sábado, 2 de julio de 2016

NYET SPASIVO



Existe la creencia por parte de algunos humanos de que la infelicidad es una forma de ingratitud, un abuso de hospitalidad al mundo... Es posible que sea cierto, como también lo es lo estrictamente contrario. El mundo de las posibilidades anda en cierta forma tatuado por el deseo de que se conviertan en veraces tales afirmaciones, y en ello interviene muy directamente la voluntad del humano. 
Tiendo a pensar en momentos, nunca en eternidades uniformes. Es la forma menos endeble de que los sentimientos no desaparezcan como caducos y se conviertan en basiliscos voraces que desmientan los dependes, igual de endebles que los muchos o los pocos, que ellos también dependen. 
Realmente, la inteligencia es emocionante. No contar con ella, no hacerla útil, aun sin ser declarado incapaz por la sanidad pública desordena a seres que se ven limitados a ver pasar los minutos en búsqueda de, por ejemplo hoy,  pubs aburguesados como broma mordaz de la versión fílmica de un 1947, por ejemplo... Una austeridad falsa impregnada de todos los detalles de una mise en scene. Y es que cuando proliferan las nimiedades, desesperan sin complejo de inferioridad, como esos cuerpos llenos de citas, y que no todas son de Platón... precisamente.

sábado, 25 de junio de 2016

MOMENTOS SIEMPRE SENTIDOS


Escribe ARS en Los nueve bonsáis en su nº 3:


Soy esa agua terca
que busca de noche y día
todas tus raíces.

, y en su nº 7, cabalístico siempre:

En tu sol negro
con ansia me devoras
grito encendido.



Y entiendo su lenguaje, sereno y enérgico, líricamente prosáico, pero nunca ordinario ni aún menos tosco. Entreteje su pensamiento delirante siempre teñido de deseo, jamás indiferente, y progresivamente templado de pasión silenciada a los cuatro vientos por palabras que han de esforzarse en ser leídas, reflexionadas, entendidas y llevadas a cada propia vivencia. Los momentos perdurables, miradas, tactos, sonidos siempre inmortales  ayudan a devorar esa vida de la que algunos/as tardan eternidades en despertar...  Ayuda desvivir la vida para aprender a vivirla el tiempo que resta.

Alguien me dijo que si supiera que no iba a morir, escribiría menos...

sábado, 18 de junio de 2016

SERÁ SIEMPRE POSIBLEMENTE.


Existen desasosiegos que se oyen al ser pensados, y la mayoría de las ocasiones acompañan a la presencia de una soledad malentendida, clavada como una presencia maldita, extranjera en una penumbra interna que busca la luz. Los veo siempre como desterrados en la frontera de un duelo titubeante, mañana de resaca que vomita tristezas y abandonos orales... Es ese silencio empolvado de remordimiento fatuo en forma de fauces malolientes intentando ahuyentar el aroma a madreselva y manzana de un tiempo pasado. Merece la pena ser,  recordar sus dos sonrisas, las que justifican o justificaron momentos dibujados en húmedas pieles hambrientas de contacto, amnésicas de palabras y la que tatuaron la atracción a la que todos se muestran o mostraron cercanos, atraídos por su letal aroma a infinito.

sábado, 4 de junio de 2016

Y ENMUDECIÓ EL TIEMPO


La gastronomía convence a quien atisba las variantes del olvido, le resitúa en el complot que los sentidos ejercen sobre su cuerpo, cementerio de escrituras e imágenes que son ya amarillentas páginas de neuronas aristotélicas. El simple paladear aquella anónima receta le lleva a una imagen, a un olor, a un sonido que le hizo llaga eterna y eternizante. Jamás tanto prosaicismo conduce a tan grande mundo de ensoñaciones, de resplandores...
Ese silencio sella pactos con uno mismo hasta vencer la coyunda del vacío de la noche, como la espesante memoria del derroche de oleajes y truenos que hoy acompañan el camino de cualquier Sonámbulo que se adentre en su propia memoria.

domingo, 22 de mayo de 2016

APRESURADAMENTE DESPACIO...


En ocasiones, la poesía es más sincera que la propia historia, y no porque perfeccione lo imperfecto, sino por todo lo contrario. La perfección siempre oculta la verdad, esa palabra que sobresalta más que tranquiliza, que acuna tópicos de lo que está ausente. La perfección nunca se muestra discreta aunque parezca esforzarse en ello. Busca la aprobación y la reproducción para saberse primigenia.
La memoria bien elaborada no es nunca solamente un recuerdo, es la transcripción modificada de un deseo, la vitalmente anunciada creación de lo que pudo existir y posiblemente fue.
Me dijo alguien que era muy sabio: "Crecer es aprender a esperar". Y yo sigo esperando para entender qué es lo que nos acuna hasta encontrar esa satisfacción que profesan aquellos que caminan con la mirada serenamente perdida, apresurándose despacio hasta el quicio de esa puerta que conduce a lo que cada uno se ha construido en toda una vida.

lunes, 9 de mayo de 2016

TIEMPO Y SILENCIO


Existe la creencia de que el tiempo se mide con los relojes. Y sí, es cierto, como también lo es que los humanos nos medimos la vida por las sensaciones que hemos tenido, intemporales e inmedibles paradójicamente. Para unos, que se detuviese la noche pudiera ser tan solo una herramienta literaria y nunca convertida en real. Para otros, en cambio, es ese reloj dentro de otro reloj que late al compás de melodías  todavía no  compuestas, de nubes que son alcanzadas por manos imaginadas hasta encontrar ese espacio del que nadie regresa como fue y al que todos anhelan conocer aunque solamente sea una vez en la vida. 

El tiempo no es siempre un regalo, en ocasiones es una restitución.




Háganse un regalo: Oigan Tiempo y silencio, de Cesarea Evora con Pedro Guerra.

domingo, 1 de mayo de 2016

LA SOLEDAD NÓMADA



Se dice en Los jardines secretos de Mogador, que dentro de todo lo que miramos hay un jardín, y que el primer jardín de todos los jardines posibles está en la palma de la mano, siempre y cuando seamos capaces de sentirlo cosquillear intensamente.

Y siempre es así, aunque siempre sea distinto, por más que sea incomprensible pensar que cualquiera puede resucitar su deseo eternamente muerto desde la última vez que fue ajusticiado. Nos cuesta soñar que estamos dormidos, de igual forma que no se venden palabras en las ferreterías.  A partir de cierto punto, todo comienza otra vez, como la vida que se nos va para regresar, hasta el último día, hasta el último segundo.

El humano es pobre porque ha nacido para la soledad sin saberlo, hasta que en el silencio de su gran ausencia se oye en la noche, entre sus sábanas, entre sus pensamientos inencontrados, sueltos, deshilachados de dolor al reconocerse solo... pobre... paupérrimo... Se debe escuchar a diario el halaiquí mogadoriano para sentir el mundo de Jassiba de forma laberíntica, espaciada y a dos, nunca más de ese número creado para nunca sentir soledad.