viernes, 30 de diciembre de 2011

STAND BY.




Recuerdo cómo fue la última tarde que ví tensarse la línea del horizonte frente al gran azul, sentir que una vez más el tiempo se detenía y sentaba a mi lado, impasible y silencioso para permitirme recuperar la memoria.


De algún modo, las sensaciones que me inspiran esos momentos nunca más las reivindico cuando estoy de vuelta. Simula que parte de mí se ha quedado atrás y que espera mi regreso. Es como la arquitectura de un deseo construido en el espacio secreto de mi imaginación y a la que en muchas ocasiones valoro más que la realidad que vivo a diario. Me resisto a creer que es solamente un inventario poético, un residuo nuclear del que hace centenas de años no puedo acceder porque se encuentra estanco allá lejos, in y no out.


Definitivamente, si el ser humano, si yo como tú, somos materia, prefiero sostenerme en la cadencia de un deseo que en la realidad de un suspiro.

jueves, 8 de diciembre de 2011

CERÁMICA y AMOR.





Tarik dijo que el amor, como la alfarería, son ciencias experimentales que tienen a los cuatro elementos como materia prima: aire, agua, fuego y tierra. Todas dan y quitan con desenfado en la intensa transformación de la materia prima de la vida, que son la cerámica y el amor (recogió ARS).



Hacer el amor, no practicarlo, hacerlo, transforma. Se sale de los brazos amantes como del horno, que conjugó los elementos hasta hacerlos uno. Una pieza bien lograda es tanto la realización de un sueño, como pie para uno nuevo, que lo suspende y le solicita ser alcanzado, como si fuera una leyenda de las mil y una noches.



Añade el cronista, que una buena obra de barro es un recipiente que graba todo lo que somos y lo que deseamos llegar a ser, nuestras alegrías y angustias, nuestras miserias y victorias, las reales o las imaginadas, que para cada uno son de igual valor. Y son tan reales que ante ojos que saben ver, eso se vuelve evidente. Dicen que un prestigioso ceramista chino podía saber, al tocar una porcelana, exactamente qué canción estaba pensando el gran maestro que la creó. En el amor sucede lo mismo, todo lo que somos lo estamos comunicando con una caricia, con un beso, con una mirada que dice lo que las palabras aún están confabulando revelar.



Y cuando los amantes han salido del horno de su encuentro, añade el maestro Sonámbulo, deben tener sumo cuidado para no quebrar la pieza que han concebido y que son ellos convertidos en amantesamados. Porque la memoria del amor es frágil, y cualquier torpeza, fealdad o desatención rompe el barro de un bello vínculo al instante.






Inspirado en La mano del fuego.

domingo, 4 de diciembre de 2011

PALMERAL DESEANTE y DESEADO



Se sabe en Mogador que algunos de los andalusíes expulsados de España se instalaron allí varios siglos antes de la nueva fundación en el siglo XVIII y las murallas que ahora conocemos. Uno de ellos fue un descendiente de Ibn Hazm de Córdoba que construyó un palacio y un palmeral excepcional.




Estar en su interior semeja estar dentro de un lugar sagrado, entre luces y sombras, celosía que apenas permite la entrada de la luz y desde fuera se hace totalmente opaco. La frecura de los helechos le proporcionan el agua que necesitan para que sus entrelazadas ramas nos recuerden la arquería de la Mezquita Mayor de Córdoba.

Se dice que este alarife andalusí, dolido de añoranza, no cedió a su deseo de contemplar aquellas columnas de su tierra natal y no cedió hasta hacerlas vivas emigradas en serenas construcciones orgánicas para deleite de los que le siguieran en la vida.




El Sonámbulo también se siente emigrante, y su deseo le hace sembrar por equilibrar su sentido, para amortiguar el desequilibrio que la desazón le ocasiona y le agita. Su palmeral respira y se arquea en la sombra que le busca y ... lo encuentra