que quedaron rebasadas por el sentimiento, éso que nadie sabe que es pero que existe y se hace presente siempre que lo es, presente.

jueves, 11 de enero de 2018

MI ÍTACA


La nostalgia dicen algunos que es el único objetivo de las fugas, ese desamparo al que se le pone rostro y por el que todos emiten lamentos de equivocaciones en una estéril búsqueda de la contraseña para poder acceder a la ausencia y desandar ese tortuoso camino biteliano. Se añoran los momentos de desnudez mental y física como una luz intermitente que avisa de un latente peligro. Se extrañan esos paseos por el Trastévere en donde sobraba cualquier naufragio y en donde solo se deseaba repetir la explicación del indeciso.
Guastaría ser Kavafis para poder escribir: "Ítaca te brindó tan hermoso viaje. Sin ella no habrías emprendido el camino. Pero no tiene ya nada que darte. Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado. Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, entenderás ya qué significa Ítaca..."

domingo, 31 de diciembre de 2017

Y ÉSTO POR QUÉ...



En ocasiones como hoy, la arena del reloj sensaciona que cae más despacio, como que le cuesta desprenderse grano a grano del contenido para el que fue reunida: contar el tiempo. Los días de espera no se recuerda estar esperándolos, son secuencias en blanco y negro sobre nubes angostas y adormecidas. Leí que en Mogador los relojes de arena llevan un viento interno que ordena el movimiento de su pequeñas dunas, y que los amantes sabiamente demorados adquieren y desarrollan por dentro un viento similar que guía todos los desplazamientos de su cuerpo, pero que muy especialmente da ritmo a su precipitación sobre el cuerpo amado (Lo leí en Nueve veces el asombro, de ARS). El tiempo me ha confirmado la sospecha, porque lo contrario, la soledad, es más literaria que sentirse solo, con la ausencia de ese espacio ocupado por una presencia que ya no la es. Y entonces es cuando el recuerdo aparece, ignorante las más de las veces de la crueldad de su sinsentido, porque...¿qué cualidad presenta en ese instante el recuerdo...?, ¿nostalgia, remembranza...?. El corazón es lo primero y lo último que se cansa, que advierte su fin, que llora sin lágrimas a la espera de la amadamante. Sin embargo, el olvido tiene formas sofisticadas de permanecer en forma de sonido, aroma, reflejo...
Alguien me dijo en una ocasión que a solas puede haber razones, pero no argumentos. Es posible., incluso cada vez lo veo más claro...
Mientras tanto, los granos de arena persisten en su agonía de seguir cayendo.

domingo, 17 de diciembre de 2017

EL SUAVE AROMA DEL JAZMÍN



Leí en Los nombres del aire, de ARS, que de muchas bocas se forma una leyenda y cada quien la completa a medida de su lengua y la conserva o la olvida a la medida de su apetito. 
Cierto es que el deseo forma y deforma el recuerdo de la presencia ausente, y que rellenar las reiteradas deserciones con imaginarios es peligroso. Se incita a que esos sueños a medias se muevan y conmuevan la tranquilidad del pensamiento, que la desnudez se contamine o que las puertas de salida se multipliquen como reservas ajardinadas de mausoleos vivientes. El deseo sangra entusiasmos desmedidos, afanes de imaginaciones descuidadas como jardines a los que su dueño abandona.Sin embargo, educar la disciplina de esas citas mentales con su amadoamante refuerzan la solidez de las larvas de la melancolía, esenciales para demostrar que se está viviente, aunque las lunas pasen a diario por su cabeza, hiriendo con nocturnidad y alevosía sus recuerdos...

jueves, 7 de diciembre de 2017

DE UNA ARQUITECTURA INCIERTA



En ocasiones es la letárgica memoria la que impide ser veloz con las decisiones, como si esperara al big data y sus algoritmos para evidenciar aquello que debe ser y no lo que pudiera ser. Es la complicidad de la rutina meciéndonos lo que impide hallar los resabios de impotencia, valores adquiridos, satánicas experiencias que acompañan a esas convicciones que el humano porta consigo hasta hacerlas mortecinas, como esa luces de neón que en silencio de la noche titilan y sonorizan soledades impuestas o revenidas.
Pudiera ser aquel viaje a Samarcanda que nunca hizo o el libro que nunca abrió lo que protagonizó su gemido en la autobúsqueda. Me pidió ayuda, que estaba dejando de sindromizarse y que sus zozobras eran cada vez más espaciadas en el tiempo. Nadie ocupa dos veces un idéntico tramo de su vida. Es inútil regresar a cualquier soportal del palacio de Brukenthal, o a un paseo por el Central Park; ya sólo son restos de un naufragio que mitifica un extenuante reconstructor del lugar en donde hubo antes un asedio taciturno, material incandescente del deseo siempre imperante devorando desamparos.

martes, 21 de noviembre de 2017

VISIONES PRAGMÁTICAS


La imaginaba envuelta en su vestido ritual que nadie podía ver, entrando y saliendo de las densas nubes de vapor que generaba el hammam y que su presencia cortaba con el delicado brillo de su desnudez simulante de un relámpago silencioso en mitad de la noche. Podía notar la luz emanante en sus profundos pliegues, el calor que albergaba en toda su epidermis y que al paso junto a su onírica presencia olía a naturaleza viva, a presencia deseante de miradas furtivas como la de él, cruzándose como los arcos de una bóveda diseñada siglos atrás, del mismo modo a como su corazón le estaba diciendo en aquellos instantes, lo que su mente proyectaba sin descanso pero sin fatiga, con gozo complaciente. 
Se habían conocido en silencio y en silencio también había sido la despedida, con ausencia de palabras pero con miradas entretejidas y recuerdos de profundos y repetidos contactos. Las palabras sobraban.
Le llevó aquella sensación profundamente vivida a una muy antigua canción de Ibn Zaydun: "Cuando tus ojos vean lo que ya no se ve, y tus manos toquen lo que ya no se toca, tus ojos no serán ya tus ojos y tu cuerpo no será ya el tuyo, pobre posesivo poseído".