viernes, 25 de marzo de 2011

EL JARDÍN VITAL


Como ARS, todos los de la casta nos sabemos "jardineros nómadas". Buscamos comprender otras culturas para crear cultivos en el fondo de nuestra piel, indagamos cómo descubrir la flor que solamente vive en nuestra imaginación. En realidad, deseamos encontrar ese paraiso del que algunos nunca volvieron... y fantaseamos que sea en el que irremediablemente acabaremos.

Y es que escudriñamos entre el azar como si fuéramos eternos adolescentes en busca del shangri-la hiltoniano, sin reconocer que la tarde se va echando sobre nuestras atormentadas espaldas.

No obstante, los sonámbulos nos sabemos conscientes de todo lo dicho anteriormente y aunque tememos los tsunami de sentimientos corremos los riesgos que califican nuestra vivencia. La vida es para desvivirla, de lo contrario... ¿tendría algún sentido?.

domingo, 20 de marzo de 2011

EL JARDÍN DE ARGUMENTOS.


Hay en Mogador un barrio judío al que se llega por el barrio de los plateros. En él hay un espacio que se dedicará a construir un jardín público. Sin embargo, les cuesta llegar a cómo será al final... La comisión de ciudadanos creada para tal fin vierte tal entusiasmo que cuando se pasa a la votación de las ideas propuestas, todas salen empatadas. Y es que cada grupo propositor siempre vota su deseo y ninguno más. Le han dado por llamarle El jardín de argumentos.
Despierta tal interés la imaginación deseante del futuro jardín que llega a considerarse el sentido mismo de la vida.
Es positivo que la imaginación desbordante del habitante vaya más allá de un simple proyecto. Mientras el deseo flote en un ambiente, en el que sea, todo estará aún vivo para poder perpetuarse. Llegará un momento en que, con la experiencia, se llegue a un punto de encuentro. Posiblemente será lejano, y será interesante que sea así porque ello significará que la luz del interés estará presente. ¿Será ese árbol el que dará la sombra más perfecta y acogedora?, ¿serán esas flores las que impregnarán a los caminantes por el sendero de sus deseos?. Pasarán los años que deban pasar pero cuando se llegue al acuerdo final significará que un estado equilibrado ha entrado en sus conciencias.
Dice un proverbio zen: El principio se realiza de repente, mientras que las cosas se resuelven gradualmente.

domingo, 13 de marzo de 2011

MEMORIA


La memoria es lo que el aceite al paño. Cuando aquélla se siente atraída por una sensación tardará mucho en volver a ser quien fue, incluso cuando se sumerja en otros líquidos cuyo empeño sea extraer su esencia quedará en su interior aquel momento en que quiso ser. Y es más, si el momento deseara convulsamente volver, entraría en el tiempo aquel escalofrío con el que algunos se sienten cautivados, sin el conocimiento de poder ser desentrañado.
En el amor es el mismo episodio, siempre, aún siendo una estrella de mil puntas. Puede ser descrita de mil y una formas, y desde ángulos cambiantes. Algunos llegan a decir que es más duro amar sin ser amado que desear sin ser deseado. Tengo mis dudas al respecto. Leí en no sé donde que incluso se ansía convertirse en una especie de artesano del deseo: ceramista del cuerpo amado, su calígrafo, su contador de historias o su poeta.
Cuando en Mogador se coloca el caminante frente al aire desértico, entiende sus mensajes con los diminutos granos que golpean y arañan su cara como si de un peeling se tratara. Y no se proteje hasta que el discurso es muy avanzado, quiere hacerse con él hasta el último suspiro, con el pañuelo que circunda también su cabeza. Quiere oir, sentir hasta apreciar el dolor de experiencias pasadas, no olvidar. Es lo que allí dicen: hacer memoria.
Todo, al final, es siempre consecuencia de todo. Habla un clásico zen que si se detiene el movimiento para regresar a la quietud, esa detención creará aún más movimiento. ¿Cómo se entenderá que los extremos duales son parejos mientras permanezcan en ellos?. Si no se percibe que son semejantes, se perderá eficacia en ambas esferas.

domingo, 6 de marzo de 2011

ROJO PÚRPURA

En Mogador hay un momento que se le califica como "la hora de la siesta de las redes" que es cuando el cuerpo intensamente blanco de sus murallas, torres y muelles se va cubriendo de una piel rojiza. En su siesta, cuenta ARS, las redes parecen tener sueños púrpura. Sueñan que antiguamente esta casi isla se llamó Purpurina. Allí se fabricaban los tonos de rojo que eran los más preciados y que sólo podían usar en sus telas los emperadores, los papas y los reyes. Al parecer el color proviene de un molusco llamado púrpura o murex. De él brota un escaso líquido amarillo que al tocar el aire se vuelve primero verde y más tarde profundamente rojo. Las redes extendidas al viento contrastan con el blanco de la ciudad y parecen otro oleaje y sensacionan que a Mogador le hirviera la sangre.
Todo, en la ciudad del deseo, son mensajes que siembran la mente de quien rastrea buscando ese sortilegio que no está en donde viene sino a donde va, enmascarado de semillas de consciencia serpenteante. El ser humano está creado de dudas y búsquedas de lo que es esencial. Decía Lin Yutang : La sabiduría de la vida consiste en eliminar lo que no sea esencial. Y realmente es así.
Cuando las plantas de los pies del caminante sentían las calles de la ciudad, comprendía que debía aquietar la mente. Si sus pensamientos divagan todo el tiempo, si era constantemente víctima de despiadados pensamientos, no haría progreso alguno. La única forma de continuar su camino deseante consistía en seguir manteniendo la armonía que le suponía conservar su principio de identidad, aquel que le había colocado retos frente a él y que había sido su mejor profesor.