sábado, 24 de agosto de 2013

PARTIR

Partir es un verbo muy dúctil. Dice mucho en dos sílabas. Habla de apacibles melancolías, de inciertos futuros, de planes y decisiones largamente meditadas, de una emigración consentida y sentida con, presente o ausente, ¡da igual!. Partir es ir en busca de la existencia, de pérdidas y encuentros, andenes húmedos y humos vagabundos entre guiños de neones. Partir espolea también al autoencuentro, ése que siempre se obstina en perderse mientras se está.
Tan solo pensar en partir convoca al deseo, el que es un rostro que esconde otros muchos, que si se descubre el último todavía queda el próximo, el que habla de amaneceres consecuentes de imágenes por ver, olores que adueñar en la sentioteca privadamente selectiva de nuestro inconsciente, y anocheceres de otras lunas igualmente diferentes a la que hoy veo por mi terraza cada noche.
El Sonámbulo anima a viajar, a conocer lo aún desconocido. Solamente así se apartan definitivamente los recuerdos que la memoria obstina en no alejar, y ser suplidos por otros más genuinos, menos hirsutamente defraudantes.
Partir, definitivamente, es intuir una alienación transitoria que impide repetir lo usual y acercarse a lo excepcional, que pasa a ser urgentemente fundamental, como un móvil de Calder.

miércoles, 21 de agosto de 2013

DESNUDEZ BRAMANTE



Se desdijo en hacer preguntas, en llegar a los límites de la desnudez de los cráneos de los insomnes ausentados de pensamientos, de las gasas que el crepúsculo trae con esos vientos pésimos de esperanzas siempre inciertas. Quiso oir los alaridos del mar bramando sobre las rocas que daban a su ventana. Se levantó y clavó la mirada en el vacío abisal del gran azul y que en otros momentos vio en sus ojos. Era una cárcel de amor abierta de par en par aguardando el monólogo irreverente de su mirada, del laberíntico idioma sonámbulo que dice sin decir.
Y recordó su frágil memoria amaneceres añiles de ojos siempre preámbulos, nunca epílogos, esculpidos en una fragilidad férrea, musicado de un Miles Davis caduco y oxidado de arrepentimiento ante un farol carente de vital queroseno. Todo era caduco, vaciador de otras vidas habitadas.

lunes, 19 de agosto de 2013

EL NO JARDÍN DE LAS SOMBRAS

Me gustaría covencer a ARS que investigue si existen más jardines por explorar y que añadir a los que ya recogió en Los jardines secretos de Mogador. Podrían aludir a aquellos  que hablan de sombras de sonámbulos que escapan hacia dentro, como si trataran de enterrarse como se entierran cajas de olvidos, de recuerdos gastados por ya no emplearlos, de noches sin memoria. Realmente no podrían ser amenos acompañantes aquellos aislados del mundo, abandonados por ellos mismos a un destino hilado de noches sin calor, sin miradas gobernadas por el deseo y carnes vulneradas por las carnes, por humedades oscenas y delicadas. 
Ese hipotético jardín podría llamarse El jardín de las sombras, solo visible por los integrantes de la casta. 
Sin embargo, me dicen debería ser como toda la ciudad mogadoriana de amplia por abundantes que son los que sufren de súbita insanía, por ser cuantiosas las figuras de Hopper amontonadas en sufrido desconcierto, tan lejos del acomodo de sus cuerpos a los huecos de las manos que antes los contuvieron...
No sé... ¿será que del goce nunca está ausente el dolor...?

domingo, 18 de agosto de 2013

GRILLO SONÁMBULO

Una de las muchas peculiariedades existentes en Mogador es la existencia de un tipo de grillo que llaman "la sonrisa de la luna". Es este ortóptero especializado en medir las temperaturas del cuerpo. Pequeño y de voz leve y grave canta cuando el deseo crece entre las personas y por lo tanto su calor. Se cuenta que existen personas que los llevan entre sus ropas para apaciguar su canto y en cambio notar su vibrar. 
Es en estas noches agosteñas cuando el gríllido despierta más su instinto y contagia a los amadosamantes mientras sus miradas se posan entre ellos, aleteando inquietamente,  esparciendo las incalculadas existencias de apetitos que entre ellos se gestan. Y es entre la noche y los cuerpos en donde se hace huésped e indaga cuál es el espacio más ardoroso en donde contagiar y contagiarse de sus ansias de concupiscencia. Y por él se desplaza. Conoce su peligro y aún así se expone. ¿Dónde oyó: 

En tu sol negro
con ansia me devoras
grito encendido

...?

sábado, 17 de agosto de 2013

POSIBLE MASAJE FETICHISTASONÁMBULO

Se malinterpreta, se desconoce, persistentemente se excluye, el significado de lo que ha dado en llamarse fetichismo, conciencia simplemente de lo ignoradamente transfigurado, del argumento del delirio sentidamente consentido de lo inconsciente. Como si de un vocabulario único, inventado por-para uno mismo, la transmutación de "algo" insólito sobre la persona, le provoca el fundamento episódico de un momento, el prendimiento de un instante, una secuencia vital que se convierte momentaneamente en LA secuencia vital. 
Y son la suma de los reflejos que le proporcionan la razón aún llevándole a la sinrazón.
¿Pueden considerarse fetichistas las manos que friccionan el cuerpo del Sonámbulo con el característico masaje de los de su casta, tenso por dentro, relajado por fuera...?, ¿son esas manos, fetiches para sus terminaciones nerviosas que conducen esa bonancible sensación hasta el sistema límbico de su cerebro...?. ¿Y por qué  no se convierten en amnésicos los virtuales transgresores de tactos que son más que lo que intuyen... ?, podría interrogarse alguien ajeno a las reflexiones sonámbulas....
Poco hay más que añadir.

jueves, 15 de agosto de 2013

DUDAS RAZONABLEMENTE RAZONADAS


Sucedió como lo había imaginado, llegando las horas con retraso aturdido, simulando el carro del sol chirriar y atascarse a cada movimiento. Encaminaba su mirada hasta las nubes esperando el imposible milagro de varear el destino hasta ser ahuyentado por el espejismo de quién sabe qué... Se muere muchas veces y se resucitan más sin sortilegio alguno que explique lo inexplicable, comprendió. 

