sábado, 26 de mayo de 2012

ELOGIO DEL INSOMNIO





Una vez más reconozco que estoy de acuerdo con ARS. El silencio de la noche es creador, es la perpetua necesidad del humano para escuchar y escucharse. De poco sirve pasar viviendo si no se escucha qué nos habla lo que por el día no se oye por las interferencias nuestras y ajenas... Sería muy recomendable que la noche tuviera alguna hora más, o minutos... ¿...o segundos imperecederos?. 
La noche si no se la duerme la hemos etiquetado de insomne, y a aquellos que no duermen como los demás, que se niegan... se les llama sonámbulos. En ellas, dice ARS recientemente, se vive delirantemente. La forma en que se viven esos instantes, seguro, son los que se desean, los que el YO decide qué hacer sin detenerse a medir las consecuencias o autocensurarse, éso ya lo hará cuando despierte... El  Sonámbulo vive otra vida, "siente" otra vida. Sabe que su vida es única, que sólo a él le pertenece... ¿o será, tal vez, que él pertenece a tal vida...?.

En ocasiones, el Sonámbulo no sabe que lo es... Me contó ARS la vez que cuando presentó uno de sus libros del quinteto de Mogador, cómo en voz bajita se oía decir a algún asistente: Yo también soy un Sonámbulo. Y luego otro. Y otro en tono más alto. Y otro. Y otro... hasta que fueron muchos los que así se sintieron, los que advirtieron sosegada y liberadamente que eran éso, Sonámbulos... Al fin lo habían descubierto.

Me recuerda ésto al párrafo escrito en Nueve veces el asombro: "... en el que Tarik, amante y alfarero, reflexivo y tenaz, piensa que el horno es el gran misterio de los alfareros. Que uno puede tratar de reducir la proporción del azar, controlar todas las variables que son posibles y aun así el misterio apasionante permanece. Es más, piensa que cuando el ceramista logra sacar del horno exactamente lo que había planeado, su pieza tendrá algo de fracaso, aunque parezca perfecta. Algo habrá de obra muerta, muda. Porque en el arte de la alfarería es necesario que el horno aporte más de lo que se esperaba". Y así sucede con el despertar del humano, que posiblemente su verdad, quedó en la noche, en el sueño que los neurofisiólogos denominan reparador y al que nosotros reconocemos como el vital.


El último libro de ARS lleva por título: Elogio del insomnio.


domingo, 29 de abril de 2012

EL MANGOSTÁN ENSEÑA

La memoria, decía Paul Valery, es el cuerpo del pensamiento. El pensamiento no existe si no es expresado. Y es cierto, sin memoria todo es siempre un comienzo. Se es el que se es porque se alimenta de experiencias y de, posiblemente si existiera la palabra, imperiencias.
Los sonámbulos sienten la experiencia sin que en muchas ocasiones la hayan conocido. Una mirada, un aroma, un sonido, un sabor umami del que existen todavía tantos por descubrir...
Pero todo ello no sirve para mucho si no se comparte, si se desperdicia su conocimiento, si no se abre ese mangostán en el que viven algunos seres y que no deja ver ni sentir ni oler ni degustar sus magníficas sensaciones... únicas, aunque no sean las mismas si se prueba en Denpasar que en Madrid o Badajoz.

lunes, 23 de abril de 2012

EL AHORA.


En ocasiones nos es bastante difícil separar el ahora del futuro. Cuenta una historia zen:

Un guerrero japonés fue capturado por sus enemigos y encarcelado. Aquella noche no podía dormir porque al día siguiente sería interrogado, torturado y posiblemente ejecutado. Entonces surgieron en su mente las palabras de su maestro zen: El mañana no es real. Es una ilusión. La única realidad es el Ahora. El verdadero sufrimiento es vivir ignorando el Dharma". En medio de su terror, súbitamente comprendió el sentido de sus palabras, se sintió en paz y durmió tranquilamente.

