Existe la región del sueño a medias, en donde la realidad se muestra condescendiente con la imaginación, con el deseo de ser lo que sería si lo que existe no se entremezclara con aquello que inspira, enloquece y provoca secreciones varias hasta ser enloquecido y contribuirse a separarse de los humanos sedientes. "No sueñes en mi sueño que me sueñas" me decías. Y me era literalmente imposible no hacerlo por ser ese arrebato de manos y labios, de salivas y olores de seducción que van y vuelven, vuelven y van hasta explotar el grito del que se está siempre a la espera.....

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