Existen desasosiegos que se oyen al ser pensados, y la mayoría de las ocasiones acompañan a la presencia de una soledad malentendida, clavada como una presencia maldita, extranjera en una penumbra interna que busca la luz. Los veo siempre como desterrados en la frontera de un duelo titubeante, mañana de resaca que vomita tristezas y abandonos orales... Es ese silencio empolvado de remordimiento fatuo en forma de fauces malolientes intentando ahuyentar el aroma a madreselva y manzana de un tiempo pasado. Merece la pena ser, recordar sus dos sonrisas, las que justifican o justificaron momentos dibujados en húmedas pieles hambrientas de contacto, amnésicas de palabras y la que tatuaron la atracción a la que todos se muestran o mostraron cercanos, atraídos por su letal aroma a infinito.
El destino es una ruta que se recorre paso a paso,una meta adivinable pero nunca totalmente cierta. Hay personas que se crean su propio destino y en él viven... o mueren.
sábado, 18 de junio de 2016
sábado, 4 de junio de 2016
Y ENMUDECIÓ EL TIEMPO
La gastronomía convence a quien atisba las variantes del olvido, le resitúa en el complot que los sentidos ejercen sobre su cuerpo, cementerio de escrituras e imágenes que son ya amarillentas páginas de neuronas aristotélicas. El simple paladear aquella anónima receta le lleva a una imagen, a un olor, a un sonido que le hizo llaga eterna y eternizante. Jamás tanto prosaicismo conduce a tan grande mundo de ensoñaciones, de resplandores...
Ese silencio sella pactos con uno mismo hasta vencer la coyunda del vacío de la noche, como la espesante memoria del derroche de oleajes y truenos que hoy acompañan el camino de cualquier Sonámbulo que se adentre en su propia memoria.
domingo, 22 de mayo de 2016
APRESURADAMENTE DESPACIO...
En ocasiones, la poesía es más sincera que la propia historia, y no porque perfeccione lo imperfecto, sino por todo lo contrario. La perfección siempre oculta la verdad, esa palabra que sobresalta más que tranquiliza, que acuna tópicos de lo que está ausente. La perfección nunca se muestra discreta aunque parezca esforzarse en ello. Busca la aprobación y la reproducción para saberse primigenia.
La memoria bien elaborada no es nunca solamente un recuerdo, es la transcripción modificada de un deseo, la vitalmente anunciada creación de lo que pudo existir y posiblemente fue.
Me dijo alguien que era muy sabio: "Crecer es aprender a esperar". Y yo sigo esperando para entender qué es lo que nos acuna hasta encontrar esa satisfacción que profesan aquellos que caminan con la mirada serenamente perdida, apresurándose despacio hasta el quicio de esa puerta que conduce a lo que cada uno se ha construido en toda una vida.
lunes, 9 de mayo de 2016
TIEMPO Y SILENCIO
Existe la creencia de que el tiempo se mide con los relojes. Y sí, es cierto, como también lo es que los humanos nos medimos la vida por las sensaciones que hemos tenido, intemporales e inmedibles paradójicamente. Para unos, que se detuviese la noche pudiera ser tan solo una herramienta literaria y nunca convertida en real. Para otros, en cambio, es ese reloj dentro de otro reloj que late al compás de melodías todavía no compuestas, de nubes que son alcanzadas por manos imaginadas hasta encontrar ese espacio del que nadie regresa como fue y al que todos anhelan conocer aunque solamente sea una vez en la vida.
El tiempo no es siempre un regalo, en ocasiones es una restitución.
Háganse un regalo: Oigan Tiempo y silencio, de Cesarea Evora con Pedro Guerra.
domingo, 1 de mayo de 2016
LA SOLEDAD NÓMADA
Se dice en Los jardines secretos de Mogador, que dentro de todo lo que miramos hay un jardín, y que el primer jardín de todos los jardines posibles está en la palma de la mano, siempre y cuando seamos capaces de sentirlo cosquillear intensamente.
Y siempre es así, aunque siempre sea distinto, por más que sea incomprensible pensar que cualquiera puede resucitar su deseo eternamente muerto desde la última vez que fue ajusticiado. Nos cuesta soñar que estamos dormidos, de igual forma que no se venden palabras en las ferreterías. A partir de cierto punto, todo comienza otra vez, como la vida que se nos va para regresar, hasta el último día, hasta el último segundo.
El humano es pobre porque ha nacido para la soledad sin saberlo, hasta que en el silencio de su gran ausencia se oye en la noche, entre sus sábanas, entre sus pensamientos inencontrados, sueltos, deshilachados de dolor al reconocerse solo... pobre... paupérrimo... Se debe escuchar a diario el halaiquí mogadoriano para sentir el mundo de Jassiba de forma laberíntica, espaciada y a dos, nunca más de ese número creado para nunca sentir soledad.
sábado, 16 de abril de 2016
SOPLIDOS FUGACES
El tiempo siempre es la distancia entre dos amores eternos, me cuenta un adorador del sonambulismo mientras me insiste en que a los humanos les sobrevuelan excesivos estorbosos ángeles del pudor, como alguien calificó hace años a esas sombras que humedecen y ondulan las figuras femeninas que pasan frente a nosotros.
Lo transitorio siempre es intenso, como en Mogador el rugido del Atlántico habla de contenidos fugaces y enloquecidos al frisar la tarde augurando una noche desvalida y en nada desabrida. Es ese efímero suspiro el que siempre demora llegar a donde otros decretan se ha de arribar para concederse sus sueños... eternos. Sin embargo, en absoluto se precisan esas ausencias que conforman la personalidad de aquellos que toman esas quimeras con temor a perderlas, con fuerza y al mismo tiempo con suavidad, equlibrando el impulso con el deseo.
lunes, 4 de abril de 2016
DE LO QUE APENAS SE HABLA.
Todos los libros que ARS ha escrito sobre Mogador, en alguno de sus pasajes, existe la comparación con la mujer. Dice en uno de ellos: "Entraba en ellas, las poseía, pero en el fondo siempre le eran inaccesibles. Parecía afirmar, como buen maestro sufí, que nunca se termina de poseer a alguien, especialmente a las mujeres y a las ciudades".
Fuera de la misoginia arraigada de algunos (demasiados lamentablemente) hombres, debiera buscarse en la profundidad del alma femenina aquello que justifica su esencia, esa que pone banda sonora a cualquier episodio del día y que le provoca su propia renuncia, como muchas presentaciones que son realmente ocultamientos.
Lorca, un inveterado estudioso del interior femenino, pone palabras a esas mujeres concebidas no solo para ser el contrapunto a la masculinidad del varón sino como compendio de virtudes y defectos del género humano, porque ella, la mujer, es la que compila a los dos, al hombre y a la mujer por igual. Lean Yerma, La casa de Bernarda Alba o Bodas de sangre, y disfruten, aunque al final triunfe la tragedia... Posiblemente habría escrito sobre el pálpito de todas sus pasiones: Cuando vienes, regreso a mí.
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