martes, 25 de junio de 2013

DESEO CÍCLICO

Cuenta el Sonámbulo que la felicidad en el amor se divide a partes iguales entre las vísperas y el recuerdo. Amar de verdad implica la imposibilidad de dañar, que sucede solamente en el corazón y cuando las uñas ya están gastadas, aunque se le hubiera robado la vida entera. Siempre cuando acaba, el destino es inalcanzable, como ese globo de papel que se lanza en una noche sin luna esperando que la luz salude desde la lejanía. Y, por supuesto, no medirlo nunca por el tiempo que ha durado sino por la intensidad que ha tenido. 
Decía el gran Ángel González que el hombre nunca sabe qué pasado le espera. Y es cierto. Es como el deseo, siempre cíclico, esperando vivir para morir, morir para vivir... 

sábado, 22 de junio de 2013

CONSTANTEMENTE CONSTANTES

Escribe ARS muy ciertamente: "mi piel es la prisión de tu presencia". 
Podría decirse también que: tu piel es el universo cuando estás frente a mí. 
O: tu piel envuelve mi mirada. 
O: mi piel constantemente vuelve a amarte con un deseo venido del pasado, como un remordimiento, como el acechante enemigo que espera tu descuido para... tocarte.

Porque saber que el envoltorio de tu cuerpo transmite tus/mis sensaciones me proporciona un revés a la creencia más ambiciosamente sensual que pueda acompañar cualquier viviente. 

Los amantesamados se besan constantemente con las yemas de sus dedos al tocarse, al entrelazarse constantemente, al acariciarse constantemente, al seguir el rumbo digital de sus venas dirigidas portando el vital líquido hasta el corazón, que late... constantemente constante.  

domingo, 16 de junio de 2013

DECIR ES DESEAR

Escribe ARS que decir es desear y tocar con manos invisibles.


Y más aún, decir es explorar lo que solamente el que apuesta sabe de lo que su imaginación le ha procurado. Él apuesta por quien le parece la atleta del aire, la cazadora de estrellas, la trapecista que se impulsa más y más para querer tocar el cielo, zigzagueando como si fuera un calígrafo en pleno éxtasis creativo, sin descansar, inventando signos a diario. Todo éso y más quiere el Sonámbulo decir con su exiguo vocabulario deseante, comunicando más con sus silencios de testigo de estaciones, de esperas inanimadas, que con cualquier idioma aún no inventado. Decir es desear más y más el tacto que enmudece cualquier otro pensamiento y que aparta insultante todo lo prohibido.

martes, 11 de junio de 2013

SUEÑOS... TAL VEZ


Todas las ciudades recuerdan a Mogador. Sus óxidos simulan la sangre coagulada, las llagas de las piedras, hasta el resplandor de las farolas en los charcos. En ocasiones incita a creerse que es el emplazamiento de una pusilánime tregua de la edad que obliga a ser aceptada como eterna, que embriaga sus neuronas hasta hacerla verídica. Lo único que varía es el sonido, el discrepante mecer del agua sobre aquellas murallas oradadas por un océano batiente, sin piedad a nada ni a nadie, que no escucha sino que se hace escuchar deliberada, ansiosamente, como el deseo que va y viene, que viene y que va sin alcanzar nunca su destino... En ocasiones, el sufrimiento se confunde en las arrugadas sábanas húmedas de una ciudad amotinada y gimiente como el gozne oxidado, también, de una puerta que se cierra.

sábado, 1 de junio de 2013

HURACANISMOS y DECISIONES

En ocasiones, el amanteamado se comporta huracanado, sin concierto estable para sí ni para el otro. Es esa estancia abierta al interior y que está expedita a las ventanas de los cuatro límites, clamando  por ahuyentar ese comportamiento censurado  por los que son lo que otros exigen que sea. 
¿Debo dejar que brote esa llama invisible pero sentida...?- preguntó-. ¿Quieres carbonizarte o sentirte...?- le contestó. Tuya es la decisión... como siempre