Fue sombras y entre ellas encontró la luz que buscaba, como la torre Gálata de una Constantinopla ya inexistente y siempre posible. Y buscó el tatuaje visto en sueños, el que maquillaba y florecía a cada paso que  ofrecía a la noche subastada por miradas imposibles robadas a las cenizas del día. 
¿Era aquella la región del sueño a medias...?

domingo, 11 de agosto de 2013

GEMIDOS QUE SON


Puede leerse en Los jardines secretos de Mogador, de ARS, que la expedición de los rebeldes de la lengua seca llegan a la región de dunas que, luego lo sabrían, rodea la ciudad amurallada de Mogador. Escribe:... El azul resplandor les confundió e hizo pensar que se trataba de la ciudad de Abatón y su Palacio Azul: una ciudad sin localización fija, invocada por el deseo y viva para ser deseada. Quienes la buscan abruptamente no la encuentran y son muchos los viajeros que la han visto aparecer de pronto sobre el horizonte sin haberla invocado. Se aprende a necesitarla. Se termina no pudiendo vivir sin ella.  

Y prosigue: 

Como todo lo que rodea a Mogador, éste es el palacio del deseo, y como tal obedece las leyes azarosas de lo deseado: nos arrebata lo que anhelamos torpemente y nos entrega por sorpresa lo que no sabíamos que necesitábamos tanto y que se ajusta tan perfectamente a nuestros cuerpos

Suele ser de esta manera la que afecta a los amantes de la geografía corporal de su amanteamada-amadoamante, y sitúa el balbuceante tililar de sus sentidos como la más precaria forma de acercamiento a esa especie de relación inmantada entre el deseo exaltado y la autodestrucción de un poema de Ginsberg. 

Son, definitivamente ese lenguaje de aromas que retan y poseen los que en la soledad habitada de la ciudad moribunda y exultantemente calurosa de este mes agosteño el que vuelve a brotar en todos los Sonámbulos que en ella habitan y que gimen con vocales desbocadas el dolor que todo placer encierra. 

viernes, 9 de agosto de 2013

IGNORANCIA PLURAL...REALMENTE

Te daré el ejemplo más simple para que pruebes un momento feliz, sin lujos. Tuesta en fuego muy bajo la rebanada de pan que sobró de anteanoche. Espárcele encima una cucharada pequeña de azúcar moreno. Exprímele la mitad de una naranja madura madura y échale por los lados y en el centro un chorro exiguo de aceite de oliva. Morderás un sabor antiguo como las islas del Mediterráneo, sentirás que el ser humano podía ser feliz y rico con muy poca cosa. Sabrás que la escasez y el deleite no son incompatibles. (Tomado de Tratado de culinaria para mujeres tristes, de Héctor Abad Faciolince).

Así, sin excesos ni fuegos de artificio erróneamente prestigiados, sin grietas que oraden lo simbólicamente creado, se asisten los amantesamados, aprendices de Sonámbulos ávidos de estar siempre despiertos para contemplarse y desengañarse  c o n s t a n t e m e n t e. Se crean esa gloria de estar los dos donde solo estuvo uno, como si realmente hubiera estado esperando inútilmente su paso, sintiendo que la ausencia era plenamente inasumida. 
¿Y cómo seré yo cuando no sea yo?, ¿cuando mi cuerpo sea otro, otra mi sangre, otros mis ojos y otros mis cabellos?. 
Pero esa noche en la que sus fantasmas son sus amantes siempre, él fue el que entró y salió de sus sueños virtuales, y buscó su grito, el que describió magistralmente Alberto Ruy Sánchez (ARS) tras el que abrió su compuerta de fantasmas. Y ávidamente hicieron el amor con ellos hasta que otro grito largo, feliz y felinamente sostenido, le hizo sentir que nunca saldría ya de aquel  grito invisible que es para él su cuerpo (Versionado de La huella del grito)
Realmente sería útil despejarse de la ignorancia plural que nos rodea, con ese aroma impreciso a cortezas podridas, ecos de un fragor distante y mortecino i n c o m p r e n s i b l e.

domingo, 4 de agosto de 2013

HISTORIAS PARA SER CONTADAS



En Mogador, siempre es la hora en que los amantesamados se encuentran y se cuentan las historias cual si fueran halaiquiíes relatando sus nueve historias. 
Se dicen lo que su interior desea, aquello diverso y convulso, cíclico y plano, primitivo y siempre pasional. Puede que sea en ocasiones ligeramente incierto o solamente hiperbólico y exagerado, pero al menos en un instante... verdadero. Se miran sedientos presionando sus amuletos de la suerte para que el reloj se descomponga y se ausente el tiempo obsesivo , tenaz en anular esperanzas y certezas. 
Jassiba espera escuchar esas historias porque ella es parte del deseo, como él es la otra parte del deseo.