En cierta forma. este relato se trataría también de una analogía con el hedonismo, ese gran pecado capital para algunos hasta que llegan a la parada de la vejez, esa estación llena de verdades llenas y sobre todo de demasiados arrepentimientos. El Ahora debiera ser tratado con mayor reconocimiento, menor discipliencia, porque en él está el germen del mayor de los deseos, de la vida. 

lunes, 16 de abril de 2012

DE LA SOLEDAD y DEL DESEO.



En ocasiones, más de lo que se supone, el alma no encuentra acomodo, y busca y busca y busca hasta llegar a la absoluta soledad, ésa de la que nunca se debe retroceder sino aislarse con ella temporalmente, hasta llegar a hablar con ella de tú a tú, primero con ella... después sin ella.


Tómate tu té con lentitud y reverencia, como si

fuera el eje alrededor del cual gira el mundo.

Lenta, tranquilamente, sin correr hasta el futuro.

Vive el momento actual, porque sólo

ese momento actual es vida.


Thich Nhat Hahan.




Y así, aislamiento y comprensión vendrán juntos. De la imaginación siempre surge el deseo, ése del que no podemos cesar de hablar los sonámbulos.

domingo, 15 de abril de 2012

IMAGINACIÓN y REALIDAD SE MEZCLAN EN EL SONÁMBULO.



Quise ser uno de los que entran y salen así de tus sueños, de tus placeres, y aparecerme en tus manos súbitamente, cuando tú menos lo esperes, escribe ARS en La huella del grito (Ediciones del ermitaño).

El mundo de los deseos es el que prima en el Sonámbulo, el que permanece presente en la subsconciencia, el que lidera el pensamiento, por encima del pragmatismo que nos impele. Le hace comportarse como el humano que es, el único que piensa en el hedonismo como fin y principio. En ocasiones, las más, debe aceptarse que la vida nos pone a prueba y que es el vivo ejemplo del por qué sin quererlo estamos aún aquí, en continua espera, en la rampa de salida...


sábado, 24 de marzo de 2012

ASÍ SOMOS, ASÍ NOS HEMOS HECHO.




El caminante se acercó al Sonámbulo y le preguntó:



- ¿Qué dirías si no traigo nada conmigo?



- Tíralo- le replicó el Sonámbulo.



- Pero si no traigo nada...



- Entonces, carga con ello.






Caminar por la vida implica experiencia. Cada uno lleva la suya, diferente a la de los demás, en sensaciones y sobre todo, en intensidad. Si no se consigue, implica haber desperdiciado lo más importante que a un ser vivo se le ha dado, aunque fuera sin su permiso. Por ello somos todos tan distintos, porque unos han conseguido hacerse con ella y porque otros han sido ignorantes.

lunes, 5 de marzo de 2012

EL BAILE




En ocasiones, la vida proporciona encuentros inesperados que recuerdan episodios vividos. Así sucede en En Los labios del agua, cuando Maimuna es hallada por quien en sueños pasados la tuvo entre sus brazos, la perdió y la buscó denodadamente. Bailaron y ante la confesión de él, también ella le confesó que le sucedía lo mismo.


- Somos dos fantasmas bailando.


- Dos fantasmas de carne y hueso.




Maimuna hacía del baile una ascensión maravillosa por eso que llaman en su país "los nueve niveles de la escalera iluminada". Los que, según decía, "dan luz al cuerpo desde adentro y llenan de alegría a todo lo que en él esté vivo". Aquellos nueve niveles de los que luego se enteraría su pareja, finalizaban en el que llamaban placer sin nombre, el que es privativo de quien baila, solamente de él. Maimuna le confesó que iba pronto a casarse con su novio en su país, pero que él no era como ellos dos, no profesaba el entendimiento interior. Sin saberlo, Mamunia estaba hablando ya de los que entonces no tenían todavía nombre, de nosotros, Los Sonámbulos.