domingo, 14 de junio de 2015

CARTOGRAFÍA SENTIMENTAL


Por más que se intente graduar el humano en cartografía sentimental, el resultado le llevará a la pura distracción, a recordar la imagen de la página 132 que lo dice sin decir, como ya lo pintara Courbet. Se confunde el hedonismo con la indeleble realidad de quien se debe permitir desvivir la vida, apreciar los aromas a los que puede accederse, oler ese tilo perfumado de armonía silvestre, o el lujuriante jazmín que envuelve o confunde voluntades.
Es realmente estremecedor pensar que se olvidan deleites que provienen de extensos pasados, de atronadoras luces devoradoras que nunca más serán habitadas.
Me pregunto cuánto tendrá que ver la metereopatía en la confección emotiva del amado-amada-amante, de si será cierto lo que desde años defiendo que, por ejemplo, el viento influye en el carácter apasionado o dominante, pasivo o desdibujante, o como acompasa y desbarata los perfiles que despeinan el físico total en Mogador y que hipnotiza al visitante del cuerpo que intuyó y al que se permite de pronto acoger como propio descubriendo despeinamientos o sombras...

1 comentario:

  1. ¿Por qué no se escribe más de sensaciones, de emociones, de incluso tentaciones?, me pregunto. Me harta leer sobre ladrones de guante blanco y Sotogrande, en donde posiblemente no sean todos los que son pero que sí se conocen quienes son los que son..., por ejemplo, o las Eléctricas que nos funden con los impuestos, o las empresas de telecomunicaciones, o los bancos o... Ya ves, tengo un mal día. Mil disculpas, pero leerte me da calma... Sigo leyendo y me tranquilizo. Seguro.

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